Por Soledad López, periodista especializada en salud

¿Los niños son mejores en matemáticas y las niñas en lengua?
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Solo el 35% de los estudiantes de las áreas de ciencia y tecnología son mujeres, según la UNESCO. Y en España, la cifra es solo de un 12%.

En los últimos 35 años, las mujeres se han incorporado de forma masiva al mundo laboral. Según datos de la OCDE, ya representan un 52,5%. Sin embargo, la igualdad de género en el trabajo está lejos de ser una realidad. En los sectores típicamente masculinos como los llamados STEM (science, technology, engineering and mathematics), solo 2 de cada 10 trabajadores son mujeres.

Son datos que vienen a corroborar lo que siempre se ha dicho: "a los niños se les dan bien las matemáticas y las niñas son más de letras".

Pero, ¿hasta qué punto esto es cierto? ¿Hay realmente una base científica como para asegurar que las niñas son peores en matemáticas? ¿O son estereotipos de género que todavía tienen mucho peso en nuestra sociedad y que nos recuerdan que todavía nos queda un largo trecho hacia la igualdad?

Estereotipos de género a lo largo de la historia

Janet S Hyde es profesora de psicología de la Universidad de Wisconsin-Madison y el estudio de las diferencias de género es su especialidad.

En su artículo "Sexo y Cognición: funciones cognitivas y de género" hace un repaso de toda la investigación psicológica que se ha realizado hasta ahora sobre esta cuestión y concluye que hay muchas más similitudes que diferencias entre hombres y mujeres.

Por tanto, niños y niñas tienen habilidades muy parecidas.

Sin embargo, no siempre se ha creído así. Hasta los años 80, la psicología y la investigación neurobiológica respaldaban la idea de que chicos y chicas tenían capacidad distintas:

  • Las niñas tenían calificaciones más altas en pruebas verbales y eran más buenas en el aprendizaje de tareas que se tenían que aprender de memoria.
  • Mientas que los niños tenían mejores notas en pruebas espaciales y en matemáticas, y eran más buenos en tareas que requieren un procesamiento cognitivo más complejo. Los niños eran más analíticos.

Afortunadamente, la idea de que las niñas son peores en matemáticas cambió a partir de los años 80. Los investigadores empezaron a usar una nueva metodología de estudio, el metanálisis, que permite cruzar los resultados de absolutamente todos los estudios que se han realizado sobre una misma cuestión.

Y aquí fue donde quedó al descubierto que ambos sexos tienen habilidades parecidas, aunque hay ciertas diferencias. Hagamos un repaso.

Niños y niñas, igual de buenos en matemáticas

Los metanálisis realizados revelan que si niños y niñas reciben la misma cantidad de clases de matemáticas, los resultados son igual de buenos.

Pero no siempre es así. Para muestra, los resultados del informe TIMSS (Estudio de Tendencias en Matemáticas y Ciencia Internacionales) que revela que en los países donde los niños sacan mejores resultados en matemáticas es en aquellos donde hay mayor desigualdad de género como Marruecos.

¿Por qué los niños son más buenos en habilidades espaciales?

Los estudiantes de ingeniería son mayoritariamente varones. Basta pasearse por las universidades que imparten cualquier especialidad de ingeniería para comprobarlo.

Según demuestran los metanálisis que repasa en su artículo la profesora Hyde, una razón podría ser que los niños son mejores en habilidades espaciales como la rotación mental tridimensional (3D):

  • La rotación mental tridimensional es la capacidad de rotar mentalmente un objeto en un espacio tridimensional para ver si coincide con otro.
  • Esta habilidad, aclara Hyde, es importante en tareas como la lectura de mapas y la navegación, o para estudiar química orgánica, ingeniería o arquitectura.

Pero, ¿por qué los niños son más buenos en habilidades espaciales que las niñas?, ¿tienen un talento natural? Probablemente no. Probablemente, tal y como señala la profesora Hyde, la explicación resida en estas dos razones:

  • No hay un plan de estudios espacial en los colegios estadounidenses (tampoco en los españoles), mientras que sí hay un plan de matemáticas.
  • Los niños, a diferencia de las niñas, juegan mucho más a videojuegos y a deportes de equipo como el fútbol. Y ambas cosas son actividades extracurriculares en las que se trabajan las habilidades espaciales.

¿De verdad las niñas son más buenas en lengua?

Los primeros estudios revelaban que las niñas eran más buenas en habilidades verbales, pero en realidad existen muchos tipos de habilidades verbales y no en todas son mejores las mujeres. Los metanálisis más recientes revelan que:

  • Niños y niñas son igual de buenos en vocabulario, comprensión lectora o redacción de textos.
  • Solo en fluidez verbal son algo mejor las mujeres.

Fomentar vocaciones científicas entre las chicas

Contrariamente a lo que sugieren los estereotipos, hombres y mujeres son más similares que diferentes en habilidades cognitivas.

Pero, como indicábamos al principio, todavía son pocas las mujeres que optan por estudios de ciencias y tecnología en comparación con los hombres.

  • Los expertos apuntan que una de las principales razones es que las niñas no tienen referentes femeninos con los que sentirse identificadas. Si no conoces científicas será más difícil pensar que puedes dedicarte a ello. Pensarás que es un ámbito laboral estrictamente masculino.

Pero si las hubiera, quizá habría más interés entre las chicas porque se normalizaría la situación. Esto es lo que demostrado un equipo de investigadoras de la UOC liderado por Milagros Sáinz en un estudio publicado en Frontiers in Psychology.

El estudio ha consistido en ver el impacto que tenía que mujeres de éxito en el terreno de la ciencia y la tecnología dieran charlas en colegios españoles a niñas de entre 12 y 16 años.

"Observamos el efecto positivo de las sesiones a la hora de neutralizar el efecto negativo que tienen los estereotipos de género, que afirman que las chicas tienen peores competencias en matemáticas, y mejorar así su predisposición a elegir estudios científico-tecnológicos", afirma Sáinz.

Al final, optar por una ingeniería o unos estudios científicos no debería ser una cuestión de género, sino de preferencias. Pero para ello hay que fomentar las vocaciones científico-tecnológicas entre las niñas y dar visibilidad a la mujer en estos ámbitos.

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