Por Cristina Romero

El movimiento del bebé en las primeras semanas es determinante

Entrevistamos a Sally Goddard Blythe, neurofisióloga. Licenciada en Psicología y en Bellas Artes dirige el Instituto de Psicología Neurofisiológica de Chester (Reino Unido).

Tiene diversos libros publicados, el más reciente editado en España es 'El niño bien equilibrado' (ING Edicions).

¿Cómo se inició tu camino junto a los niños con dificultades de aprendizaje?

Yo me licencié en Historia y Bellas Artes y una parte de mi investigación fue sobre cómo los artistas miran el mundo, la parte perceptiva del artista.

Dejé mi carrera mientras tuve a mis tres hijos. Mi hijo mediano tenía dificultades de audición porque tenía una pérdida auditiva y por eso me acerqué al Instituto INPP como madre, donde mi hijo hizo un poco la terapia.

Y cuando empecé a trabajar en INPP que es una Institución formada por mi segundo marido, descubrí que esta visión que había tenido sobre la psicología de los artistas, se relacionaba con el trabajo que mi marido hacía en relación con los niños con dificultades.

Y a raíz de mi trabajo clínico directo con los niños estudié Psicología, cuando mis hijos tenían entre ocho y doce años. Yo lo hice todo al revés (se ríe).

Profundizando en la primera infancia

¿En qué estás enfocada actualmente?

En realidad he hecho una vuelta hacia atrás a la primera infancia, a partir de mi trabajo con los niños mayores.

Nosotros trabajamos con niños de a partir de siete años y medio de edad que experimentan dificultades físicas, dificultades de aprendizaje y estas dificultades se basan en aspectos físicos del desarrollo.

He tenido que volver la mirada hacia la primera infancia porque es ahí donde se originan las dificultades

Por eso he tenido que volver la mirada hacia la primera infancia porque es ahí donde se originan. Es como mirar a cuales son esas piezas del puzzle que están faltando a estos niños que después, en el desarrollo, tienen problemas de aprendizaje.

Entonces vamos al principio. ¿Los bebés son suficientemente tocados y cogidos en brazos?

Esto es algo que está cambiando mucho en las sociedades tecnológicas occidentales, en las que los estados promueven que las madres se reincorporen al trabajo para que la economía funcione y no hay realmente una conciencia de la importancia de la interacción y de la conexión emocional con los niños, no solo las primeras semanas, sino los primeros años de vida... la importancia de esta relación entre madres, padres e hijos.

Y la primera comunicación es una comunicación sensorial y emocional entre el bebé y la madre. Y hay estudios que demuestran que los mecanismos de regulación emocional que se establecen entre la madre y el niño van a marcar un patrón para el posterior desarrollo del niño con el entorno.

La sobreprotección de los bebés

¿Y crees que respetamos o invadimos, sobreprotegiendo, los movimientos de volteo o de gateo de los bebés?

Creo que hay dos aspectos: Uno es el excelente marqueting de las empresas que hacen productos para los bebés, que se gastan un montón de dinero en el marqueting convenciendo a los padres de que cuanto más dinero se gasten en "las cosas" de su hijo, mejores padres serán.

Y yo siempre digo que el primer espacio de juego del niño es el cuerpo de la madre en las primeras semanas de vida, donde se puede mover con seguridad y que después lo es una manta limpia extendida en el suelo para que el niño pueda relacionarse con el entorno, alcanzar, coger las cosas y lograr el control de la cabeza.

El otro aspecto es que la sociedad es totalmente adversa, rechaza el riesgo. Hay un miedo a los peligros, lo que genera esta sobreprotección. Yo pienso que un grado de peligro es necesario para que el niño aprenda a autoregularse en relación a los peligros.

Tampoco necesitan que nosotros les enseñemos a caminar...

Hay de nuevo dos procesos: Hay una información intrínseca al ser humano que le permite ir madurando y alcanzando estas etapas de forma natural.

Pero también tiene que darse que el entorno facilite esto que viene de forma natural en el niño, que está inscrito en nuestro genoma y necesita del espacio y del tiempo para que se manifieste, para que esta maduración tenga lugar.

Hay que dar un entorno que facilite la maduración natural del niño

Me gusta hacer el paralelismo con el hardware con el que venimos, que están instaladas todas unas etapas madurativas, que nos permiten andar. Pero necesitamos de un software, lo que nos facilita el entorno físico, social, unas condiciones que nos facilitan ese aprendizaje.

¿Y cuáles son esas condiciones?

Serían una gran libertad de movimiento, autónomo, cuando el niño está despierto. Necesita del espacio y del tiempo para el movimiento libre.

El movimiento libre

Los niños pequeños necesitan de nuevos retos en el espacio donde habitan...

El momento en que el niño se manifiesta preparado, con la curiosidad para hacerlo, es el momento en el que se le tienen que facilitar retos como el de subir o bajar escalones.

¿Qué efectos tiene que a los niños, desde pequeños, se les obligue a permanecer sentados en la Escuela?

Esa es una pregunta grande... Lo que vemos es que el sistema educativo cada vez está más interesado en los resultados que en los procesos. Y los políticos y los académicos consideran que hay que poner cuanta más información mejor.

Y creen que puede haber un proceso de arriba (del adulto que sabe) hacia abajo, hacia el niño, donde predomina la información. Pero para recibir toda esta información, que quieren volcar desde arriba, se necesita de la capacidad de estar quieto y de prestar atención.

Para estas dos capacidades, de estar quieto y de prestar atención, necesitamos de un desarrollo del control motor, del equilibrio y de la coordinación que va a garantizar que esos niños puedan estar quietos sin que sea un esfuerzo.

El control postural se adquiere a través de la experiencia física

Entonces esos niños que justamente tienen dificultades para estarse quietos y escuchar, para desarrollar esa quietud... necesitarían moverse porque esa capacidad de estar quieto y de prestar atención necesita del movimiento para desarrollarse. El control postural se adquiere a través de la experiencia física.

A esos niños se les coloca en una posición imposible porque se les pide algo que no pueden hacer y se les impide hacer aquello que les va a permitir madurar esa atención y ese control.

Y para este desarrollo del control postural es importante también, porque facilita o crea la base para madurar las funciones que van a permitir un control ocular correcto, que es necesario para la lectura y la escritura. Y que si no se da, aunque el niño sea cognitivamente muy capaz, no tiene la herramienta, que le va a permitir poder alcanzar lo que su parte cognitiva puede llegar a desarrollar.

El tiempo de maduración para poder ser capaz de afrontar la lectura es muy variable según la individualidad de cada niño

Entonces en estos niños vemos un desequilibrio entre lo que son capaces de llegar a hacer y lo que hacen. Hay como un bajo rendimiento en función de lo que tú esperarías según sus capacidades, porque no tienen la estructura subyacente que les va a servir de herramienta para poner en funcionamiento eso que son capaces de entender.

Y en realidad el tiempo de maduración para poder ser capaz de afrontar la lectura es muy variable según la individualidad de cada niño. Hay algunos niños que quizás a los cuatro años y medio están preparados pero hay otros que no lo estarán hasta los siete años. Por ejemplo, en Inglaterra empiezan la lecto-escritura en la escuela a los cuatro años y medio y, en este sistema, los niños que estarán maduros a los siete están en clara desventaja.

¿Son las salas de picomotricidad parches y lo que necesitan es libertad y contacto con la naturaleza?

Totalmente. Lo ideal sería que los niños pudieran moverse libremente en un entorno natural. Pero en las ciudades donde no hay ese entorno... pues la sala de psicomotricidad de la escuela es algo.

Pero ese entorno diseñado ya tiene un preconcepto de uso y el niño no se mueve libremente sino en función de para qué está diseñado ese espacio... Según lo que se espera de él, otra vez...

Niños con dificultades

Y cuándo los niños llegan a ti con dificultades, a sus siete años, ¿qué se puede hacer?

Cuando llegan, nosotros hacemos una evaluación neuromotora muy detallada, porque a través de ella detectamos la posible presencia de reflejos primitivos o la falta de desarrollo de reflejos posturales que son señales o marcadores de la maduración del sistema nervioso central.

No son indicadores de patología, son síntomas de que hay algo que está inmaduro. Lo que observamos son trazas o reminiscencias de la presencia de reflejos que no corresponden a la edad de ese niño y que nos está hablando de una inmadurez en el desarrollo del sistema nervioso.

Lo que hacemos es, en base a ese perfil individual del niño, ofrecer aquellos movimientos que corresponderían al desarrollo del sistema nervioso en ese momento evolutivo para que el niño tenga una segunda oportunidad de hacer lo que no pudo hacer en la primera ocasión. Le proponemos unos ejercicios que hacer en casa y –pasado un tiempo– usamos estas pruebas diagnósticas para valorar en qué medida ha habido una evolución.

¿Qué consejos prácticos nos darías a las madres?

Lo más importante sería reconocer y valorar la maternidad, no solo como madres, sino como sociedad. Y esto no es para quitar importancia al papel de los padres, pero hay cosas que solo las madres pueden hacer y que es importante que se hagan en ciertos momentos clave del desarrollo.

Hay estudios que demuestran que los niveles altos de estrés pasan de alguna forma al niño

Por ejemplo, el estado emocional de la madre en el embarazo puede afectar al desarrollo del bebé. Hay estudios que demuestran que los niveles altos de estrés pasan de alguna forma al niño.

O hay otra carencia con la lactancia materna, aunque es natural, es algo que como madres hay que aprender a hacer y al menos en Inglaterra las madres primerizas no reciben una asistencia sobre cómo tienen que dar el pecho. E incluso aunque hayas dado pecho a tu primer hijo, cada bebé es diferente y quizás con el segundo surgen dificultades.

También es esencial en contacto piel con piel con su hijo desde el nacimiento.

Hay madres que consideran que no es tan relevante e importante hablar con su hijo bebé porque creen que no les entiende. El lenguaje se desarrolla a través de la experiencia con el habla. El bebé entiende la musicalidad, la intención, los aspectos no verbales del habla, que luego sostienen más del 90% de la comunicación.

Hay otro estudio donde valoraron el desarrollo lingüístico de los niños que iban en el carrito mirando hacia afuera o mirando hacia adentro. Los niños que iban mirando hacia la madre tenían varios meses por delante en cuanto a su desarrollo lingüístico.

Niños equilibrados

¿Qué nos dirías de tu libro 'El niño bien equilibrado'?

Es una introducción sobre el desarrollo de los niños para que los padres lo conozcan. Su enfoque invita a mirar cuales son las distintas necesidades físicas, biológicas y emocionales del niño para su desarrollo sano, desde el punto de vista del niño.

Si conoces cuál es la base biológica y fisiológica que se da en cada etapa, será más sencillo ofrecerle lo mejor a tu hijo.

¿Cómo es un niño en equilibrio?

Fue un americano el que dijo que el mayor nivel de equilibrio es la capacidad de estarse absolutamente quieto. Y consigues alcanzar este nivel de refinamiento cuando has tenido suficiente tiempo para entrenar este equilibrio durante los primeros años.

El equilibrio no solo tiene que ver con un aspecto físico sino que está relacionado con lo emocional

El equilibrio no es algo que tenemos es algo que hacemos y que aprendemos, que adquirimos haciendo. Y el equilibrio no solo tiene que ver con un aspecto físico sino que está relacionado con lo emocional, nos da un sentimiento de seguridad emocional.

También trabajamos en práctica clínica con adultos que sufren de ansiedad adulta y agorafobia y aunque pueden haber muchas razones que les lleven a su estado, hay algunos en los que subyace un problema del desarrollo de su equilibrio.

Cuando el sistema del equilibrio no está sincronizado en sus vías vestibular (el oído), la visual (la vista) y la propioceptiva (el cuerpo) lo que generan sintomatologías que ocurren cuando tienes este problema de ansiedad.

Para sentirnos seguros y poder percibir de manera objetiva el entorno que nos rodea, necesitamos que el equilibrio esté solidamente establecido y maduro. Es el eje que va a permitir que se organice la percepción del mundo exterior.

¿Y lo que le propones a estas personas es volver al trabajo con el cuerpo?

Sí. Entrenar el cuerpo para funcionar de una forma más integrada. Es reestructurar el sistema del equilibrio para que sea una buena base desde la que la persona se relaciona con el entorno. El sentido del YO es el que implica esta verticalidad y es el primer eje a través del cual se organiza lo emocional y lo cognitivo.

He desarrollado un programa para escuelas que lo que hace es reentrenar este trabajo sobre la adquisición de la verticalidad que hace el niño naturalmente en su primer año de vida.

Cuéntanos sobre este programa...

El programa escolar surgió porque nuestro trabajo clínico es muy intensivo, muy terapéutico y lleva un tiempo. Y la idea es sacar esta terapia del ámbito privado, donde solamente las personas que podían permitírselo podían acceder a ello y llevarlo a las escuelas para que todos los niños se pudieran beneficiar.

Entonces, enseñamos a los maestros a detectar estas señales de inmadurez neuromotora, a aquellos niños que podrían estar en riesgo. Y he desarrollado un programa de ejercicios del desarrollo, basados en los movimientos que hacen naturalmente los bebés, que por diez minutos pueden hacer cada día estos niños en clase, durante un año entero.

Enseñamos a los maestros a detectar estas señales de inmadurez neuromotora

En realidad lo que hacemos es replicar los movimientos de lo que el bebé hubiera hecho en su desarrollo sano a partir de las cuatro primeras semanas de vida.

Es como si pusiéramos una cámara lenta en todos esos movimientos, desde las primeras semanas a todo el desarrollo del primer año de vida.

Y en una misma clase tienes niños que no lo necesitan tanto y hay otros que lo necesitan muchísimo. Y este programa me ha mostrado que lo más efectivo es cuando se aplica entre los siete y los nueve años.

Hemos hecho estudios a gran escala en colegios, por ejemplo en Irlanda, un estudio con más de 600 niños demostraba que el 48% de los niños de cinco años no tenían las habilidades físicas motrices maduras y tampoco el 35% de los niños de ocho años.

Hay una correlación muy fuerte entre estos niños con inmadurez neuromotora o con dificultades en sus habilidades físicas y sus logros académicos. Es decir, normalmente cuanto más inmadurez neuromotora, peores resultados académicos.

Lo que está ocurriendo es que los niños que tienen las capacidades cognitivas suficientes, son capaces de compensar estas dificultades físicas, pero el precio a pagar es que tienen un rendimiento mucho más bajo del que en realidad podrían llegar a desarrollar.

Nosotros decimos que son los niños que caen en la zona gris, porque no tienen suficientes dificultades como para ser detectados, diagnosticados y tratados, pero no llegan a alcanzar su máximo potencial.

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