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Por supuesto. Los niños, hasta casi los cuatro años, que es cuando el córtex de su cerebro se ha mielinizado completamente y pueden razonar, responden con conductas primitivas cuando se alteran emocionalmente, tanto positiva como negativamente. Dar un manotazo, una patada, arañar, escupir, estirar del pelo... es normal, no depende de que se lo hayáis enseñado vosotros. Aun así, entiendo que a los otros padres no les haga ninguna gracia que peguen a su hijo, por lo que puedes explicarle al tuyo que existen otras alternativas para descargar esa emoción que siente. Por ejemplo, podrías decirle algo así como: “Cariño, ¿qué te parece si la próxima vez le dices a tu amigo que no te gusta lo que ha hecho? Y después puedes venir a explicármelo”.

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