Los 15 consejos imprescindibles para cuidar tu corazón y evitar el infarto

Estos 15 consejos para cuidar tu corazón están avalados por estudios científicos. Cuantos más pongas en práctica, mayor será tu protección cardiovascular y menor tu riesgo de infarto.

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Los 15 consejos imprescindibles para cuidar tu corazón

Unos hábitos de vida más sanos podrían evitar un 80% de los infartos.

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Mar Claramonte
Mar Claramonte

Periodista

Seguir hábitos de vida saludables prevendría el 80% de los infartos, según la Fundación Española del Corazón. Toma nota de algunos de los más destacados:

1. Bajar la tensión evita infartos

La hipertensión es uno de los factores que más eleva el riesgo de sufrir un infarto. Según se desprende del macroestudio americano conocido como SPRINT9, con unos niveles de presión arterial de 12/8 hay una mejor supervivencia.

Por eso, tomar medidas para alcanzar esos niveles de tensión es fundamental. La Dieta Mediterránea es la más aconsejada por la Sociedad Española de Hipertensión, al ser rica en verduras, legumbres, frutas y derivados lácteos bajos en grasas. Media hora de caminata diaria, o de un ejercicio físico moderado resulta muy útil para prevenir este trastorno.

2. El mindfulness ayuda a controlar la hipertensión

Unos hábitos de vida saludable y medicación si es necesaria son los dos pilares para controlar la hipertensión. El problema es que no todos los hipertensos son rigurosos en el cumplimiento de estas recomendaciones.

Un estudio de la American Heart Association ha demostrado que el mindfulness puede ser de gran ayuda en este sentido. Los investigadores comprobaron que los hipertensos que seguían un programa personalizado de atención plena que enseñaba a practicar estas habilidades para tener una relación más saludable con la dieta, la actividad física, el consumo de alcohol, el estrés o la adherencia a la medicación conseguían reducir los niveles de presión arterial.

3. Comer fruta cuida el corazón

Para proteger tu salud general y mantener tu corazón en buen estado, te conviene tomar fruta a diario: tan solo consumiendo una pieza al día reduces hasta el 34% el riesgo de desarrollar un problema cardiaco, como demuestra un reciente estudio de la Universidad de Oxford.

Y es que la fruta es cardioprotectora por su riqueza en potasio, fibra, ácido fólico, antioxidantes y fitoquímicos. Si comes 3 o 4 raciones al día, mejor.

4. Trabajar más de la cuenta es malo para la salud cardíaca

Excederte en la cantidad de horas que dedicas a trabajar perjudica tu salud cardiovascular a largo plazo. A partir de las 46 horas de trabajo semanal se incrementa el riesgo de sufrir un ataque al corazón, una angina de pecho u otros tipos de fallos cardiacos, según una investigación del Centro de Ciencias de la salud de la Universidad de Texas.

5. Beber té reduce riesgos coronarios

Si te gusta el té de cualquier tipo (verde, rojo, negro...) encontrarás en él un aliado estrella para tu corazón. Las personas que toman al menos una taza al día tienen un 35% menos de posibilidades de tener un problema cardiovascular, en comparación con las que no lo hacen, según un estudio del Hospital Johns Hopkins (EE. UU.) que demuestra que esta bebida previene los depósitos de calcio en las arterias.

El te evita que el calcio se acumule en las arterias

También subraya sus beneficios otro estudio de la Universidad de Texas (EE. UU.) focalizado en las propiedades antioxidantes del té, sobre todo si no se le añade azúcar.

6. Los disgustos afectan al corazón

Cuidar tu bienestar emocional es básico para mantener una buena salud cardiaca. La tristeza, los enfados o incluso el exceso de euforia pueden desestabilizar hasta el corazón más sano. Aunque el riesgo absoluto de sufrir un infarto asociado a emociones intensas es bajo, existe.

Así que evita en la medida de lo posible situaciones que te alteren, y si no tienes más remedio que enfrentarte a ellas, hazlo con serenidad, tratando de relativizar el momento y ayudándote de técnicas de relajación.

7. la ansiedad aumenta el riesgo de paro cardiaco

La ira y la ansiedad son dos emociones disparan hasta el 750% el riesgo de infarto en las dos horas siguientes a haberlas sentido con intensidad, según un estudio del Royal North Shore Hospital de Sídney (Australia).

Si se experimentan situaciones intensas de ira o ansiedad, el riesgo aumenta de 8,5 a 9,5 veces desde ese mismo momento hasta un par de horas después. El aumento de la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la coagulación, así como el endurecimiento de los vasos sanguíneos que se dan durante estos episodios emocionales conforman una combinación muy perjudicial para el corazón.

8. dormir bien evita infartos

Pasar noches dando vueltas en la cama sin dormir acarrea nervios, cansancio, irritabilidad... pero además aumenta el riesgo de padecer un ataque al corazón. Las personas con problemas para conciliar el sueño prácticamente a diario tienen un 45% más de posibilidades de tener un infarto, según un estudio de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología.

Los malos hábitos suelen ser los responsables del insomnio. Así, es básico seguir unos horarios regulares, evitar cenas pesadas y hacer algo de ejercicio durante la tarde, lo que permite conciliar el sueño con facilidad y mantenerlo.

9. Bajar el colesterol malo protege tu corazón

Superar los 240 mg/dl duplica el riesgo de infarto, según la Sociedad Española de Cardiología (SEC). De todos modos, se considera que el nivel de la lipoproteína LDL (colesterol malo) debería estar por debajo de los 160 mg/dl. Además, lo óptimo es tener el colesterol "bueno" (HDL) por encima de los 40 mg/dl.

Si hay demasiado LDL en tu sangre (el malo), la circulación puede empeorar. Para bajar el nivel, la Sociedad Española de Aterosclerosis aconseja evitar el sobrepeso, no fumar, hacer ejercicio regular y seguir una dieta rica en vegetales y pescado.

10. adelgazar beneficia la salud cardíaca

Acumular grasa en la zona abdominal no te debe preocupar solo por estética: también predispone a enfermedades cardiovasculares, ya que hay células grasas que crean sustancias inflamatorias que afectan al tejido cardiaco. También hace que empeore la tensión. Ten en cuenta que cada kilo de peso que pierdes reduces 1 cm de cintura y así tu cuerpo va alejando posibles trastornos.

11. Dientes sanos, corazón fuerte

Cuidar tus encías es fundamental para impedir que las bacterias que hay en tu boca acaben llegando al corazón y lo dañen. Piensa que una gingivitis (infección de las encías) no resuelta puede derivar en una periodontitis, que llegue incluso a afectar a la circulación. Para evitarlo, debes mantener una buena higiene bucal (cepíllate los dientes 2 o 3 minutos de forma suave pero intensa) y visitar al dentista una vez cada año.

12. cuídate más en la menopausia si eres mujer

En mujeres con déficit hormonal, problemas de ovulación, sin ovarios o menopausia precoz hay más riesgo coronario", alerta el Dr. Enrique Galve, del Hospital Vall d'Hebron. Si es tu caso, sométete a chequeos médicos periódicamente.

13. Dejar de fumar es obligado

El tabaco afecta al corazón tanto en su funcionamiento interno como en la circulación sanguínea. Mientras que en los hombres baja su consumo, en las mujeres no para de subir y eso las hace más vulnerables a dolencias cardiacas.

14. Ninguna cantidad de alcohol es buena para el corazón

Aunque siempre se ha dicho que una copa de vino puede ser bueno para el corazón por su contenido en antioxidantes, los últimos informes de la Federación Mundial del Corazón revelan que no existe ninguna cantidad de alcohol que pueda tener efectos beneficiosos para la salud de nuestro corazón.

La organización recuerda que no hay evidencia científica fiable de que el consumo de alcohol reduzca el riesgo de enfermedades del corazón, pero sí hay estudios que demuestran que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluida la enfermedad coronaria, el ictus, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad cardíaca hipertensiva, la miocardiopatía, la fibrilación auricular y el aneurisma.

15. Camina cada día media hora a paso ligero

Hacer ejercicio reduce todos los factores de riesgos cardiovascular: la obesidad, la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado.

Caminar media hora cada día a paso ligero ya divide por dos el riesgo cardíaco.

Síndrome del corazón roto

Existe una dolencia cardiaca llamada miocardiopatía por estrés o de tako-tsubo (la identificaron médicos japoneses en los 90), que se conoce popularmente como Síndrome del Corazón Roto. Se trata de un fallo cardíaco que se desencadena habitualmente tras un fuerte disgusto, con los mismos síntomas que el infarto de miocardio (dolor en el pecho, dificultad para respirar...) y que debilita el corazón, aunque de forma transitoria.

El síndrome del corazón roto existe y te puede afectar

El origen de este trastorno no esta del todo claro, pero los expertos apuntan a que se produce por un gran aumento de adrenalina y otras hormonas. Estas sustancias se generan tras un fuerte impacto emocional y hacen que el ventrículo izquierdo del corazón se deforme y parezca que está infartando.

La mayoría de los afectados se recuperan del todo en pocas semanas y la mortalidad es inferior al 5%, si bien pueden surgir complicaciones graves en uno de cada cinco casos, según datos de la Fundación Española del Corazón.

Cómo reaccionar ante un infarto

Si te sucede a ti y estas sola: échate boca arriba para facilitar la respiración. Toma una o dos aspirinas (si tu médico te ha dado el visto bueno ante esa posibilidad). Date un ligero masaje en el centro del pecho. Avisa a alguien cercano (vecino, familiar...) o llama al 112 sin tardar.

Si tienes que tener a un infartado: estírale totalmente en horizontal. Pide una ambulancia inmediatamente. Es mejor que trasladarle al hospital. Mientras esperas asistencia medica, golpéale rítmicamente en el pecho. Dale aspirina o, si dispones de ella, nitroglicerina sublingual.

Si deseas conocer más sobre el funcionamiento de este órgano puedes consultar la guía "Corazón Fuerte y Sano" del Dr. Jose Brugada Terradellas.