¿Las cabinas de rayos UVA son peligrosas para la salud?

Los dermatólogos no dejan de advertir sobre los riesgos que tienen las cabinas de rayos UVA. La Organización Mundial de la Salud las considera un factor de riesgo de cáncer y no hay un límite de exposición segura para la piel que no conlleve un peligro.

Actualizado a
Dr. Agustín Buendía Eisman
Dr. Agustín Buendía Eisman

Miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV)

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Se deberían prohibir las cabinas de rayos UVA?
iStock by Getty Images

Los expertos avalan el uso de rayos UVA con fines terapéuticos, pero las desaconsejan para fines cosméticos.

Muchas personas recurren a las cabinas de rayos UVA para prolongar el bronceado que consiguieron durante el verano y otras las utilizan antes de las vacaciones creyendo erróneamente que así preparan la piel para la exposición al sol. Pese a las continuas advertencias de dermatólogos y oncólogos, la mayoría no son conscientes de que el uso de este tipo de aparatos entraña los mismos o más riesgos que los rayos solares.

La Organización Mundial de la Salud clasifica las cabinas de rayos UVA como un factor que aumenta el riesgo de cáncer de piel. Así pues, la cabinas de rayos UVA serían para la piel lo mismo que el tabaco para los pulmones.

En España, su uso está prohibido para menores de 18 años, mientras que en países como Australia y Brasil están prohibidas. En 2018, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia pidió al gobierno de este país que tomara medidas para cesar la actividad de las cabinas de bronceado artificial con fines estéticos por el efecto cancerígeno que la exposición a los rayos ultravioleta (UVA) tiene para la población. Este organismo sanitario repasó los estudios realizados en los últimos años que demuestran que el uso de estos aparatos comporta un riesgo "real" de desarrollar cáncer de piel.

No Hay un límite seguro de exposición a las cabinas de rayos UVA

No se puede determinar unos límites de seguridad de los rayos ultravioleta de estas cabinas por debajo de los cuales no habría peligro de aumentar el riesgo de cáncer el piel, aseguran los expertos franceses. Por esta razón, defienden que lo único válido es evitar su uso prohibiendo tanto la actividad de las cabinas como la venta de los aparatos domésticos.

"La radiación ultravioleta es un carcinógeno importante. La recomendación de la AEDV es que las cabinas de rayos ultravioleta con fines cosméticos están desaconsejadas", coincide el doctor Agustín Buendía, dermatólogo y coordinador de la campaña Euromelanoma de la AEDV. "Otra cosa es el uso de cabinas UVA con fines terapéuticos, que son controladas por dermatólogos para patologías específicas", añade.

En España hay un real decreto del año 2002 que controla "el uso y el abuso" de las cabinas de rayos UVA: "Según esta normativa, no se permite que existan cabinas con una irradiancia con una longitud de onda por debajo de 295 nanómetros. Además, está prohibido usarlas con menores de 18 años y el personal que las maneja debe tener una preparación adecuada".

El daños de las cabinas de UVA aumenta en menores de 35 años

Los datos que han difundido los expertos sanitarios franceses alertan especialmente de las consecuencias para la salud que tiene el uso de cabinas de bronceado por parte de personas jóvenes:

  • El 43% de los casos de melanoma (el tipo de cáncer de piel más grave) que afectan a los jóvenes en Francia se deben a la exposición a los rayos UVA artificiales antes de los 30 años.
  • En las personas que han utilizado cabinas de bronceado al menos una vez antes de los 35 años, el riesgo de desarrollar un melanoma cutáneo aumenta nada menos que un 59%.

El bronceado artificial está detrás de 4 de cada 10 casos de melanoma en jóvenes

  • El envejecimiento prematuro de la piel es cuatro veces más rápido con el uso de estas máquinas que tomando el sol.
  • Los expertos franceses desmienten que el bronceado artificial sirva para proteger la piel de quemaduras solares y que favorezca un aporte significativo de vitamina D, como sí sucede con el sol.

Cinco minutos de cabinas de UVA ya multiplican el riesgo de cáncer

El doctor Buendía nos explica que en nuestro país no hay un registro del uso de estas cabinas, por lo que no se dispone de datos similares a los ofrecidos por las autoridades sanitarias francesas.

Sin embargo, expone que "hay evidencias científicas que muestran que una sesión de cinco minutos aumenta el riesgo de cáncer de piel un 19% para los usuarios habituales que reciben más de 10 sesiones; y un 3% para los usuarios ocasionales, que reciben de una a nueve sesiones".

Buendía coincide con sus colegas franceses en que el riesgo aumenta considerablemente en personas menores de 35 años. "Además, las quemaduras alrededor de los 20 años determinan el desarrollo de cáncer de piel en la edad adulta. Los daños provocados por la radiación son acumulativos y se suman los generados por fuentes naturales y los de fuentes artificiales, y viceversa. Es decir, la persona que toma el sol en verano tiene un daño que se suma al ocasionado en invierno por las cabinas".

Por último, el dermatólogo apunta otro riesgo del uso de cabinas de bronceado que debemos tener en cuenta: "Muchas personas toman medicamentos o utilizan cosméticos que pueden producir una reacción fototóxica".

Por eso, insiste en que las personas que manejan este tipo de aparatos deben advertir a los usuarios del riesgo que conlleva el uso de las cabinas con la toma de algún medicamento, cosa que no se hace en la mayoría de los casos. "Por ejemplo, hay muchos jóvenes, usuarios habituales de estas cabinas, que tienen acné y que toman medicamentos para ello que son altamente fototóxicos".