Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los cambios en la regla antes de la menopausia predicen el riesgo cardíaco
iStock by Getty Images

Es completamente normal que la duración del ciclo menstrual, que suele ser de 28 días, se alargue a medida que la mujer se acerca a la menopausia.

Y el momento en el que se empiezan a producir esos cambios puede dar pistas sobre el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh.

No olvidemos que la menopausia ya es una etapa de la vida de la mujer en la que aumenta el riesgo cardiovascular porque los ovarios dejan de trabajar y caen en picado los estrógenos, una hormona que tiene un efecto cardioprotector.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que las mujeres cuyo ciclo aumenta, se alarga, dos años antes de su última regla, tienen mejores valores de salud cardiovascular que aquellas que tienen ciclos estables hasta llegar a la menopausia.

Así pues, los cambios en la duración del ciclo podrían ayudar a los médicos a predecir qué mujeres tienen mayor o menor riesgo de enfermedad cardiovascular y recomendar medidas preventivas. Cabe recordar que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en las mujeres.

La duración del ciclo menstrual

Los años fértiles de la mujer son años de alta producción de estrógenos. En cada ciclo menstrual los ovarios liberan folículos de óvulo, que a su vez liberan estrógenos mientras van madurando hasta que llega la ovulación.

El ciclo menstrual tiene un promedio de duración de 28 días, aunque obviamente varía de una mujer a otra.

  • Las mujeres con ciclos cortos frecuentes pasan más tiempo con niveles altos de estrógenos en comparación con aquellas que tienen ciclos más largos.
  • Y esta variación en los niveles hormonales podría explicar por qué los ciclos largos e irregulares durante los años reproductivos se han relacionado con enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama, osteoporosis y otras afecciones.

La razón es que los estrógenos juegan un papel clave en la salud de la mujer.

  • Intervienen en la regulación del colesterol, contribuyendo a reducir el malo y a aumentar el bueno y evitan así la acumulación de placa en las arterias.
  • Participan en la regeneración del hueso. Este es un tejido vivo que se renueva constantemente y los estrógenos contribuyen al equilibrio entre su proceso de formación y destrucción.
  • Los estrógenos también participan en el metabolismo de las grasas, en la salud de la piel (son un gran hidratante natural) y en otras muchas funciones.

Detalles del estudio

"La menopausia no es solo hacer clic en un botón. Es una transición de varias etapas en la que las mujeres experimentan muchos cambios que podrían ponerlas en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular", señala Samar El Khoudary, primer autor del estudio.

El equipo de la Universidad de Pittsburgh se preguntó si los cambios en la duración del ciclo durante la transición a la menopausia también podrían predecir la salud cardiovascular futura.

"El cambio en la duración del ciclo, que está relacionado con los niveles hormonales, es una métrica simple que podría indicar si el riesgo cardiovascular es mayor", explica.

Para responder a esta pregunta, los investigadores analizaron datos de 428 mujeres de 45 a 53 años durante un máximo de 10 años o hasta la menopausia.

Recopilaron datos del ciclo menstrual durante la transición de la menopausia y evaluaron el riesgo cardiovascular después de la menopausia midiendo la rigidez arterial o el grosor de las arterias.

Observaron que había tres trayectorias distintas en la duración del ciclo menstrual durante ese periodo de transición de la menopausia:

  • Aproximadamente el 62% de las participantes tenía ciclos estables que no cambiaron casi nada antes de la menopausia.
  • El 16% experimentó un aumento temprano de la duración del ciclo: cinco años antes de su último período menstrual.
  • El 22% tuvo un aumento del ciclo más tardío: dos años antes de la última regla.

Transición a la menopausia

En comparación con las mujeres con ciclos estables, las del grupo que empezaron a tener ciclos más largos dos años antes de la menopausia tuvieron mejores medidas de la dureza y el grosor de las arterias, lo que indica un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Por contra, las que empezaron a alargar los ciclos 5 años antes de la última regla son las que tuvieron las peores medidas de salud de las arterias.

"Estos hallazgos son importantes porque muestran que no podemos tratar a las mujeres como un solo grupo: las mujeres tienen diferentes trayectorias del ciclo menstrual durante la transición de la menopausia, y esta trayectoria parece ser un marcador de la salud vascular", afirman los investigadores.

No está claro por qué el riesgo de enfermedad cardiovascular fue mayor en las participantes con ciclos estables en comparación con el grupo que empezó a notar cambios dos años antes.

Los autores piensan que aunque el alto nivel de estrógenos en mujeres jóvenes con ciclos cortos tiene un efecto cardioprotector, parece que esta hormona puede ser menos protectora en la madurez.