El jamón cocido que compras lleva demasiada sal

El jamón cocido es un producto muy socorrido para bocadillos o menús ligeros y tiene fama de saludable aunque esto tiene matices. Un informe de la OCU revela que incluso los de mayor calidad llevan demasiada sal.

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El jamón cocido lleva demasiada sal

Un informe de la OCU)revela que los jamones cocidos que encontramos ahora en el mercado son productos cárnicos procesados con un elevado contenido sal, agua y aditivos.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

El jamón cocido es una alimento muy popular que tiene fama de ligero, de fácil digestión y candidato a ser incluido en dietas de adelgazamiento, pero hay que hacer matices si lo ponemos en la lista de alimentos saludables.

Un informe de la Organización de Consumidores (OCU) revela que los jamones cocidos que encontramos ahora en el mercado son productos cárnicos procesados con un elevado contenido sal, agua y aditivos, pero menos carne de lo esperado. Incluso los de calidad extra con un alto contenido en carne llevan demasiada sal.

Categorías de jamón cocido

Los jamones cocidos se elaboran con piezas de carne de la pata trasera del cerdo, que son sometidas a una cocción y adición de salmuera. La OCU recuerda que hay distintas categorías de jamón cocido:

  • Jamón cocido de categoría extra. No se le permite llevar almidones, ni proteínas añadidas (lácteas o vegetales), y el contenido en azúcar está limitado.
  • Jamón cocido a secas, antiguamente llamado "categoría primera". Pueden contener hasta un 1% de proteínas añadidas y un mayor contenido de azúcares.
  • Fiambre. Es la categoría más baja y se le permite llevar almidones, cuya función es sustituir a la carne y retener agua.

La variedad que lleva más carne es el jamón cocido extra (un mínimo de un 82%). En el fiambre hay solo un 50% de carne. Y lo que no es carne son sustancias añadidas. Algunos jamones llevan demasiado colágeno porque se han usado cartílagos en su elaboración.

También se les añade agua a través de la salmuera, siendo la categoría extra la que menos agua permite.

En cuanto a los aditivos, al jamón cocido se le añaden fosfatos (retienen el agua), además de conservantes, antioxidantes, potenciadores de sabor...

Demasiada sal en el jamón

Si queremos comer jamón cocido sin más, bastaría con elegir un jamón cocido de categoría extra, pero aún así no es tan saludable como creemos, en especial si sufrimos hipertensión o queremos controlar el exceso de sal.

La OCU ha comparado 25 jamones de categoría extra, la de mayor calidad, y los ha analizado en un laboratorio para conocer su perfil nutricional y sus características.

  • 24 de los 25 jamones cocidos extra analizados tienen un contenido de sal superior a los 1,25 gramos por 100 gramos de jamón, cantidad a partir de la cual la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) considera que es un contenido alto.
  • La excepción es Las Delizias al corte de Noel, que tiene 1,05 gramos, aunque es uno de los jamones cocidos extra más caros (18,82 euros/kg).

Siempre mejor de categoría extra

A pesar del exceso de sal, el jamón cocido de categoría extra es el que contiene más carne (entre un 82% y un 98%), frente a otras categorías inferiores con un mayor contenido de agua, almidones o aditivos como los fosfatos.

Entre los productos analizados, dos destacan por su buena relación calidad precio: Finas lonchas de Nuestra Alacena, de Dia, en pack de dos (7,22 euros/kg); y Finas lonchas de La Tabla, de Aldi, también en pack de dos (6,20 euros/kg). Ambos contienen un 85% de carne y comparten una buena valoración en higiene, lo mismo que una buena degustación.

En cuanto a los precios del jamón cocido, OCU advierte de la extraordinaria subida que ha sufrido este producto (hasta un 13%). En las marcas propias de los supermercados la subida ha sido aún mayor (más de un 22%).

Alternativas al jamón cocido

El jamón cocido es un producto que se come a diario en muchas casas. Se usa en bocadillos, desayunos, cenas ligeras... Sin embargo, su consumo debería ser más esporádico.

La OMS recuerda que es un cárnico procesado y como tal aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. También es muy rico en sal.

Su consumo debería evitarse en niños menores de un año por su contenido en nitritos, igual que tampoco se aconsejan los vegetales de hoja verde por la misma razón.

Alternativas a este socorrido producto hay muchas, como los lácteos o la fruta que son ideales para desayunos o meriendas.