Por Soledad López, periodista especializada en salud

Electrodos a nivel profundo del cerebro para la esquizofrenia resistente
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Entre un 20 y un 30% de los enfermos de esquizofrenia no responden al tratamiento farmacológico. Y eso implica un gran sufrimiento tanto para el afectado como para su familia porque empeora la salud del paciente y aumentan las conductas de riesgo.

Un panorama desalentador que podría tener los días contados. Investigadores de Sant Pau y FIDMAG, adscritos al Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), han demostrado por primera vez a nivel mundial que:

  • La estimulación cerebral profunda mediante electrodos puede ser beneficiosa en pacientes que no responden adecuadamente a cualquier otro tratamiento.

El ensayo clínico titulado Deep brain Stimulation in treatment resistant schizophrenia: A piloto randomized cross-over clinical trial ha sido publicado en eBioMedicine, una de las revistas generalistas más prestigiosas del mundo. El proyecto ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III.

las síntomas de la esquizofrenia

La esquizofrenia afecta al pensamiento, al comportamiento y a las emociones e impide al enfermo vivir normalmente si no se controla. Los síntomas pueden variar pero conllevan:

  • Fantasías. Creencias falsas que nada tienen que ver con la realidad.
  • Alucinaciones. Ver o escuchar cosas que no existen.
  • Pensamiento y habla desorganizados. El enfermo agrupa palabras sin sentido.
  • Movimientos anormales, desde la agitación como si fuera un niño hasta posturas extrañas.
  • Otras señales negativas. La persona puede descuidar su higiene, retraerse socialmente...

Los pensamientos y comportamientos suicidas son habituales en personas con esquizofrenia, por lo que es importante tener la enfermedad bajo control.

Electrodos para acabar con los delirios

La esquizonfrenia afecta a un 1% de la población mundial (450.000 casos en España) pero, como decíamos, hasta un 30% no responde adecuadamente al tratamiento con fármacos antipsicóticos convencionales.

El estudio liderado por Sant Pau y FIDMAG ha demostrado que la técnica quirúrgica de estimulación cerebral profunda (DBS por sus siglas en inglés), que consiste en la implantación de electrodos a nivel profundo del cerebro, funciona en este tipo de enfermos.

El ensayo se inició con 8 pacientes, 4 hombres y 4 mujeres de edades comprendidas entre 34 y 54 años, y arrojó los siguientes resultados:

  • Se consideró que respondían al tratamiento de forma mantenida 4 de los 6 pacientes que continuaron en el estudio.
  • Los delirios y las alucinaciones desaparecieron totalmente en 2 de los pacientes en los que los implantes de electrodos se colocaron en una de las dos ubicaciones posibles en este ensayo, concretamente, en el núcleo accumbens, que forma parte de los llamados ganglios basales.
  • Los síntomas que respondieron mejor a la DBS fueron las alucinaciones auditivas, y en el caso de una paciente que estaba ingresada en un centro, le permitió volver a vivir con su familia.
  • Cinco de los pacientes presentaron un grado de mejoría suficiente como para avanzar en su tratamiento terapéutico, ya fuera con terapias personalizadas o recursos comunitarios (centros de día y/o hospitales de día), a los que no podían acceder antes de la intervención con electrodos porque los síntomas de la esquizofrenia eran muy intensos.

buenos Resultados en esquizofrenia resistente

Este estudio pionero ha demostrado que la implantación de electrodos a nivel profundo del cerebro funciona en un 50% de los casos de esquizofrenia resistente.

Y este es el mismo porcentaje de éxito que tiene dicha técnica cuando se usa en otras enfermedades mentales, como la depresión o el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Por tanto, sería perfectamente extrapolable su uso.

La estimulación cerebral profunda tiene también otras aplicaciones. En el Hospital Sant Pau se ha utilizado con éxito para el tratamiento de:

Al margen de los excelentes resultados obtenidos en este estudio, los investigadores destacan que una lección importante aprendida en este proyecto es la necesidad de implantar programas de recuperación personalizados para cada paciente que utilicen herramientas de psicoterapia para que puedan reintegrarse en su entorno más cercano.

Y la intención es seguir en esta línea. El grupo de investigadores de Sant Pau, con la Dra. Iluminada Corripio como investigadora principal, ha obtenido un segundo proyecto financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que trabajará en un Programa Psicológico de Atención a la Recuperación y que supondrá continuar avanzando en esta iniciativa pionera en el mundo.