Tres parapléjicos vuelven a caminar tras la implantación de electrodos en la médula

Habían quedado parapléjicos tras un accidente de moto pero han podido levantarse y dar algunos pasos gracias a una técnica de neuroestimulación que consiste en la implantación de electrodos en la médula espinal.

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Dr. Joan Vidal Samsó
Dr. Joan Vidal Samsó

Director Docente y Médico Rehabilitador del Institut Guttman

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Tres parapléjicos vuelven a caminar tras la implantación de electrodos en la médula
©NeuroRestore-Jimmy_Ravier_epfl

Tres personas que habían quedado parapléjicas tras sufrir accidentes de moto han podido levantarse y dar unos pasos. Ha sido tras una operación quirúrgica en la que se han implantado 16 electrodos en la médula espinal de los pacientes.

Los tres habían perdido toda capacidad de movimiento, tanto en el tronco como en las piernas, debido al corte completo de la médula espinal provocado por el accidente

El neurocientífico Grégoire Courtin, de la Escuela Politécnica Central de la Lausana, y la neurocirujana Jocelyne Bloch, del hospital universitario de la misma ciudad, son los responsables de este hito en medicina cuyos resultados se han publicado en Nature Medicine.

Neuroestimulación espinal

El Dr. Joan Vidal Samsó del Intituto Guttman de Barcelona, hospital de referencia en el tratamiento medicoquirúrgico y la rehabilitación de personas con lesión medulares, explica a Saber Vivir que la intervención es el resultado del perfeccionamiento de una técnica conocida con neuroestimulación espinal o estimulación eléctrica de la médula espinal

"Se ha implantado una placa con 16 electrodos en la zona epidural, cerca de la médula espinal, que estimula las raíces posteriores de la médula para generar un patrón de marcha que permite que una persona parapléjica pueda volver a mover la piernas", explica el Dr. Vidal.

  • En realidad, lo que hacen los electrodos es emitir pulsos eléctricos que imitan las señales que transporta la médula espinal para conectar el cerebro con las extremidades inferiores.

A su vez, los electrodos van conectados a un software de ordenador con un sistema de inteligencia artificial que reproduce los impulsos necesarios para la recuperación de la marcha.

Años trabajando esta técnica

La operación ha durado 4 horas y no es compleja. "Este tipo de electrodos en la médula se utilizan desde hace tiempo para aliviar el dolor crónico, pero se descubrió que también podían generar ciertos patrones de marcha", explica el Dr. Vidal.

"Bastaba con modificar el software de estimulación para generar los impulsos eléctricos necesarios para la marcha, y a partir de ahí se ha ido investigando cada vez más", añade.

De hecho, el equipo de este Courtin lleva años trabajando para devolver la movilidad a personas que han quedado en una silla de ruedas tras sufrir accidentes.

En 2014 probaron su técnica con ratones y dos años después con monos. En 2018 lograron que un joven con una lesión medular parcial volviera a caminar con ayuda de un andador gracias a este tipo de neuroestimulación.

  • La novedad de estas tres intervenciones es que los electrodos se han fabricado específicamente para las lesiones concretas de cada participante.

"Hasta ahora todos los implantes de este tipo reutilizaban electrodos diseñados para tratar el dolor", ha explicado Corutine.

"Diseñar por primera vez una tecnología específica para este nuevo uso nos permite sincronizar mejor la estimulación con el momento del movimiento imitando las señales reales que envía el cerebro al andar, por ejemplo", añade Corutine.

Además, "se ha hecho en tres parapléjicos crónicos, lo que demuestra que la técnica funciona tanto en pacientes agudos como crónicos", recuerda el Dr. Joan Vidal

Pero el gran avance es que "por primera vez se realiza en pacientes con lesiones medulares completas, anteriormente se había hecho en lesiones incompletas y las personas aún conservaban algo de función residual", subraya Vidal.

Levantarse y andar

Aunque la técnica ha supuesto un gran hito medicina, no quiere decir exactamente que los pacientes hayan arrancado a caminar enseguida.

El Dr. Vidal insiste en que se trata de pacientes que tenían una lesión medular completa, es decir, sin actividad motora ni sensitiva por debajo del nivel de la lesión, lo que quiere decir que la persona no puede mover las piernas.

  • Al día siguiente de recibir los implantes, ya pudieron mover un poco las piernas activando el generador de impulsos.

"El programa de ordenador diseñado para estos electrodos permite generar un patrón específico de marcha: ponerse de pie y dar algunos pasos básicamente. También permite mejorar el control del tronco en parálisis por debajo de las mamas que desestabilizan incluso el tronco", explica el Dr. Vidal.

Así pues, los electrodos consiguen no solo estimular los nervios que mueven las piernas, sino también los músculos del abdomen y la parte baja de la espalda.

Con mucho entreno posterior y rehabilitación se consiguen dar algunos pasos con la ayuda de un andador. "Las personas no salen corriendo ni se logra una marcha normal, pero sí pueden ponerse de pie y dar algunos pasos, lo cual ya es espectacular", asegura el Dr. Joan Vidal.

"La técnica no consigue recuperar el control de esfínteres ni la sensibilidad, pero esto es solo una primera parte. En un futuro se podrán cambiar las zonas de estimulación y recuperar estas funciones perdidas y otras como el movimiento de los brazos en lesiones cervicales o del tronco", aclara el especialista del Institut Guttman.

Al cabo de cuatro o cinco meses de la intervención, Michel Rocatti, uno de los tres paraplégicos operados en Lausana, ha podido caminar por la calle con la ayuda de un andador en el que tiene insertados dos pequeños controles remotos.

Otras aplicaciones de la neuroestimulaci��n

Las técnicas de neuroestimulación con electrodos también podrían aplicarse para revertir las secuelas de un ictus cuando la movilidad de brazos o piernas queda afectada.

"En cualquier patología que deje parálisis podrían aplicarse electrodos de forma no invasiva a nivel medular para recuperar las funciones perdidas", concluye el Dr. Vidal.