Un tratamiento diseñado en Harvard podría revertir el envejecimiento

Investigadores de la Universidad de Harvard han logrado inducir y revertir el envejecimiento en ratones. El hallazgo aporta luz a por qué envejecemos y abre nuevas vías para prevenir o tratar enfermedades relacionadas con la edad.

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Un tratamiento diseñado en Harvard podría retrasar el envejecimiento

Científicos de la Harvard han logrado inducir y revertir el envejecimiento con una inyección.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Revertir el envejecimiento es uno de los grandes retos de la humanidad y es mucha la investigación que se lleva realizando al respecto desde hace años.

Ahora, una investigación liderada por investigadores de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, ha logrado un gran avance en la comprensión de cómo envejecemos y cómo revertir el daño provocado por el envejecimiento.

¿Por qué envejecemos?

Tras 13 años de investigación, el Dr. David Sinclair, profesor de genética y codirector del Centro Paul F. Glenn la Investigación sobre la biología del envejecimiento en la Facultad de Medicina de Harvard, y su equipo han demostrado que la degradación en la forma en que se organiza y regula el ADN (lo que se conoce como epigenética) es lo que provocaría el envejecimiento, independientemente de los cambios en el ADN en sí.

Durante décadas, la principal teoría sobre por qué envejecemos indicaba que la acumulación de cambios en el ADN (principalmente mutaciones genéticas) con el tiempo afecta al funcionamiento de las células y desencadena el proceso de muerte celular, causando así el envejecimiento. Sin embargo, esta nueva investigación demuestra que los cambios en el ADN no son la única (y ni siquiera la principal) causa del envejecimiento.

Los cambios en la organización y regulación del ADN pueden acelerar o revertir los signos del envejecimiento

"Esperamos que los hallazgos transformen la forma en que vemos el proceso de envejecimiento y la forma en que abordamos el tratamiento de las enfermedades asociadas con el envejecimiento", explica Jae-Hyun Yang, coautor del estudio publicado en la revista Cell.

Se puede provocar envejecimiento

Para comprobar su teoría, los investigadores inyectaron a ratones un compuesto para provocar cambios en las moléculas que controlan los procesos epigenéticos, sin provocar cambios en el ADN.

Pudieron ver que los ratones envejecían, algo que se veía tanto en su aspecto y su organismo como en su comportamiento: les salía un pelaje gris, su peso era más bajo a pesar de seguir la misma dieta, su actividad se reducía y eran más frágiles.

También comprobaron que, en comparación con los ratones que no habían recibido la inyección y que habían nacido el mismo día, su edad biológica era mayor.

Cómo revertir el envejecimiento

A continuación, los investigadores inyectaron a los ratones envejecidos una terapia génica que revirtió los cambios epigenéticos que habían causado.

Esta terapia génica constaba de tres genes (Oct4, Sox2 y Klf4, que juntos reciben el nombre de OSK) que están activos en las células madre y pueden ayudar a rejuvenecer las células maduras.

  • Hay que mencionar que el laboratorio de Sinclair ya había usado este cóctel para restaurar la vista en ratones ciegos en el año 2020.

De acuerdo con los autores, esta terapia llevó a las células a restaurar la información epigenética que tenían cuando eran jóvenes.

Es como reiniciar una computadora que no funciona correctamente”, asegura Sinclair.

El descubrimiento respalda la hipótesis de que las células mantienen una especie de copia de seguridad del software epigenético que, si se accede, permite que las células envejecidas se reinicien y vuelvan a un estado joven y saludable.

Nuevos tratamientos para rejuvenecer

Debido a que es más fácil manipular las moléculas que controlan los procesos epigenéticos que revertir los cambios del ADN, esta investigación abre nuevas vías para prevenir o tratar enfermedades relacionadas con la edad, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la neurodegeneración o la fragilidad.

Más allá de seguir probando la terapia génica OSK en mamíferos más grandes para corroborar su eficacia, los investigadores también se proponen indagar en otras formas para manipular el epigenoma, como medicamentos y sustancias químicas que resulten más “suaves” para el organismo.

Este trabajo abre la puerta para aplicar esos otros métodos para rejuvenecer células y tejidos”, indica Yang.