Joan Carles Medina

Psicólogo y profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación e investigador del grupo PSiNET de la UOC

Diana Llorens

Periodista

Cómo superar el miedo a las agujas
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Para lograr la inmunidad de grupo, es necesario que un porcentaje importante de la población se vacune contra la Covid-19.

Sin embargo, algunas personas tienen auténtico miedo a las agujas y las inyecciones, hasta el punto que pueden optar por no vacunarse.

Tripanofobia, fobia a las inyecciones

A nadie le gustan las inyecciones, aunque la mayoría pasamos por este procedimiento sin más complicaciones siempre que es necesario. Sin embargo, para algunas personas puede ser un problema que les cause mucha ansiedad.

El miedo a las agujas puede afectar a una proporción mayor de la población, sobre todo a niños”, explica el psicólogo Joan Carles Medina, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación e investigador del grupo PSiNET de la UOC.

Con la edad este miedo tiende a disminuir, pero en algunas personas puede convertirse en una fobia, que se conoce con el nombre de tripanofobia.

La fobia propiamente dicha la encontraríamos en alrededor de entre un 5% a un 10% de la población”, indica.

Esta fobia se conoce con el nombre de tripanofobia y está relacionada con otras parecidas como la belonefobia (miedo a las agujas u objetos afilados) o la hematofobia (miedo a la sangre).

Las personas con fobia a las inyecciones pueden llegar a evitar tratamientos o vacunas necesarias.

De acuerdo con un informe de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), un 7% de los americanos evitan la vacunación por este motivo.

Además, pueden llegar a pasar mucho tiempo sin ir al médico, lo que puede significar que no se les detecten problemas de salud.

Una de las características que tienen las fobias es que te impiden llevar a cabo actividades de tu día a día o incluso actividades que podrían ser importantes por tu salud”, indica Medina.

Ante una inyección, una persona con fobia puede experimentar estos síntomas:

  • Ritmo cardiaco rápido (taquicardia).
  • Aceleración de la respiración.
  • Sudoración.
  • Opresión en el pecho.
  • Temblores.
  • En algunos casos, desmayos.

De dónde viene el temor a las inyecciones

Generalmente las fobias han sido aprendidas en algún momento”, indica Medina.

Esto significa que la persona ha asociado una experiencia desagradable a un objeto o hecho concreto.

Puede ser porque haya experimentado ella misma la situación desagradable y haya asociado el malestar a este hecho u objeto, o porque la haya observado en los demás.

Si yo veo que generalmente las personas reaccionan con miedo ante una acción o un hecho, también aprenderé que este hecho puede ser aversivo”, señala el psicólogo.

¿Cuándo debes buscar ayuda?

Puede que sea difícil hablar de nuestro temor y buscar ayuda, pero es importante hablar de ello para empezar a superarlo.

Debemos valorar hasta qué punto afecta nuestra vida y buscar ayuda de un profesional de la psicología cuando:

  • El miedo es muy intenso: “Cuando sentimos que esta fobia es muy intensa y realmente nos provoca una gran sensación de malestar”, explica Medina, es el momento de buscar una solución.
  • Nos debemos enfrentar a lo que nos causa terror con frecuencia. Por ejemplo, si debes pasar por un tratamiento médico que a menudo requiere inyecciones, superar tu miedo mejorará mucho tu bienestar.
  • Nos impide llevar una vida normal: es decir, si tu miedo te impide hacer actividades cotidianas o llevar una vida saludable.

En estas situaciones sería bueno consultar a un profesional que nos pueda ayudar a trazar la diferencia entre lo que es un miedo y lo que es una fobia, y también que nos ayude a buscar cuál es la mejor forma para nosotros de tratarlo”, comenta el psicólogo.

  • El psicólogo determinará si existe una fobia y si es aislada o si forma parte de un problema que toca otras esferas de la vida y se requiere una aproximación más global.

¿Cómo se trata esta fobia?

Si tienes un miedo a las inyecciones moderado, puedes tratar de controlarlo por ti mismo buscando medidas para distraerte durante el procedimiento (contar tus respiraciones o las cosas que ves a tu alrededor, por ejemplo), practicando técnicas de meditación o haciéndote acompañar por una persona de confianza.

Explicarle tu situación al profesional de la salud que te vaya a poner la inyección también te ayudará a tranquilizarte.

Cuando el miedo es incontrolable, el psicólogo puede tratarlo con diferentes estrategias cognitivo-conductuales.

  • Estos tratamientos, que cuentan con una amplia evidencia empírica, incluyen desde técnicas de relajación, de respiración o de concentración, hasta aproximaciones que tienen que ver más con la imaginación y la mentalización de la persona.

Se trata de encontrar cuál de estas estrategias nos va mejor a cada uno de nosotros”, indica Medina.

El miedo, igual que antes hemos dicho que habitualmente es un aprendizaje, también se puede desaprender”, explica.

A medida que la persona aprenda estrategias para desvincular el estímulo que le genera el miedo (en este caso, las inyecciones) y la sensación desagradable, y vea que puede aparecer el estímulo sin que haya esa respuesta, la fobia irá desaprendiendo.

Los tratamientos para la fobia a las inyecciones suelen ser muy eficaces. Dejar esta fobia sin tratar, en cambio, puede hacer que el miedo se vuelva aún más intenso con el tiempo.