Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La dieta moderada puede ser mejor para el corazón que la estricta
iStock by Getty Images

El ejercicio moderado y regular siempre va a ser beneficioso para nuestra salud, especialmente en adultos con problemas de sobrepeso.

Están comprobados sus beneficios en muchos aspectos: nos vamos a sentir mejor, más activos y es una ayuda frente al riesgo de problemas cardiovasculares.

Sin embargo, el ejercicio solo puede no ser suficiente si no se acompaña de una dieta adecuada, una dieta que tampoco ha de ser muy estricta. Una reducción en torno a las 250 calorías es suficiente.

La dieta moderada recupera elasticidad arterial, la estricta no

Así lo confirma un estudio llevado a cabo en Estados Unidos centrado en personas de más de 65 años y con obesidad.

El primero que ha observado con resonancia magnética el efecto en la arteria aorta de acompañar el ejercicio con o sin dieta”, explica la doctora Tina Brinkley, directora del estudio.

La mejor dieta cardiovascular

Para analizar estos efectos se reclutaron a 160 personas sedentarias y obesas Los voluntarios tenía una media de 69 años, y tres de cada cuatro eran mujeres.

Se les dividió en tres grupos y se les pidió seguir un plan de mejora durante 5 meses:

  • A unos se les permitió seguir con sus rutinas alimentarias y solo se les pidió que hicieran algo de ejercicio cuatro veces por semana.
  • El segundo grupo tuvo el mismo plan de ejercicio y se les cambió ligeramente la dieta para reducir unas 250 calorías diarias.
  • El tercer grupo siguió el plan de ejercicio junto con un cambio de dieta mucho más estricta: unas 600 calorías diarias menos.

Las dietas estuvieron siempre supervisadas por especialistas, que les prepararon la comida y la cena, y les dieron indicaciones del desayuno. Básicamente se buscó reducir la ingesta de grasas y proteínas (carnes, sobre todo).

Mejora la elasticidad de las arterias

Se tomó como medida de mejora la situación de la arteria aorta, que como sabes es uno de los conductos que sale del corazón. Es la encargada de llevar la sangre oxigenada a gran parte del cuerpo.

Los conductos sanguíneos son elásticos. Los años y la dieta puede hacerle perder parte de esa elasticidad y facilitar la obstrucción por un coágulo. De ahí la importancia de mantener en lo posible esa elasticidad.

La elasticidad de los conductos sanguíneos es básico para evitar que se obstruyan

Hemos comprobado que el ejercicio y la dieta moderada pueden reducir la rigidez de la aorta y conseguir una mejora general de la salud cardiovascular”, resume la doctora Brinkley.

Los resultados a los cinco meses

A las 20 semanas del programa los resultados fueron:

  • Todos los participantes que hicieron dieta tuvieron una reducción significativa de peso en comparación a los que solo hicieron ejercicio.
  • La pérdida de peso fue similar en los grupos que hicieron una dieta modera que en los que hicieron una dieta estricta, pese a que estos últimos redujeron la ingesta de calorías en casi un 27%, frente al 14% de la dieta moderada.
  • Los dos grupos que hicieron dieta consiguieron una reducción de la presión sanguínea, ambos grupos con valores similares.

Sin embargo, lo que nos sorprendió más fue ver que el grupo con la dieta estricta no tuvo ninguna mejora en la rigidez arterial”, constata la doctora Brinkley.

No es necesaria dieta estricta

De esto se deduce que lo más recomendable es combinar el ejercicio y la dieta, y no limitarse a una u otra cosa.

También que este grupo concreto de personas, entre 65 y 79 años, consiguen mejores resultados sin necesidad de verse sometidos a una dieta estricta.

"La dieta estricta no es necesaria en este grupo de población"

La dieta moderada maximiza los beneficios en salud cardiovascular: logra una pérdida de peso óptima y mejora la distribución de la grasa corporal”, explica la doctora.

El hallazgo de que la dieta estricta no sea necesaria o recomendable tiene unas importantes implicaciones en el planteamiento de programas para perder peso en este tipo de personas”, concluye.