Asesorado por el Dr. José Vicente Castell y Petar Petrov, de CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD)

Por Soledad López, periodista especializada en salud

anabolizantess

No solo provocan problemas de erección o agresividad. Los esteroides anabólicos empleados normalmente por usuarios de gimnasio con el fin de aumentar la masa muscular de forma rápida pueden provocar daños graves en el hígado.

Así lo ha demostrado una investigación del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) realizada por el grupo del Dr. José Vicente Castell en el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe de Valencia y publicado en Archives of Toxicology.

tomar anabolizantes es peligroso

"La alarma acerca de este tipo de productos saltó –explica a Saber Vivir el Dr. Castell– tras observar varios casos de gente joven que llegó a nuestro hospital con un cuadro hepático muy grave por haber tomado epistane, un tipo de esteroide retirado hace tiempo por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Algún caso fue tan grave que estuvo a punto de necesitar un trasplante hepático".

A raíz de lo sucedido, al equipo del Dr. Castell emprendió la investigación de estas sustancias con el fin de descubrir cómo actúan y sus consecuencias para el hígado.

El estudio se ha realizado utilizando células hepáticas en cultivo, cosa que ha permitido simular lo que le puede ocurrir a un hígado humano si se toman esteroides anabólicos.

qué hacen los esteroides anabólicos en el hígado

Petar Petrov, primer firmante del estudio, nos explica como actúan estas sustancias a nivel hepático:

  • Aumentan la síntesis endógena de ácidos biliares, es decir, de bilis. Los ácidos biliares son moléculas que nuestro hígado secreta y se liberan en el intestino con el fin de facilitar la absorción de las grasas. De hecho, vienen a ser como un "detergente" natural que, en concentraciones normales, son completamente inocuos y su función es bien conocida.
  • Provocan un taponamiento. Además de aumentar la producción de bilis, hacen que esta se acumule en el hígado y en la sangre en lugar de dirigirse al intestino, provocando un cuadro que se denomina colestasis. Petar Petrov utiliza un símil muy gráfico para entenderlo: "los ácidos biliares, fuera de lugar, son perjudiciales para la salud. Es como tener lavavajillas en la sangre".

UN DAÑO A LARGO PLAZO

Un problema añadido de la colestasis (la bilis se acumula en el hígado y el torrente sanguíneo) que provocan los esteroides anabólicos es que el daño perdura incluso meses aunque se deje de tomar la sustancia. Según el Dr. Castell, esto puede ocurrir por dos motivos:

  • Probablemente la sustancia se acumula en el hígado y no se elimina fácilmente.

Aunque se dejen de tomar, el daño puede durar meses

  • Otra posibilidad es que el esteroide provoque cambios epigenéticos, es decir, cambios en la expresión o forma de comportarse de los genes. Es como si la sustancia dejara una especie de marca o huella en los genes provocando que, a partir de ese momento, la producción de bilis no funcione bien y tarde un cierto tiempo en recuperarse.

No es legal, pero se venden en internet

Aunque la Agencia Española de Medicamento y Productos Sanitarios no permite la comercialización del epistane, puede comprarse sin problemas en internet.

"Es tan fácil como introducir el término en google para encontrar varios proveedores que pueden suministrarlo; dar con recomendaciones, pautas, chats, clubs... y todo basado en la experiencia personal de la gente y sin ninguna base científica", explica el Dr. Castell.

  • "Una sustancia, para que pueda comercializarse de forma legal, requiere una regulación muy estricta que indica en qué casos debe utilizarse y en qué cantidades. Y obviamente los esteroides anabólicos para uso recreativo no cumplen estos requisitos", prosigue el Dr. Castell.

Otra cosa bien distinta es el uso de los esteroides con fines terapéuticos, que sí está estrictamente regulado, tanto sus fines como las dosis:

  • Se utilizan en hombres de edad avanzada edad con déficit agudo de testosterona o en pacientes de cáncer o de VIH con disminución de masa muscular.

"En el caso de un hombre sano de 20 o 30 años que no sufre ninguna de estas enfermedades y con unos niveles normales de testosterona, no tiene ninguna justificación que recurra a esteroides anabólicos", asegura Petar Petrov.

¿por qué se siguen usando?

Sencillamente porque su eficacia para aumentar la masa muscular está más que demostrada a través de la activación de una proteína concreta. Además, se toman en dosis muy altas, de forma que el aumento se produce de forma muy rápida.

  • Sin embargo, de la misma manera que es bien conocida su acción sobre el músculo, poco se sabía de los efectos metabólicos que puede provocar la activación de dicha proteína. El estudio de CIBEREHD marca un antes y un después en este sentido al demostrar el gran daño hepático que pueden provocar estas sustancias.

Y no solo se señala al epistane. Según esta investigación, hay como mínimo 4 esteroides anabólicos más que provocan el mismo efecto y que también se pueden adquirir fácilmente en internet.

MÁS EFECTOS de los anabolizantes

Además del daño hepático, hay otras consecuencias negativas ya conocidas:

  • Disfunción eréctil a corto plazo.
  • Cambios de conducta y aumento de la agresividad.
  • Episodios de depresión. Estas sustancias aumentan la masa muscular de forma muy rápida, pero al tener que realizar descansos (no pueden tomarse de forma continuada) el músculo sufre oscilaciones y hay periodos en los que disminuye. "Estos cambios del aspecto afectan al ánimo", asegura Petrov.

Obviamente, la afectación del hígado es lo más grave (aumenta el riesgo de cáncer de hígado) pero "el problema es que estas consecuencias son a largo plazo, y un hombre joven que toma esteroides lo que busca es aumentar músculo de forma inmediata, no piensa en cómo puede afectar a su salud. Sin embargo, aunque no produzca daños visibles a corto plazo, al cabo de 10 o 20 años pueden aparecer problemas", alerta el primer firmante del estudio.

Bibliografía:

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