Dr. Jesús Porta-Etessam

Neurólogo y vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Niebla mental después de la Covid-19
iStock by Getty Images

Desorientación, confusión, olvidos, dificultad para concentrarse... Son manifestaciones propias de la llamada niebla mental. Uno de los síntomas y secuelas neurológicos que puede provocar la Covid.

En realidad la niebla mental es un síndrome que ya existía asociado a otras patologías, pero la Covid le ha puesto nombre. Se veían cuadros similares en la depresión, la ansiedad o la cefalea crónica.

En el caso de la Covid, se calcula que entre un 5 y 10% de los afectados sufren niebla mental. Así pues, se trata de una tasa relativamente alta.

El Dr. Jesús Porta Etessam, neurólogo y vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, nos explica exactamente en qué consiste, qué puede causarla y, sobre todo, la importancia de un diagnóstico diferencial para realizar el tratamiento adecuado.

Síntomas de la niebla mental

La niebla mental es un cuadro que aparece de forma más habitual en pacientes de Covid-19 graves, pero también se observa en personas que han pasado la infección de forma leve. Por tanto, no podría asociarse únicamente a la gravedad de la enfermedad. Eso sí, es más habitual en mujeres.

El Dr. Porta explica que se caracteriza básicamente por estos síntomas cognitivos:

  • Dificultad en el acceso a la memoria semántica: El paciente no encuentra la palabra que quiere decir.
  • Dificultades con la memoria episódica: No recuerda dónde ha dejado las cosas.
  • Trastorno disejecutivo: El paciente tiene dificultad para planificar su día a día y organizarse. "Algo que parece sencillo y que todos hacemos de forma natural, en la niebla mental la persona se hace un lío a la hora de hacer las cosas, no sabe qué tiene que hacer primero...", explica el neurólogo.

Por qué la Covid provoca niebla mental

"Realmente, no sabemos exactamente por qué la Covid puede provocar niebla mental, pero son varios los supuestos", nos explica el Dr. Porta.

De entrada, se descarta que la niebla mental se deba a la invasión del virus en el cerebro. "Es muy poco probable porque el SARS-CoV-2 tiene muy poca facilidad para entrar en el sistema nervioso".

Por tanto, queda claro que la causa de este síndrome no es que el virus infecte el cerebro. Hay otras más probables:

  • Desequilibrio de neurotransmisores. "Puede que la niebla mental sea consecuencia de la tormenta de citoquinas (sustancias inflamatorias) que provoca el virus y que dé lugar a un desequilibrio entre los neurotransmisores".
  • Ansiedad o depresión. "También puede ser debido al aumento de los casos de ansiedad y depresión que se están viviendo a causa de la pandemia. No hay que olvidar que este síndrome aparece en cuadros de depresión".
  • Pequeños ictus. "Los síntomas cognitivos de la niebla mental también pueden ser consecuencia de los mini-ictus provocados por el SARS CoV-2. Se trata de pequeños ictus que no producen unos síntomas graves pero sí dejan leves secuelas cognitivas".

De hecho, un reciente estudio del Instituto Salk de Estados Unidos ha demostrado que la Covid es una enfermedad vascular y no respiratoria; lo que explicaría por qué puede provocar ictus.

Cómo se trata la niebla mental

Queda claro que la niebla mental puede tener varios orígenes posibles: ansiedad o depresión, pequeños ictus...

Por eso lo importante es "hacer un diagnóstico diferencial que identifique la causa y así poder realizar el tratamiento adecuado", asegura el vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología.

  • Si la causa es la depresión habrá que tratarlo con antidepresivos.
  • Si hay un desequilibrio en los neurotransmisores se pueden administran neuromoduladores.
  • Si el origen es vascular debido a pequeños ictus puede tratarse con estimulación cognitiva o incluso con antiagregantes si es necesario.
  • Si se considera que está provocado por un déficit de vitaminas se dan suplementos.

Y así podríamos seguir. En función de la causa, el tratamiento será uno u otro.

"Lo que debe quedar claro es que la niebla mental no es una enfermedad en sí misma, sino un síndrome que aparece por un detonante concreto", insiste el neurólogo.

"Y la invasión del virus en el cerebro es la causa menos probable. El virus no infecta el cerebro. Es importante que la gente lo sepa porque existe ese miedo", subraya.