Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los ejercicios para fortalecer la musculatura ayudan a prevenir el cáncer
iStock by Getty Images

El papel preventivo de la actividad física aeróbica en el cáncer ha sido ampliamente estudiado y demostrado, pero se sabe mucho menos de la acción protectora del ejercicio de fuerza.

Ahora, una investigación publicada en la revista International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity revela que el entrenamiento de fuerza dos veces por semana podría proteger frente al cáncer.

Ejercicio y cáncer

Existen pruebas sólidas para asegurar que la actividad física aeróbica de moderada a vigorosa se relaciona con menos riesgo de 7 tipos de cáncer: mama, colon, endometrio, esófago, riñón, vejiga y estómago. Así lo reconoce el Departamento de Salud de los Estados Unidos.

Respecto al ejercicio de fortalecimiento muscular, se sabe que mejora la aptitud física, la composición corporal, el equilibrio y la resistencia muscular.

La OMS recomienda que se realicen ejercicios de fuerza que involucren los principales grupos musculares durante al menos dos veces por semana porque es sabido que reducen el riesgo de mortalidad cardiovascular y diabetes tipo 2.

Sin embargo, no existen recomendaciones con respecto al cáncer, a pesar de que sí se han realizado estudios que vinculan el ejercicio de fuerza con la prevención de esta enfermedad.

Resultados del estudio

Para llenar ese vacío y sacar conclusiones, un equipo de investigadores ha revisado hasta 12 estudios sobre el tema con datos de más de 1.290.000 personas a las que se hizo un seguimiento entre 6 y 25 años.

Las conclusiones de este metaanálisis confirman el papel preventivo de hacer pesas frente al cáncer:

  • Las actividades de fortalecimiento muscular se asociaron con una incidencia un 26% menor de cáncer de riñón. Por tanto, hacer pesas ayudaría a prevenir tumores renales.
  • El ejercicio de fuerza también se asoció con una mortalidad total por cáncer un 13% menor.
  • Combinar el ejercicio aeróbico con sesiones de fortalecimiento muscular articular reduce un 28% la mortalidad por cáncer.
  • Realizar dos o más sesiones de ejercicio de fuerza se relaciona con una reducción de la mortalidad por cáncer un 19% menor.

En el estudio han participado la Universidad Internacional de Valencia, la Universidad de Harvard de Estados Unidos, la Universidad Federal de San Pablo de Brasil, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

Por qué el ejercicio de fuerza aleja el cáncer

Los autores del estudio señalan que los mecanismos biológicos que explican por qué el ejercicio de fuerza ayuda a prevenir el cáncer aún no se explican del todo, pero hay algunas hipótesis:

Una primera hipótesis señala que el ejercicio de fuerza mejora la composición corporal porque ayuda a transformar la grasa en músculo. Dicho de otra forma: combate la obesidad. Y esto es positivo porque un alto nivel de grasa corporal está directamente relacionado con la incidencia de cáncer.

  • El exceso de adiposidad causa resistencia a la insulina, lo que favorece la proliferación de células anómalas y reduce la apoptosis (un mecanismo de muerte celular programada por el mismo organismo para evitar el desarrollo de células anómalas).
  • La obesidad también suele ir acompañada de cambios desfavorables en la microbiota intestinal, lo que aumenta la producción de factores proinflamatorios y algunas hormonas, como el estrógeno, un factor importante para el cáncer de mama.

Además de combatir la obesidad, hacer pesas también mejora el control de la glucosa. Pero hay más hipótesis que explicarían la acción anticancerígena de este tipo de ejercicio:

  • El entrenamiento de fuerza de alta intensidad aumenta los radicales libres, lo que provocaría cambios en el ADN para generar más antioxidantes y compensar así este efecto, lo cual también sería útil para evitar el daño celular.
  • Además, el aumento de la masa muscular mejora la inmunidad, y algunos estudios muestran una mejora en la actividad de las células asesinas naturales, lo que podría reforzar la reacción antitumoral. Recuerda que tu sistema inmune lucha a diario contra células cancerígenas.
  • Finalmente, la actividad física mejora la microcirculación reduciendo así los ambientes hipóxicos (con falta de oxígeno) que son ideales para el desarrollo del tumor.