Las personas que han sufrido un infarto tienen menos riesgo de párkinson

Una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association revela que las personas que han sobrevivido a un ataque cardíaco tienen menos probabilidades de desarrollar párkinson.

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Dr. Jens Sundbøll
Dr. Jens Sundbøll

Epidemiólogo y cardiólogo

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Haber tenido un infarto reduce el riesgo de parkinson
iStock by Getty Images

Las personas que han tenido un infarto tienen más riesgo de sufrir un ictus isquémico (infarto cerebral provocado por un coágulo) o demencia vascular.

Sin embargo, aunque resulte difícil de creer, son menos propensas a desarrollar párkinson, según ha demostrado una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association.

Párkinson

El párkinson es una enfermedad cerebral que se caracteriza por la pérdida de neuronas dopaminérgicas: células nerviosas que producen un neurotransmisor llamado dopamina, lo que provoca una pérdida progresiva del movimiento.

  • Los síntomas más habituales son el temblor en una mano, lentitud de movimientos, rigidez muscular que limita la amplitud de movimientos, inestabilidad al caminar... También se asocia con cambios de comportamiento, depresión, pérdida de memoria y fatiga.

Según la Parkinson's Foundation, más de 10 millones de personas en todo el mundo viven con la enfermedad. Las causas más probables de la enfermedad de Párkinson son el envejecimiento que, sumado a la genética y factores ambientales, hacen que se acumulen sustancias tóxicas en las neuronas y acaben muriendo.

El parkinsonismo secundario, que tiene síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson, puede estar causado por un accidente cerebrovascular, medicamentos psiquiátricos o cardiovasculares, o alguna otra enfermedad.

infarto y menos riesgo de párkinson

Para llegar a la conclusión de que las personas que han sufrido un infarto tienen menos riesgo de párkinson, un equipo de investigadores del Hospital Universitario de Aarhus en Dinamarca examinaron los registros del Servicio Nacional de Salud del país.

Compararon el riesgo de enfermedad de Parkinson y parkinsonismo secundario entre aproximadamente 182.000 pacientes que sufrieron un infarto por primera vez entre 1995 y 2016 (el 62 % eran hombres con una edad promedio de 71 años) y más de 909.000 controles (personas sanas).

Se hizo un seguimiento de 21 años a todos los participantes y se analizaron los resultados teniendo en cuenta una gran variedad de factores que se sabe que influyen tanto en el riesgo de ataque cardíaco como en el de párkinson. Y se observó lo siguiente:

  • Hubo un 20% menos de riesgo de enfermedad de Parkinson entre las personas que sufrieron un ataque al corazón.
  • También hubo un 28 % menos de riesgo de parkinsonismo secundario entre los sufrieron un infarto.

"Habíamos encontrado previamente que después de un ataque al corazón, el riesgo de complicaciones neurovasculares como un ictus isquémico o demencia vascular aumenta notablemente, por lo que el hallazgo de un menor riesgo de enfermedad de Parkinson fue algo sorprendente", afirma el Dr. Jens Sundbøll, primer autor del estudio.

Conclusiones del estudio

¿Cómo se explica que las personas que han sufrido un infarto tengan menos riesgo de párkinson? Una posible respuesta podría estar en los factores de riesgo de ambas enfermedades.

Algunos factores de riesgo clásicos del infarto como fumar, colesterol alto, presión arterial elevada y diabetes tipo 2, están asociados con un menor riesgo de enfermedad de Parkinson.

De hecho, muchos infartos se explican por el tabaco o el colesterol, factores que a su vez podrían explicar que estas personas tengan un riesgo de párkinson algo menor.

"Hay muy pocas enfermedades en este mundo en las que fumar disminuya el riesgo: la enfermedad de Parkinson es una y la colitis ulcerosa es otra. Fumar aumenta el riesgo de las enfermedades más comunes, como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades pulmonares, y definitivamente no es bueno para su salud", señaló Sunbøll.

Los autores del estudio quieren dejar claro que en ningún caso es conveniente fumar para reducir el riesgo de párkinson. La conclusión de este estudio es otra. Así lo explica Sundbøll:

  • "Para los médicos que tratan a pacientes después de un ataque cardíaco, los resultados de nuestro estudio indican que la rehabilitación cardíaca debe centrarse en prevenir el ictus isquémico, la demencia vascular y otras enfermedades cardiovasculares como un nuevo ataque cardíaco o la insuficiencia cardíaca, ya que el riesgo de párkinson parece disminuir en estos pacientes en comparación con la población general".

En cuanto al párkinson, estudios recientes demuestran que practicar ejercicio con regularidad y consumir flavonoides ayuda tanto a prevenir como a frenar la progresión del párkinson.