Dra. Margarita Portillo
Margarita Portillo

CEO de Grow Mindset Education

Nuria Blasco

Periodista

Qué es el coaching sanitario para la gestión emocional del paciente
iStock by Getty Images

En países como Inglaterra o Estados Unidos ya hace tiempo que los profesionales del sector sanitario aplican con éxito habilidades de coaching enfocadas al paciente.

El objetivo es dotar a los sanitarios de herramientas de gestión emocional para aplicarlas a aquellos pacientes que conviven con enfermedades crónicas o tratamientos de larga duración. De este modo, se aspira a mejorar el bienestar del paciente, estimular su autocuidado y motivarle para la aceptación de su situación.

Ahora en España, se ha lanzado el primer curso de coaching y salud colaborativa y sostenible, dirigido a profesionales sanitarios, el Curso de Experto Health Coach, por parte de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la consultora GROW Mindset Company.

Margarita Portillo, CEO de Grow Mindset Education, nos cuenta los beneficios que puede aportar este tipo de coaching a nuestro sistema sanitario.

Qué aporta el coaching sanitario emocional

Un profesional con conocimientos de coaching sanitario está dotado de habilidades tales como la comunicación adecuada y la detección y gestión de emociones del paciente, que le permiten acompañar a los enfermos en su autogestión y adherencia al tratamiento, ayudándoles a construir motivación, confianza, autocuidado o responsabilidad y elaborar su propio plan de acción.

  • Este profesional podrá ayudar a su paciente a encontrar nuevos modos de afrontar la situación tanto desde su interior como desde su sistema de apoyos (familia, amigos, entorno social…).

Todo ello favorece la velocidad de recuperación del paciente y su modo de afrontar y gestionar la enfermedad.

Las habilidades del coach sanitario

No es solo un coaching emocional de apoyo. El coach sanitario también ayuda a desarrollar pensamientos y creencias favorables para la consecución de las metas terapéuticas. Esto facilita la motivación para implementar comportamientos más eficaces.

El profesional sanitario aprende herramientas de:

  • Definición de objetivos a corto, medio y largo plazo ajustadas a las condiciones del tratamiento y las cualidades y recursos del paciente.
  • Acompañamiento para beneficiar el bienestar del paciente en favor de los objetivos y metas marcadas: una mejora de nuestro bienestar producirá una mejora de nuestro rendimiento.
  • Generación de responsabilidad: qué puede esperar mi paciente de mí y qué asumen los pacientes en relación a su enfermedad.
  • Gestión emocional y control o modificación de pensamientos y creencias que facilitarán la mejora en el desempeño y actitud general del paciente.

Por qué formar a los sanitarios en este campo

Margarita Portillo explica que la asignatura pendiente de muchos profesionales de la sanidad es la de saber comunicarse y relacionarse de un modo más empático y eficiente con sus pacientes para que estos desplieguen todos sus recursos en dirección a su recuperación y su mayor confianza y responsabilidad en los tratamientos.

Relacionarse a nivel emocional con el paciente es una asignatura pendiente para muchos médicos

También considera necesario darles herramientas para disminuir la disociación sobre la parte sanitaria y la personal, a no ser ajenos a como asumir, asimilar, proceder, reconocer, superar, admitir y aceptar una enfermedad y sus cuidados.

Por su parte, el Dr. Alfonso Medina, Director Académico del curso de coaching sanitario, subraya que “el contexto COVID ha puesto de manifiesto que son necesarias nuevas herramientas que ayuden a los sanitarios a entender, liberar y gestionar sus propias emociones y las de sus pacientes; un elemento crítico para oxigenar el sistema”.

Y es que el sistema de salud también se ve beneficiado de este nuevo enfoque ya que se consigue un uso más racional de los recursos, una mejor adherencia terapéutica y un menor riesgo de agudización de procesos crónicos con lo que supone en la reducción de costes sanitarios.

Que el paciente sea más consciente de su autocuidado se traduce en una mayor sostenibilidad del sistema, aumenta la disponibilidad de las consultas, optimiza tiempos para el profesional y mejora el rendimiento global del sistema de salud.

Qué beneficios tiene para los pacientes

Los coach sanitarios tienen herramientas para estimular y motivar emocionalmente a pacientes que conviven con enfermedades crónicas o de larga duración para mejorar su bienestar.

  • Con la ayuda del coach sanitario, el paciente aprenderá estrategias para hacer frente a distintas situaciones que se planteen durante su proceso y a resolver por si mismo, o con ayuda de profesionales las diferentes etapas que vayan apareciendo durante el curso de su patología.
  • Los pacientes sentirán con su coach sanitario empoderamiento y reconocimiento de todos los recursos que tienen y pueden poner en funcionamiento para su recuperación y la gestión más positiva posible de su dolencia o enfermedad.
  • El paciente se sentirá con mayor capacitación y motivación para hacer frente a su situación y conseguirá mejores resultados al implicarse en su proceso en primera persona: sobre salud emocional y física, sobre el tiempo dedicado y la optimización de las herramientas en su vida asistencial.

A qué profesionales va dirigido

Se dirige, en general, a cualquier profesional sanitario interesado en mejorar su formación y que quiera desarrollar competencias para una atención personalizada y centrada en el paciente.

Estas herramientas de coaching emocional son especialmente importantes en especialidades sanitarias con impacto emocional en el paciente, como oncología, diabetes, o enfermedades cardiovasculares, fisioterapia…

Como explica Margarita Portillo, está indicado específicamente tanto a profesionales de Recursos Humanos y Gerencia Sanitaria como a la Enfermería, Atención Primaria, especialidades, Teleasistencia, Fisioterapeutas, Atención a Mayores / Residencias, Trabajadores Sociales, Medicina del trabajo… es decir donde se trabaje con paciente crónico o de larga duración, con el objetivo de acompañar al paciente en su autogestión, pasar del paciente-pasivo a paciente-activo.

Cómo se gestionan las emociones de los pacientes

Las competencias del coaching enseñan a gestionar a los profesionales sus propias emociones y a gestionar las situaciones para que los pacientes puedan extraer el mayor sentido y beneficio de sus propias emociones.

Existen varios métodos que ayudarán a los pacientes a sentirse más cómodos y seguros y poder expresar sus emociones con mayor libertad, algunos ejemplos son las técnicas de comunicación eficaz, la escucha activa o la gestión adecuada de la ansiedad, el estrés o los bloqueos emocionales.

Las emociones del paciente no son responsabilidad del profesional, sin embargo, el desarrollo de las habilidades del coach mencionadas, puede permitir al paciente hacerse dueño de sus emociones y canalizarlas en favor del proceso de recuperación.