Por Pablo Cubí, periodista

electromiografia

El electromiograma es una prueba para comprobar la función de los músculos a través de impulsos eléctricos.

Se podría considerar el equivalente muscular del electrocardiograma del corazón.

¿DE QUÉ INFORMA EL ELECTROMIOGRAMA?

Básicamente lo que se busca es estudiar la función de los músculos y los nervios, que como ya sabemos, están relacionados”, explica el doctor Antonio Manquillo, jefe del servicio de neurofisiología de la clínica Cemtro, de Madrid

El electromiograma permite que los especialistas averigüen si las alteraciones son debidas a los músculos en sí o a las fibras nerviosas que los conectan con el cerebro.

Para ello, el electromiograma informa de cuatro aspectos:

  • Amplitud de las corrientes eléctricas que emiten los nervios.
  • Los músculos que se contraen.
  • El tiempo que tarda en contraerse.
  • El tiempo que están contraídas antes de volverse a relajar.

¿PARA QUÉ SE UTILIZA?

Un primer bloque son problemas relacionados con la columna vertebral.

Las exploraciones que más hacemos son las de problemas cervicales y las de problema lumbar”, explica el doctor Antonio Manquillo.

Las cervicales, lumbares o el tunel carpiano se estudian con esta técnica

  • El otro gran grupo de enfermedades que se tratan son las de los nervios periféricos, las que enlazan con las extremidades: sobre todo en el codo y la muñeca. Una muy habitual es el túnel carpiano.
  • Otro tercer bloque son patologías del sueño, como el síndrome de piernas inquietas. Se coloca para detectar movimientos mientras duerme.

¿CÓMO TE PREPARAS PARA LA PRUEBA?

La prueba dura de 20 a 30 minutos, excepto en los casos de una prueba de sueño que el aparato graba toda la noche.

Se puede realizar sin mayores problemas, sin necesidad de tomar medidas previas, como estar en ayunas o no tomar medicamentos.

Es una prueba sencilla y sin contraindicaciones

No hay indicaciones por las que no deba hacerse, ya sea que lleve un marcapasos o que tomers algún medicamento anticoagulante, que en otro tipo de pruebas sí puede suponer problemas.

CÓMO FUNCIONA EL ELECTROMIOGRAMA

El electromiograma consta de una serie de electrodos que están conectados a un osciloscopio, un aparato que se encarga de registrar los impulsos eléctricos.

Estos electrodos pueden estar sujetos a unos parches o tener forma de aguja.

La prueba tiene dos fases:

  • Por un lado, los electrodos son transmisores de los impulsos eléctricos, para comprobar si hay ligeras contracciones involuntarias de los músculos. Estas contracciones las registra el osciloscopio.
  • Por otro lado, el personal médico pide que sea el paciente quien intente contraer determinados músculos para comprobar la actividad eléctrica que llega a través del sistema nervioso a esos músculos contraídos.

LA TÉCNICA PROFUNDA

En ocasiones, se busca un análisis de la musculatura no superficial sino más profunda y completa.

Si hay que estudiar el músculo en profundidad sí se hace con agujas

En lugar de un simple parche, se utilizan entonces los electrodos en forma de aguja que penetren dentro del músculo, como si se tratara de acupuntura.

El sistema es el mismo. La aguja va conectada a un cable que envía la señal al aparato.

¿ES DOLOROSA esta PRUEBA?

El dolor es muy subjetivo y no hay manera de estudiar bien un músculo si no es pinchándolo”, admite el doctor Manquillo.

Hay músculos que ya están doloridos de por sí o algunos que están algo atróficos, por lo que la prueba resulta más molesta.

También depende de la sensibilidad de la persona. Hay gente que enseguida muestra temor a la aguja.

"Es una prueba siempre tolerable, aunque a veces sea molesta"

Es verdad que en algunas zonas tienes que mover la aguja y es algo más molesta, pero siempre es una prueba tolerable y no requiere ninguna preparación”, añade el neurofisiólogo.

¿PUEDE TENER EFECTOS?

Pueden aparecer pequeños hematomas en la zona donde estaban los electrodos colocados (se colocan de cuatro a diez electrodos). No revisten mayor importancia y desaparecen a los pocos días.

Se pueden dar analgésicos para aliviar el malestar de la prueba si el paciente, por tener la zona afectada muy sensible, la ha sentido especialmente molesta.

UN EJEMPLO DE PRUEBA CON AGUJA

Las posibilidades del electromiograma son muy variadas. Por ejemplo, tienes problemas de movilidad en un brazo.

El médico te entrevista, te observa y dice que es probable que tengas una hernia discal: la salida del interior de los discos que hacen de soporte entre una vértebra y la de abajo.

Esa hernia puede estar presionando a un nervio que conecta directamente con el brazo.

Lo que hacemos es estudiar los músculos relacionados por conexiones nerviosas con esas vértebras afectadas”, explica el doctor.

El electromiograma confirma el nervio cervical afectado

Si hay un problema en esas raíces nerviosas que afecta a los músculos, con el electromiograma puedes detectarlo y confirmar que efectivamente el origen del problema está en las cervicales.

El electromiograma podrá detallar si se trata de una afectación crónica, leve o grave.

Con los datos aportados por el neurofisiólogo y su informe, el especialista, normalmente un traumatólogo o un neurocirujano, podrá sopesar el mejor tratamiento.

UN EJEMPLO DE PRUEBA CON PARCHES

Otros casos en que se utiliza mucho es en eltúnel del carpiano, la afectación de un nervio que pasa por la muñeca.

En ese caso se hace un estudio de conducciones nerviosas. Se ponen parches con los que se hace una estimulación eléctrica para ver cómo se comporta el nervio.

En los casos de las patologías del sueño tampoco se van a utilizar agujas, que molestarían al dormir.

Los electrodos de superficie no tienen la fiabilidad de las agujas, pero sirven para ver la actividad del músculo a través de la piel y en el caso de trastornos del sueño puede bastar”, añade el doctor Manquillo.