Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Hay tumores benignos muy comunes que provocan diabetes e hipertensión
iStock by Getty Images

Hasta un 10% de los adultos tienen un nódulo o tumor benigno en las glándulas suprarrenales. Estas glándulas están situadas en la parte superior de los riñones y producen varias hormonas.

Se trata de bultos que no entrañan riesgo de cáncer, pero sí pueden provocar una sobreproducción de hormonas, incluido el cortisol (la hormona del estrés), lo que favorece la diabetes y la hipertensión.

De hecho, pequeños estudios realizados anteriormente ya sugerían que uno de cada tres nódulos de este tipo produce un exceso de cortisol y provoca una afección llamada secreción autónoma de cortisol leve (SACL).

Pero el tema es más grave de lo que se sospechaba. Un gran estudio realizado por la Universidad de Birminghan revela que el SALC es mucho más común de lo que se creía en personas con diabetes e hipertensión.

Tanto es así que los investigadores piden que se tenga muy en cuenta el SACL a la hora de valorar el riesgo de estas patologías que son auténticas pandemias.

Más común en las mujeres

Este trabajo es el estudio prospectivo más grande realizado hasta ahora para averiguar el impacto de estos tumores benignos suprarrenales en la presión arterial y la glucosa.

Para ello, un equipo de investigación internacional dirigido por la Universidad de Birmingham ha analizado los casos de más de 1.300 pacientes con incidentalomas suprarrenales (así se llaman este tipo de nódulos o tumores benignos en las glándulas suprarrenales).

Al analizar los resultados, han visto que el SACL (secreción autónoma de cortisol leve), la afección que pueden provocar estos nódulos, es mucho más común de lo que se pensaba:

  • Casi uno de cada dos pacientes con estos tumores benignos sufre SACL, es decir, el tumor hace que la persona produzca más cortisol de la cuenta.
  • Además, las más afectadas son las mujeres: un 70% de las pacientes con SACL del estudio eran mujeres y la mayoría de ellas estaban en edad posmenopáusica (mayores de 50 años).

Tras sus hallazgos, los investigadores calculan que 1,3 millones de adultos en el Reino Unidos podrían tener SALC.

Y teniendo en cuenta que alrededor de dos de cada tres de estos pacientes son mujeres, el SACL es potencialmente un factor clave para la salud metabólica de las mujeres, en particular en las mujeres después de la menopausia.

riesgo de hipertensión y diabetes

Los investigadores observaron también que los pacientes con SACL tenían más riesgo de hipertensión y diabetes en comparación con los que tenían este tumor benigno en las glándulas suprarrenales pero no sufrían SACL:

  • Por lo que respecta a la hipertensión, los que sufrían SACL tenían más riesgo de necesitar tres o más fármacos distintos para regular la presión arterial, lo que implica una hipertensión resistente.
  • Al analizar a los pacientes con diagnóstico de diabetes tipo 2, los que padecían SALC tenían el doble de probabilidades de ser tratados con insulina, lo que indica que otros medicamentos no habían ayudado a controlar sus niveles de azúcar en sangre.

"En conclusión, nuestro estudio encontró que el SACL es muy frecuente y es una condición de riesgo importante para la presión arterial alta y diabetes tipo 2, especialmente en mujeres mayores, y el impacto del SACL sobre la presión arterial alta y el riesgo de diabetes tipo 2 se ha subestimado hasta ahora", señalan los autores del estudio.

control del SALC

La secreción autónoma de cortisol leve (SACL) siempre se ha vinculado con una mala salud y más riesgo de mortalidad, aunque no estaba clara la causa.

Ahora este gran estudio revela de forma concluyente que los pacientes con SACL tienen muchas más probabilidades de presión arterial alta y diabetes tipo 2.

Tanto es así que los autores del estudio recomiendan que todos los pacientes portadores de un incidentaloma suprarrenal (tumor benigno en las glándulas suprarrenales):

  • Se realicen las pruebas pertinentes para saber si sufren SACL.
  • Se midan la presión arterial y los niveles de glucosa con regularidad.

Se calcula que aproximadamente el 5% de los pacientes a los que se les realiza un TC (tomografía computarizada) de abdomen por otro motivo presentan tumores benignos suprarrenales.

Y en un 5-10% de esos casos, el tumor produce secreción autónoma de cortisol (SALC) sin que exista síndrome de Cushing (una afección que provoca niveles altos de cortisol).

Tanto la Asociación Americana como la Sociedad Europea de Endocrinología recomiendan analizar si hay SALC mediante la prueba de supresión con dexametasona (se administra este fármaco para comprobar si baja el cortisol) en todos los pacientes con tumores benignos suprarrenales.

Sin embargo, debido a la alta incidencia de estos tumores esta prueba solo se realiza en un 50% de los pacientes.

  • Por eso sería útil hacer un cribaje previo y saber qué pacientes tienen un riesgo más alto de SALC antes de realizarla.

Los expertos apuntan que hacer un TC abdomen podría ser una forma de seleccionar a los pacientes de riesgo, ya que se sabe que cuanto mayor es el nódulo más riesgo hay de SALC.