Cómo prevenir y tratar las molestas cistitis

Si notas presión en la parte inferior de la pelvis, escozor al orinar, dolor abdominal bajo, necesitas ir muchas veces al baño e incluso presentas fiebre, es muy posible que tengas este tipo de infección de orina.

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Dr. Francisco Carmona
Dr. Francisco Carmona

Ginecólogo y obstetra, especialista en laparoscopia ginecológica

cistitis y bañador mojado

Permanecer mucho tiempo con el bañador mojado (y la humedad que provoca) aumenta el riesgo de sufrir cistitis.

Se calcula que entre un 30 y un 50% de las españolas sufrirán cistitis, al menos, una vez en su vida. Y, de ellas, hasta un 20% pueden presentar recaídas.

  • Los síntomas más frecuentes de este tipo de infección de orina que, en concreto, afecta a la vejiga, son escozor, picor y dolor al orinar, ganas continuas de ir al baño que no remiten tras la micción y una presión constante en la parte baja del vientre.

Por qué las mujeres sufren más cistitis

Normalmente esta inflamación de la vejiga se debe a la infección que causa una bacteria, la E. coli. Y la propia anatomía de la mujer es uno de los motivos de esta alta incidencia.

  • El conducto (la uretra) que lleva la orina al exterior es más corto que en los hombres, y esto facilita que los gérmenes alcancen más fácilmente la vejiga. La uretra, además, se cierra de forma más débil que en ellos, y esto hace que esté más expuesta a las infecciones.
  • Los cambios hormonales que se producen tras la menopausia también aumentan el riesgo. El descenso de los niveles de estrógenos provoca que la fina capa (el epitelio) que recubre tanto la uretra como la vejiga se adelgace y sea susceptible a las infecciones.

A esto hay que sumar un suelo pélvico más frágil porque, con el paso de los años, se debilita su colágeno. Ambos factores provocan que este conducto pierda capacidad para cerrarse bien.

Todo lo que las mantiene a raya

Pero, pese a que la anatomía no colabora en la mujer, puedes hacer mucho por evitar las cistitis si sueles padecerlas.

  • Bebe agua a menudo y orina cada 2-3 horas. Así impides que las bacterias se acumulen en la vejiga. Es importante, también, ir al baño antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • Apuesta por tejidos naturales como el algodón para tu ropa interior, que permiten una correcta transpiración. Las prendas sintéticas, en cambio, favorecen el crecimiento bacteriano. Tampoco uses salvaslips cada día por el mismo motivo.

El sudor o estar con el bañador mojado eleva la humedad de la zona íntima, y esto favorece el crecimiento bacteriano

  • Cuida el pH de la zona. Tras la menopausia cambia, y el pH de la zona vaginal se vuelve más alto (menos ácido). Esto facilita el crecimiento de las bacterias que acaban provocando este tipo de infecciones. Elegir un gel íntimo de pH bajo puede contribuir a contrarrestarlo y protegerte de las infecciones. Consulta con tu ginecólogo el más adecuado en tu caso.
  • Y no te excedas con los lavados. Si lo haces, puedes acabar eliminando algunas bacterias buenas que nos protegen. Ten en cuenta, también, que siempre debes lavar la zona íntima de delante hacia atrás, y que es mejor ducharse que bañarse.
  • Tampoco abuses de los tampones. El uso tanto del diafragma como de tampones puede favorecer las infecciones, ya que presiona la uretra y dificulta el vaciado de la vejiga.
  • El tabaco, el alcohol y la cafeína en exceso no te convienen porque irritan el tracto urinario.

Cómo tratarlas y evitar recaídas

Aunque sufras cistitis con frecuencia, cuando notes los primeros síntomas no recurras al último antibiótico que te recetaron pensando que también te ayudará a solucionarla ahora.

  • Tu médico es quien debe valorar qué tratamiento conviene en cada caso porque, aunque la E. coli es la bacteria que está detrás de este tipo de infecciones de orina con más frecuencia, no siempre es así.
  • Es importante realizar el tratamiento tal y como lo ha indicado el médico, y confirmar con un cultivo posterior que la infección ha desaparecido.

Si la cistitis no se trata a tiempo, la infección puede acabar pasando al riñón

Y, si, después del tratamiento, notas que los síntomas no han remitido, tienes un dolor intenso en la zona y fiebre, acude al especialista de nuevo.

Suplementos que ayudan

Los suplementos de arándano rojo y de D-manosa (un tipo de azúcar) evitan que los gérmenes más frecuentes se adhieran a las paredes de la vagina y produzcan infecciones. Y junto a ellos, se puede tomar el zumo de este fruto.

Ambas son opciones a considerar por el especialista, sobre todo cuando las infecciones de orina son recurrentes.

Otra de las novedades con respecto al tratamiento es el desarrollo de vacunas individualizadas para cada mujer, lo que representa un gran avance.