Por Soledad López, periodista especializada en salud

Los prebióticos pueden ser un aliado contra la ansiedad
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Entre el cerebro y el intestino hay una auténtica autopista sin peajes. Es una metáfora pero ilustra claramente que estos dos órganos están íntimamente conectados.

Partiendo de esta base, y con el conocimiento de estudios anteriores que relacionan la microbiota con la salud emocional, un equipo de la Universidad de Surrey en Reino Unido ha estudiado si los prebióticos pueden ser un antídoto frente a la ansiedad en mujeres jóvenes. Y parece ser que sí ayudan.

Recordemos que los probióticos son organismos vivos que permanecen activos en el intestino sumándose a la microbiota existente, mientras que los prebióticos sirven de alimento a esas bacterias buenas.

Los investigadores han demostrado que el consumo diario de un complemento alimenticio prebiótico podría reducir los niveles de ansiedad en mujeres entre 18 y 25 años.

El eje cerebro-intestino

"La microbiota intestinal se ha convertido en un factor muy importante a estudiar para entener del comportamiento del cerebro", así lo señalan los autores del estudio liderado por Nicola Johnstone, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Surrey, publicado en Nature.

De hecho, se sabe que una baja diversidad microbiana (la microbiota está compuesta por millones de bacterias) o un aumento de los patógenos o "bacterias malas" puede llegar a provocar anomalías psicológicas que afectan a la salud mental.

Esto se explica porque la microbiota intestinal influye en el desarrollo y maduración de las conexiones neuronales (recordemos que lo importante no es tanto el número de neuronas como las conexiones que hay entre ellas) que se relacionan con el comportamiento emocional.

Así pues, queda claro que incidir en la microbiota intestinal puede reportarnos beneficios psicológicos. Y para lograrlo, la nutrición es un gran aliado. Tu flora es muy sensible a lo que comes: "se sabe que cambios drásticos en la dieta pueden alterar la dieta en cuestión de días", recuerdan los autores.

Psicobióticos: prebióticos y probióticos que mejoran el ánimo

Se sabe que tanto la ingesta de probióticos como de prebióticos reduce la respuesta al estrés y los síntomas de ansiedad y depresión. Pero, ¿cuáles son los probióticos y prebióticos que actúan como psicobióticos?

  • Probióticos: Recordemos que son microoganismos vivos que alimentan tu flora intestinal. La familia de los lactobacillus y los bifidobacterium (se hallan en productos fermentados como los lácteos) tienen función psicobiótica.
  • Prebióticos: Son sustancias no digeribles que alimentan las bacterias intestinales. Se sabe que los fructanos y los oligosacáridos que se encuentran en cereales, frutas y verduras tienen también acción psicobiótica.

También se ha demostrado en estudios anteriores que la ingesta de prebióticos reduce la secreción de la hormona cortisol (la del estrés), así como la percepción negativa de las cosas, algo que ocurre en las personas que sufren ansiedad.

efectos ansiolíticos en mujeres jóvenes

Con todos estos valiosos conocimientos precios, el objetivo principal del estudio de la Universidad de Surrey ha sido investigar si la ingesta de prebióticos influye en el nivel de ansiedad en mujeres jóvenes.

¿Por qué en mujeres jóvenes?

Pues porque en el periodo de transición de la adolescencia a la edad adulta se pueden sentar las bases para la aparición de la ansiedad en un futuro. En esta época de la vida se crean conexiones neuronales relacionadas con las emociones que permiten a la persona controlar el miedo y la ansiedad.

Y ya hemos dicho que la microbiota juega un papel importante en las conexiones neuronales vinculadas a las emociones.

El equipo encabezado por Nicola Johnstone estudió a un grupo de 64 mujeres entre 18 y 25 años. Todas ellas sanas y sin diagnósticos previos de ansiedad.

  • Las participantes completaron encuestas sobre su salud, incluido el estado de ánimo, la ansiedad y la calidad del sueño.
  • Parte del grupo recibió una dosis diaria de galactooligosacáridos prebióticos o un placebo durante 28 días.
  • También proporcionaron una muestra de heces para el análisis microbiano.

Los análisis del estudio concluyeron que las mujeres que habían tomado prebióticos y tenían niveles más altos de ansiedad a pesar de no estar diagnosticadas eran las que habían mejorado más su bienestar emocional. También tenían una mejor salud intestinal.

Se confirma pues que los prebióticos, y en definitiva una alimentación equilibrada y muy rica en vegetales, influye en la salud emocional.

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