Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La pérdida de olfato puede mantenerse un año después de pasar la Covid
iStock by Getty Images

La pérdida de gusto y olfato es una de la secuelas de la Covid que tiene más impacto entre la población joven, pero ¿cuánto dura esta secuela?, ¿a qué proporción de personas afecta?

Con los datos que se tenían a los 6 meses del inicio de la pandemia, se creía que este síntoma afectaba a un 10% de los que habían pasado la infección.

Sin embargo, ahora se ha visto que la pérdida de gusto y olfato se mantiene un año después de pasar la Covid en 1 de cada 3 personas (entre el 25 y el 30%).

Incidencia de la pérdida de olfato

Investigadores de la Universidad de Milán han sido los primeros en analizar las consecuencias para la salud de los pacientes con Covid-19 al cabo de un año.

Entrevistaron a 303 pacientes que habían pasado la infección de febrero a mayo de 2020.

A los 12 meses de la infección, e independientemente de si habían sido hospitalizados por Covid, el 81% de ellos sufría todavía algún síntoma.

  • Los más frecuentes fueron fatiga (52%), dolor (48%) y desórdenes del sueño (47%).
  • Un 36% de los pacientes tenía afectación del sistema respiratorio, con disnea (dificultad para respirar) y aumento de la frecuencia respiratoria, después de realizar una actividad ligera y moderada.
  • Se registró deterioro neurocognitivo en un 36% de los casos, probablemente debido a la inflamación prolongada producida por el virus. En este sentido, el síntoma más común es la niebla mental (desorientación, confusión, olvidos, dificultad para concentrarse).
  • Y un 28% de los casos presentaban alteraciones sensoriales de pérdida de olfato (hiposmia o anosmia) y pérdida del gusto.

Más a jóvenes y a mujeres

Algunos síntomas como la fatiga, el dolor muscular, los desórdenes del sueño, los problemas respiratorios, el deterioro cognitivo y las dificultades de movilidad eran más frecuentes en personas entre los 47 y los 90 años.

Sin embargo, las alteraciones sensoriales como la pérdida de gusto y olfato (hiposmia o anosmia) afectaban más a adultos jóvenes (18-47 años), independientemente de que hubieran estado hospitalizados.

Otro estudio publicado en Nature revela que tanto la anosmia como otros síntomas de la Covid persistente son más comunes en mujeres.

Esto puede deberse a "las hormonas sexuales y su actividad inmunomoduladora", según el doctor Isam Alobid, presidente de la Comisión de Rinología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

"Las mujeres tienen respuestas inmunológicas, tanto innatas como adquiridas, más fuertes que los hombres, y tanto los genes como las hormonas están involucrados en esta diferencia", afirma. Esto explicaría por qué la Covid persistente es más común en mujeres.

POR QUÉ AFECTA AL NERVIO OLFATORIO

La Covid persistente sigue siendo objeto de estudio y muchas cuestiones son un misterio. Un estudio publicado en The Lancet ya identificó más de 200 síntomas de Covid persistente distintos.

Se sospecha que algunos como la fatiga, el dolor muscular o articular y los trastornos del sueño podrían estar relacionados con la disminución de la actividad física y el aislamiento por la pandemia, informa el Dr. Joaquim Mullol, responsable del área de Rinología y de la Clínica del Olfato del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Clínic.

En cuanto a la pérdida de olfato, todavía no está claro qué puede provocarlo.

El SARS-CoV-2, como otros virus respiratorios, podría afectar al nervio olfatorio que está en contacto directo con las vías respiratorias altas (nariz y garganta).

De hecho, no es extraño que tras una infección como la provocada por los virus de la gripe o el resfriado también se pierda temporalmente el gusto o el olfato.

Respecto al coronavirus, ya hay datos que demuestran que la variante delta no tiene tanto impacto en el sentido del olfato.

Afectación de la Covid persistente

Más de la mitad de los 236 millones de personas a las que se les ha diagnosticado Covid-19 en todo el mundo experimentarán síntomas de Covid persistente hasta seis meses después de recuperarse.

Para llegar a esta conclusión, investigadores de la Penn State University examinaron 57 estudios que incluían datos de 250.351 adultos y niños no vacunados que fueron diagnosticados con Covid-19 desde diciembre de 2019 hasta marzo de 2021.

Entre los estudiados, el 79% fueron hospitalizados, la media de edad fue de 54 años y había mayoría de hombres (56%).

Los resultados coinciden bastante con los del estudio de la Universidad de Milán y dan más pistas sobre la incidencia de otros síntomas comunes de la Covid persistente:

  • Trastornos de salud mental: casi uno de cada tres pacientes fue diagnosticado con trastornos de ansiedad generalizada.
  • Afecciones en la piel: casi uno de cada cinco pacientes experimentó pérdida de cabello o erupciones cutáneas.
  • Problemas digestivos: el dolor de estómago, la falta de apetito, la diarrea y los vómitos se encuentran entre las afecciones más comunes.
  • Anomalías pulmonares: Seis de cada diez supervivientes tenían anomalías en las imágenes del tórax y más de una cuarta parte de los pacientes tenían dificultad para respirar.
  • Problemas cardiovasculares: el dolor en el pecho y las palpitaciones se encuentran entre las afecciones más comunes.

Estos estudios demuestran que la Covid persistente es un problema de salud de primer orden que gobiernos y autoridades sanitarias deben atender.