Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Por qué hacer ejercicio en el agua ayuda a recuperarse antes de lesiones
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El agua es un medio con unas propiedades magníficas para hacer ejercicio, en especial para aquellas personas que se recuperan de lesiones o de secuelas de movilidad provocadas por la Covid.

El agua priva del efecto de la gravedad, con lo que las articulaciones no sufren las consecuencias de tener que soportar peso. Pero al ser un medio más denso que el aire, los músculos trabajan más.

Así pues, se generan unas condiciones muy especiales que permiten trabajar mejor el sistema músculoesquelético con un menor desgaste, lo que potencia en gran medida la rehabilitación.

Y es obvio que el verano es una época perfecta para realizar ejercicio físico en el agua.

No hay que autotratarse

Las bondades del ejercicio en el agua están más que demostradas, pero si hay una lesión previa hay que ser precavido y no autotratarse.

En este sentido, el dr. Xoán Miguéns, vicepresidente de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), anima a todas las personas que estén inmersas en un proceso de rehabilitación por una lesión ósea o muscular a que "consulten con su médico rehabilitador acerca de la conveniencia o no de complementar el proceso de rehabilitación con ejercicios específicos realizados en un medio acuático".

los 4 beneficios del ejercicio en el agua

Una vez consultado con el especialista, debemos aprovechar la ocasión que nos brinda el verano porque los beneficios terapéuticos del ejercicio en el agua son únicos. El Dr. Miguéns señala que son básicamente cuatro:

1. Protege las articulaciones

  • La densidad el agua hace que flotemos, lo que nos priva del efecto de la gravedad y hace que pesemos menos en este medio.
  • "Por todo ello, las articulaciones no sufren las consecuencias de tener que soportar el peso del cuerpo y están en un ambiente de cierta protección".

2. Los músculos trabajan más sin notarlo

  • "El agua es más densa que el aire y permite realizar ejercicio contra una resistencia mayor. Por tanto, hace que los músculos tengan que trabajar con una carga mayor que si trabajasen sin ningún tipo de oposición".
  • "Es como hacer un ejercicio de pesas que se tolera muy bien, porque el agua es un fluido. Cuando nos desplazamos dentro de ella hay una resistencia muy controlada, suave y protegida".

3. Efecto térmico beneficioso

La temperatura del agua también provoca una acción beneficiosa.

  • "Si está caliente –no demasiado– tiene un efecto térmico que favorece que las articulaciones entren en calor y que los tejidos articulares, musculares y blandos sean un poco más elásticos".
  • "En la playa, como suele estar más fresca, favorece el drenaje de los vasos sanguíneos".

4. Reduce la inflamación

Y todo gracias a la presión hidroestática, que es el efecto que tiene el agua de generar una presión suave y efectiva sobre el organismo, y que favorece una disminución de la hinchazón.

  • Por eso es bueno "caminar por la playa con las piernas parcialmente sumergidas, hasta la rodilla o un poquito por encima, si no hay problemas articulares en piernas o en columna", señala.

Recuperación menos dolorosa

Otra de las principales ventajas de realizar ejercicios de rehabilitación dentro del agua es que la recuperación es mucho menos dolorosa:

Se ve claramente, por ejemplo, en "una persona que tiene una fractura de pie en fase de curación y ha de empezar a moverse y al pisar siente mucho dolor".

"En este caso, si empezamos a apoyar el pie en el agua en una piscina que tenga una pequeña pendiente se progresa de forma más indolora", explica el especialista.

En qué casos está indicado

Aunque siempre es necesario el asesoramiento de un profesional, el Dr. Miguéns señala algunas situaciones en las que da buenos resultados la rehabilitación en el agua:

  • Esguinces: "Realizar ejercicio en un medio acuático puede ser beneficioso para un esguince de tobillo porque el agua facilita que puedas andar sin miedo a tener una caída".
  • Dolores de espalda que no conlleven ninguna lesión grave. "Este ejercicio es adecuado para cualquier dolencia musculoesquelética de carácter leve o para trabajar aquellos músculos que son más difíciles de trabajar, que son precisamente los del tronco".

dominar la técnica

Obviamente, la rehabilitación en el agua debe realizarse correctamente, por eso es importante dominar la técnica.

Así pues, si el médico nos recomienda nadar debemos hacerlo con un estilo correcto. "Si nadamos mal podemos generar problemas como dolor de cuello, de rodillas, de cadera, etc.", asegura el Dr. Miguéns.

"La natación es un ejercicio en el que se trabajan todos los músculos del cuerpo y nadar correctamente es un ejercicio simétrico. Cuando un profesional indica que tienes que practicar un ejercicio concreto en el agua, se debe ser sincero sobre la capacidad de ejecutarlo, ya que si no, el consejo será malo", advierte.