Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Heparina
iStock by Getty Images

La heparina es uno de los fármacos anticoagulantes (diluyen la sangre) más habituales.

Su función principal es la de prevenir la formación de coágulos, por lo que si sufres una trombosis venosa profunda o tienes riesgo de desarrollarla, probablemente sea uno de los medicamentos que te prescriba el médico.

Cuándo se prescribe heparina

El objetivo principal de la heparina es reducir la capacidad de coagulación de la sangre en aquellas situaciones en que el cuerpo coagula en exceso.

Este fármaco impide el crecimiento de coágulos que se han formado en los vasos sanguíneos, aunque no disminuye el tamaño de los que ya existen.

  • Se usa principalmente en la prevención y tratamiento de la trombosis venosa profunda (coágulos en la extremidades). En el caso de que ya exista la trombosis puede frenar el crecimiento del coágulo en la vena, evitando así que esta se rompa y el trombo viaje y provoque una embolia pulmonar.

No hay que olvidar que el riesgo de trombosis venosa profunda aumenta con la edad, así como en los siguiente supuestos:

  • Cuando se hace un largo reposo por alguna enfermedad o tras cirugías que obligan a pasar tiempo acostado o sentado. Por ejemplo es normal tras una operación de rodilla, cadera o varices especialmente en gente mayor.
  • En personas que tienen dificultad para moverse.
  • En caso de obesidad, embarazo o toma de anticonceptivos.
  • La insuficiencia venosa crónica, la hipertensión arterial, el tabaco o la diabetes también aumentan el riesgo de enfermedad trombótica.

La heparina también de administra en la cardiopatía reumática y la fibrilación auricular para evitar tromboembolismos (embolia pulmonar), así como para prevenir la formación de trombos en las prótesis de válvulas cardíacas.

Un fármaco con un siglo de historia

La heparina, descubierta en el año 1916, tiene más de 100 años de historia.

Actúa en el control de la coagulación de manera rápida, pero tiene una duración corta comparada con otros anticoagulantes como el Sintrom.

  • Por eso se suele administrar cuando se necesita una coagulación rápida, ya que los anticoagulantes orales pueden tardar hasta 72 horas en hacer efecto, aunque luego su acción sea más duradera.

Cómo se administran las heparinas

La heparina no puede administrarse por vía oral. Su molécula es bastante grande y no se absorbe correctamente en el intestino.

Por ello debe inyectarse por vía intravenosa o subcutánea (a través de un pliegue en la piel, normalmente en el abdomen). No debe inyectarse en el músculo.

En cuanto a las dosis y duración del tratamiento, dependerá de si el objetivo es prevenir o tratar la trombosis y, en todo caso, deben seguirse estrictamente las indicaciones del médico ya que no todas las heparinas tienen las mismas propiedades.

Precauciones especiales con la heparina

La heparina está contraindicada en determinadas situaciones y en otras conviene tomar precauciones. Coméntalo con tu médico.

  • En caso de plaquetas bajas (células sanguíneas necesarias para la coagulación normal de la sangre) o si tienes sangrados importantes.
  • Tras una punción espinal, anestesia espinal o ataque cardiaco.
  • Trastornos hemorrágicos como hemofilia, formación anormal de moretones, úlceras en el estómago, alguna enfermedad del hígado, hipertensión....
  • En caso de sospecha de hemorragia intracraneal o endocarditis (inflamación del endocardio).
  • Si te vas a someter a una cirugía dental coméntale a tu dentista que estás tomando heparina.
  • En caso de embarazo. Si te quedas embarazada mientras están tomando heparina consúltalo con tu médico.
  • Recuerda que si fumas, el tabaco puede restar eficacia a este fármaco.

Efectos secundarios de la heparina

La heparina es un fármaco seguro pero como muchos otros tiene una larga lista de efectos secundarios que pueden ser graves pero muy raros.

Desde osteoporosis, sobre todo en aquellas personas que lo toman durante largos periodos, hasta Trombocitopenia Inducida por Heparina (HIT).

  • El HIT es una extraña reacción inmunitaria que puede provocar la heparina en algunas personas.

Consiste en la formación de anticuerpos que activan las plaquetas y aumentan la formación de trombina (una proteína que favorece la formación de coágulos o trombos).

Es muy similar a los trombos que provoca la vacuna de AstraZeneca en algunas personas y que se ha bautizado con el nombre de Síndrome de Trombocitopenia Protrombótica Inmune Inducida por la Vacuna (VIPIT).