Neuroma de Morton: qué es y cómo evitar este dolor agudo en la planta del pie

Un dolor intenso muy similar al que se produce cuando nos damos un golpe en el codo es el síntoma más característico del Neuroma de Morton. Muchas veces, usar zapatos de punta estrecha o de tacón alto está detrás de esta neuropatía que afecta a los nervios que recorren el antepié y los dedos.

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Pilar Nieto
Pilar Nieto

Podóloga y presidenta del ICOPCV

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Neuroma de Morton: qué es y cómo evitar este dolor agudo en la planta del pie
iStock by Getty Images

En caso de sufrir Neuroma de Morton, descalzarse y masajear la zona del pie afectada suele aliviar el dolor de forma momentánea.

Un dolor agudo en el antepié que aparece de repente, como un calambrazo. Este es el síntoma principal del Neuroma de Morton (llamado también neuroma interdigital o plantar), un trastorno poco conocido pero que es relativamente frecuente, sobre todo entre las mujeres.

  • Su prevalencia es del 30%, según datos recogidos en una revisión llevada a cabo por la Clínica Universitaria de Podología de la Univ. Complutense de Madrid.

Desde el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) nos explican por qué aparece esta patología y qué podemos hacer para tratarla y, también, para reducir el riesgo de sufrirla.

Un calzado estrecho y alto, factor de riesgo

El Neuroma de Morton aparece debido a la compresión de alguno de los nervios que conectan la planta del pie con los dedos.

  • Es mucho más probable que esto ocurra si usamos de forma frecuente un calzado que comprime la zona (como los de punta estrecha) o que provocan que la presión que debe soportar sea mayor (como ocurre con los de tacón alto), sostienen desde el ICOPCV.

Al no disponer de espacio suficiente, el roce entre el nervio y las estructuras que lo rodean es constante, y esto genera inflamación y dolor.

Otras causas que provocan este problema del pie

No solo determinados zapatos influyen en esta dolencia: sufrir juanetes o dedos en garra también aumenta el riesgo.

  • Lo hace porque "la deformación de los dedos de los pies puede acabar comprimiendo alguno de los nervios responsables de esta alteración", aclaran desde el colegio de podólogos valencianos.

Hacer un estudio de la pisada puede ser útil para determinar si la forma de andar influye en el trastorno

Apoyar mal el pie al caminar es otro de los posibles desencadenantes."En concreto, realizar más apoyo en la zona lateral del pie, cargando todo el peso del cuerpo en ella y realizando mucha menos descarga en el primer dedo", advierten desde esta entidad.

Síntomas del Neuroma de Morton

Precisamente el dolor que genera es uno de los síntomas más característicos y fáciles de identificar de esta neuropatía.

  • Al igual que ocurre en el caso del codo, el dolor del Neuroma de Morton "suele ir acompañado de una reacción corporal de movimiento brusco", añade la podóloga valenciana.

Otros síntomas asociados a esta dolencia son sentir ardor, hormigueo o entumecimiento en los dedos afectados por la compresión del nervio, que suele aliviarse al descalzarse y masajear la zona.

  • "Aunque puede aparecer entre otros dedos, lo más común es que el Neuroma de Morton esté entre el tercer y cuarto dedo del pie", aclara la especialista.

Diagnóstico y tratamiento

Ante la sospecha de que un Neuroma de Morton es el origen del dolor, el podólogo suele explorar y palpar la zona en busca de un bulto o puntos que duelan al presionarlos.

  • También puede valorar la posibilidad de hacer una ecografía de la zona, para obtener una imagen de cómo están las estructuras del pie por dentro.

Una vez confirmado el diagnóstico, la recomendación principal es cambiar de calzado si este ha sido el que ha propiciado la neuropatía.

  • Lo ideal es que la punta del zapato respete el ancho natural del pie y el tacón no sobrepase los 3-4 cm de altura, recomiendan los podólogos valencianos.
  • Si esto no es suficiente, o si el calzado no ha sido la causa que ha provocado el dolor, el uso de plantillas adaptadas a cada caso puede reducir la fricción (y, con ello, las molestias).

Cuando estas medidas no bastan, puede ser necesario realizar infiltraciones en la zona para desinflamar el nervio y evitar el dolor. Por último, hay casos (aunque no es lo más común) en los que se recurre a la cirugía para descomprimir el nervio.