hablar vecino mejora memoria

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hablar vecino mejora memoria

A partir del día que nacemos empezamos a perder neuronas. Pero esto no quiere decir que estemos destinados a perder memoria o agilidad mental con la edad. Y es que lo importante no es el número de neuronas que tengas, sino facilitar que “hablen” entre ellas, que se comuniquen.

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Esto puedes lograrlo con cosas tan sencillas cómo relacionarte con los demás: hablar con los vecinos, quedar con los amigos... Está comprobado que este y otros hábitos sencillos pueden alejar el riesgo de alzhéimer de tu vida.

HABLAR PROTEGE TU MEMORIA

Ten en cuenta que la soledad duplica el riesgo de demencia, según un estudio de la Universidad de Ámsterdam. Además, también puede ser una de las primeras señales de la enfermedad. Por eso, algo tan sencillo como obligarte cada día a parar y cruzar unas palabras con algún conocido es una estupenda ayuda para ahuyentar la soledad.

Tu cerebro "rejuvenece" al hacer crucigramas

Y si la falta de relaciones sociales perjudica tu cerebro, hacer un crucigrama cada día lo mantiene ágil. Así lo ha demostrado un estudio de la Universidad de Exeter (Gran Bretaña). Según esta investigación, tu cerebro se mantiene 10 años más joven si haces crucigramas.

Aprender un idioma o apuntarte a cursos de algo que te resulte interesante también mantiene activa tu mente.

el ejercicio cuida tu cerebro

  • Procura llevar una vida activa. Camina en lugar de coger el coche, sube escaleras (es un ejercicio muy intenso que en pocos minutos ya genera un gran beneficio), nada, baila...
  • Por qué es bueno. Cuando haces ejercicio, los músculos producen una proteína, la irisina, que "viaja" al cerebro y activa algunos genes. Uno de ellos es el BDNF, que propicia la conexión entre neuronas.
  • Aumenta el flujo de sangre, oxígeno y nutrientes al cerebro. Esto evita que se reduzca su tamaño con los años.

De hecho, actúa como un elixir de juventud: un estudio de la Universidad de Edimburgo revela que las personas de 70 años que caminan a diario sufren menos encogimiento cerebral.

Toca un instrumento

Se sabe que la música es una gran gimnasia neuronal. Fíjate: cuando miras la partitura, el cerebro imagina una melodía y a partir de ella da las órdenes para que las manos se muevan, con lo cual empiezas a tocarla. Luego, ese sonido entra en el cerebro y se superpone a la melodía imaginada. Todo eso en micronésimas de segundo.

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El dato curioso: En Alemania se le da mucha importancia a la música en el colegio. Se ha comprobado que su aprendizaje tiene relación con una menor incidencia de alzhéimer.

EL "ABURRIMIENTO" CEREBRAL

Lo decimos para los niños pero también es importante para los adultos: disponer de un tiempo en el que la mente no esté concentrada en nada, que simplemente esté "aburrida" también es sano y necesario.

Nuestro cerebro necesita "desconectar" para funcionar mejor

Es muy importante ejercitarlo, pero también hay que hacer pausas frecuentes para que el cerebro desconecte y se asiente el aprendizaje. Si no lo haces, el cerebro se "estresa" y eso reduce las conexiones neuronales.

Cuida tu sueño

El equipo de la profesora Barbara B. Bendlin, profesora del Centro de Investigación sobre el Alzhéimer de la Universidad de Wisconsin (EE. UU.), reclutó a 101 personas con una edad media de 63 años y sin problemas de memoria, pero con riesgo de desarrollar alzhéimer por tener un padre con la enfermedad o ser portador del gen APOE 4.

"Vimos que las personas que dormían peor (pocas horas o sueño interrumpido) tenían más marcadores de alzhéimer: acumulación de proteína amiloide y tau, daño en las células nerviosas e inflamación. Ten en cuenta que tu cerebro se depura durante el sueño. Si no duermes bien acumula toxinas como la proteína amiloide y aumenta el riesgo de alzhéimer", afirma Bendlin.

Las enfermedades que afectan a la memoria

La hipertensión, la diabetes, el colesterol, la obesidad, el sedentarismo y los tóxicos. Pueden provocar una falta de oxígeno y microinfartos cerebrales, lo que favorece la demencia vascular o circulatoria.

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Para mantener estas afecciones a raya no hay mejor aliado que una dieta equilibrada baja en grasas saturadas y azúcares y ejercicio.

Ten en cuenta que el ejercicio, además de propiciar las concexiones neuronales, también ayuda a mantener unos buenos niveles de tensión arterial, reduce el colesterol malo y quema calorías con lo que pierdes peso más rápido.

Controlar los niveles de tensión, azúcar y colesterol alejan la demencia


Otro trastorno que debe mantenerse a raya son las apneas del sueño. Se trata de pequeñas paradas respiratorias mientras duermes y provocan que llegue poco oxígeno al cerebro. Un estudio de la Universidad de California ha demostrado que aumentan un 26% el riesgo de demencia.

Si roncas mucho de noche y sufres somnolencia de día tienes riesgo de apneas. Consúltalo con tu médico.