Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Una prueba de orina ayudaría a detectar tumores cerebrales de forma precoz
iStock by Getty Images

La detección precoz de un cáncer acostumbra a ser sinónimo de supervivencia y buen pronóstico. En el caso del cáncer cerebral, realizar pruebas de orina de forma regular podría ayudar a su identificación temprana.

Investigadores de la Universidad de Nagoya en Japón han demostrado que los microARN que contiene la orina podrían ser un biomarcador (una señal) para diagnosticar tumores cerebrales.

La importancia de la detección precoz

Según señalan desde la Universidad de Nagoya, el diagnóstico temprano del cáncer cerebral no es fácil. Y no es fácil porque en su inicio no da síntomas.

Así pues, la mayoría de personas se someten a pruebas como la tomografía computarizada o la resonancia magnética cuando ya hay problemas neurólogicos como dificultades para hablar o para mover las extremidades. Déficits que se producen porque el tumor ha crecido y presiona ciertas zonas del cerebro.

Por eso muchas veces, cuando el cáncer se detecta mediante estas pruebas diagnósticas, ya ha crecido demasiado como para ser extirpado por completo mediante cirugía, lo que reduce las probabilidades de supervivencia del enfermo.

De ahí que sea tan importante descubrir y desarrollar métodos de detección temprana que permitan intervenir el tumor en su inicio. Y eso es lo que ha hecho un equipo de investigadores de la Universidad de Nagoya.

MicroARN como biomarcador de tumores

De forma sencilla, los biomarcadores podrían definirse como sustancias presentes en el cuerpo o que se introducen en él y que nos permiten detectar una enfermedad o ayudarnos a saber cómo va a evolucionar.

Pues bien, los microARN de la orina podrían ser un biomarcador del cáncer cerebral. Pero, ¿qué son los microARN?

  • Son pequeñas moléculas de ácido nucleico, es decir, pequeños ARN que regulan la expresión de los genes.
  • Los microARN se secretan a partir de varias células y permanecen de forma estable en fluidos del cuerpo como la sangre y la orina.

Los investigadores de la Universidad de Naboya se centraron en los microARN de la orina como biomarcador del cáncer cerebral porque esta se puede recolectar muy fácilmente, por lo que sería una prueba diagnóstica rápida y sencilla.

Recolectar el microARN de la orina

Hasta ahora no se había investigado el análisis de orina (biopsia líquida a base de orina) como prueba para detectar el cáncer cerebral porque no se sabía cómo extraer el microARN de la orina en cantidad y variedad suficiente.

Así pues, lo primero que hicieron los investigadores fue desarrollar un dispositivo capaz de hacerlo. Y lo lograron.

  • El dispositivo que crearon está equipado con 100 millones de nanocables (cables diminutos) de óxido de zinc que se pueden esterilizar y producir en masa, por lo que es adecuado para uso médico real.
  • Dicho dispositivo puede extraer una variedad y cantidad mayor de microARN de solo un mililitro de orina en comparación con los métodos tradicionales. Tecnología punta al servicio de la ciencia.

Detectar el tumor por pequeño que sea

Con el dispositivo que habían diseñado, el equipo de la Universidad de Nagoya analizó la orina de pacientes con tumores cerebrales y personas sin cáncer.

Y comprobaron que muchos microARN derivados de tumores cerebrales estaban presentes en la orina.

A continuación, utilizaron un modelo de diagnóstico basado en la expresión de microARN en muestras de orina y comprobaron que dicho modelo era capaz de distinguir a una persona con un tumor cerebral de otra sin cáncer con una sensibilidad del 100% y una especificidad del 97%.

Pero lo mejor de todo es que esta alta fiabilidad era independiente de la malignidad o el tamaño del tumor. Es decir, detectaba un tumor cerebral por incipiente que fuera.

Así pues, los investigadores no dudan en afirmar que los microARN de la orina son un biomarcador claro de cáncer cerebral. Y esperan que su hallazgo contribuya al diagnóstico temprano de los cánceres de cerebro más agresivos como los gliobastomas.