Ginecología

Cuándo operar para no tener incontinencia

Tengo entendido que existe una cirugía contra las pérdidas urinarias. ¿En qué casos se recurre a ella?

Por la Dra. Dolores Ojeda - Médico especialista en Ginecología

En realidad, decidir si se opera o no depende del grado de afectación, porque la incontinencia urinaria puede llegar a tener incidencia en las relaciones sexuales y sociales, y alterar la calidad de vida de las mujeres que la sufren.

Por eso mismo, a cada una se le debe dar su mejor opción de tratamiento, que puede ser quirúrgico, pero también farmacológico o basado en la rehabilitación del suelo pélvico con fisioterapia, láser o radiofrecuencia.

Afecta más a mujeres en posmenopausia, pero puede aparecer antes.

La técnica quirúrgica elegida dependerá de:

  • El tipo de incontinencia
  • La exploración ginecológica y urológica
  • La edad de la paciente
  • Los antecedentes de cirugías vaginales previas...

La mayoría de las veces es por vía vaginal. El cirujano trata de corregir la anatomía y elevar la vejiga y la uretra haciendo una incisión y suturándolas a la pared anterior vaginal.

Otra opción es colocar una cinta libre de tensión (TVT) o una cinta transobturadora (TOT) diseñadas para devolver la vejiga o la uretra a su posición original.

Las complicaciones postoperatorias a corto plazo pueden ser:

  • Sangrado
  • Formación de hematomas
  • Sobreinfección de la herida
  • Infecciones urinarias
  • A medio o largo plazo, en algunos casos el organismo puede rechazar el material con el que está hecha la banda o malla y provocar una reacción inflamatoria o la expulsión por la vagina.

En el postoperatorio, para que la evolución sea buena y los resultados más satisfactorios, durante la primera semana y hasta que el cirujano realice la primera revisión, se aconseja reposo, no coger pesos ni hacer esfuerzos, abstenerse de tener relaciones sexuales y optar por la ducha antes que el baño.

Lo habitual es que tras un mes, la mujer pueda reanudar su vida habitual.