Estas son las claves de la dieta de la longevidad de Cerdeña para vivir 100 años

Los sardos son, como los japoneses, uno de los pueblos más longevos del mundo. Una experta revela cuáles son las claves de la dieta en Cerdeña para lograr llegar a los 100 años.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Los japoneses tienen fama de ser un pueblo muy longevo, pero hay otros lugares en el mundo donde llegar a los 100 años no es algo extraño. Son los habitantes de las llamadas "zonas azules", áreas geográficas que han sido identificadas por científicos y estudiosos como lugares donde las personas tienden a vivir más tiempo y a disfrutar de una mejor calidad de vida en la vejez. El concepto de las "zonas azules" fue acuñado por el periodista Dan Buettner, quien junto con un equipo de investigadores de National Geographic y la ayuda de demógrafos, epidemiólogos y otros científicos, identificó y estudió estas regiones para comprender qué factores contribuyen a la longevidad y la salud en estas comunidades. Estas zonas azules han sido identificadas en lugares como Okinawa (Japón), Loma Linda (California, EE. UU.), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Cerdeña (Italia).

Así que no hace falta copiar lo que comen los japoneses si no te gusta el natto, un alimento fermentado típico japonés, o condimentos como la soja, el wasabi, el miso o el jengibre. Cerdeña es una de esas zonas azules y su alimentación nos resulta mucho más familiar sencillamente por cercanía. Pero a pesar de lo cerca que nos queda esta isla mediterránea, tenemos mucho que copiar de la forma de comer de sus gentes y de sus costumbres. Raeleen D’Agostino Mautner, autora de "45 maneras de vivir como un italiano: tradiciones de autocuidado de inspiración italiana para la felicidad cotidiana", ha recopilado en un artículo publicado en CNBC las claves de la dieta de la longevidad de los sardos que deberíamos poner en práctica.

Poca carne y alimentos de proximidad y ecológicos

"La carne se utiliza con moderación y gran parte de la comida en Cerdeña se cultiva localmente y, por lo general, no contiene pesticidas, hormonas, colorantes ni azúcares", apunta Raeleen D’Agostino Mautner. Así pues, la consigna es reducir el consumo de carne y comer alimentos poco procesados, de proximidad y, a poder ser, ecológicos.

así es el Menú típico sardo

La experta revela lo que encontraríamos en un menú típico sardo:

  • Verduras, frutas, ensaladas, sopas de alubias con hinojo, habas, garbanzos y tomates. Como verás, se trata de un menú muy rico en vegetales, que son una gran fuente de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
  • Productos lácteos de cabra y oveja. "Tienen propiedades antiinflamatorias y se ha descubierto que reducen el colesterol malo", subraya.
  • Vino tinto sardo. Procede de regiones montañosas y tiene niveles de polifenoles más altos que la mayoría de los demás vinos. Los polifenoles son antioxidantes que, según han demostrado los estudios, reducen el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas.
  • Su característico pan plano ("carta di musica"), elaborado con triticum (harina de trigo integral con salvado ultrafino) es un alimento muy saludable. El triticum, el ingrediente principal de la pasta italiana, es rico en proteínas y bajo en gluten.
  • Té de cardo mariano. Ayuda a limpiar el hígado si se toma a diario.

Cultiva alguno de tus propios alimentos

En Cerdeña mucha gente es aficionada a buscar espárragos trigueros, verduras silvestres, bayas y setas, recuerda la experta. Una afición que también existe en muchas zonas de España.

También tienen su propio huerto donde cultivan lechugas, tomates, albahaca, perejil, calabazas... Hoy en día, vivir en la ciudad no es excusa porque los huertos urbanos permiten cultivar vegetales que puedes consumir. Además de ser una buena afición, está demostrado que las personas que tienen su propio huerto, por pequeño que sea, tienen mejores hábitos dietéticos porque se preocupan más por su alimentación.

 

Come menos fuera de casa

"A los sardos les encanta cocinar. Les gusta tomarse su tiempo para picar cebollas, ajos y triturar tomates frescos para preparar una deliciosa salsa para la comida del domingo", explica.

Aficionarse a la cocina es una buena forma de dejar a un lado los alimentos procesados y los platos preparados para elaborar tus propias recetas y realizar una dieta basada en alimentos naturales. Si no tienes tiempo entre semana, el fin de semana es un buen momento para preparar tus propios platos e invitar a la familia o los amigos.