Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

dietas con bajo indice glucemico ayudan a prevenir y controlar la diabetes

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza porque los niveles de azúcar (la glucosa) que hay en la sangre están muy altos.

El control de la dieta ha sido siempre una de las principales herramientas para poder mantener una buena calidad de vida de estos pacientes.

Un estudio internacional en el que han participado investigadores españoles del Centro de Investigación Biomédica (CIBERN), junto a universidades de Toronto y Zagreb, ha demostrado que las dietas con bajo índice glucémico pueden tener un papel fundamental.

Cómo influye el índice glucémico

Como sabes, el índice glucémico (IG) es una medida que sirve para cuantificar los hidratos de carbono de los alimentos. No lo hace por sus calorías, sino por su capacidad de aumentar nuestros niveles de azúcar.

El nivel de IG no tiene que ver con las calorías, sino con lo que aumenta la glucosa

Solo los alimentos que aportan hidratos de carbono tienen índice glucémico. Carne y pescado, no, por ejemplo.

Para cuantificar el IG se compara cuánto sube la glucosa en comparación con la que proporciona el pan blanco, cuya referencia IG es de 100.

Por tanto, el IG es un elemento importante en el control de la diabetes. Se considera:

  • Un IG bajo cuando es igual o menor a 55.
  • El medio, está entre 56 y 69.
  • El IG alto por encima de 70.

Aparecen más beneficios

Ya se habían hecho varios estudios que señalaban que las dietas basadas en alimentos con bajo IG suponían:

  • Menor riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas con diabetes o con riesgo de padecer diabetes.
  • Menor incidencia de diabetes y de enfermedades cardiovasculares.

Este nuevo trabajo ha ido más allá. Ha podido ratificar que estas dietas hipoglucémicas permitían mejor control de los niveles de glucosa. Y además ha encontrado otros beneficios:

  • Mejoras clínicamente significativas de otros factores de riesgos de salud: colesterol, triglicéridos, peso corporal e inflamación.
  • Estos beneficios se observan indistintamente de que la persona esté tomando pastillas para controlar la hiperglucemia o se trate con insulina.

Por eso los autores consideran que las dietas basadas en el IG podrían ser especialmente útiles como tratamiento complementario para ayudar a las personas con diabetes tipo 1 y 2 a controlar los niveles de glucosa y factores de riesgo cardiovascular.

La dieta más adecuada

Los alimentos que tienen un IG mayor de 70 y que hay que mantener bajo control son, por descontado, el azúcar o la miel. También hay otros no tan evidentes.

  • El arroz blanco, el puré de patatas y el pan blanco. Y los alimentos procesados en general es mejor tomarlos con mesura.
  • En cambio, el arroz y el pan integrales y las legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos) son buenos ingredientes dentro de esta dieta ideal.

No hay dietas genéricas, depende del metabolismo de cada persona

La dieta depende también del metabolismo de cada persona para asimilar los carbohidratos.

La dieta debe ser diferente para cada persona, puesto que además de tener en cuenta el menú, importa el comensal. Según tu metabolismo y la capacidad que tiene tu organismo para asimilar los hidratos de carbono.

Algunos consejos prácticos

Comer con una dieta baja en carbohidratos no tiene por qué ser complicado. El nutricionista puede darte un montón de consejos útiles. Aquí tienes algunos ejemplos.

  • En lugar de patatas, es mejor el boniato, que tiene un IG bajo.
  • En lugar de la barra habitual, puedes escoger el pan de espelta o centeno, hoy muy populares y fáciles de conseguir.
  • Frutas como la manzana y la naranja tienen el IG más bajo que otras.
  • Por norma, cuanta más fibra tiene un ingrediente, más lenta es la producción de glucosa.

En ningún caso se han de eliminar los hidratos de carbono. Son necesarios y las dietas demasiado estrictas que buscan eliminarlos por completo no son saludables.

Otros factores que tener en cuenta

Tampoco olvides que no cuenta el ingrediente solo. El menú más adecuado depende de tres factores.

  • Cómo lo combines. No es igual el pan blanco solo que un bocadillo de queso manchego. La combinación con un queso graso reduce el global del IG.
  • Cómo lo cocines. las patatas o la pasta o cualquier cereal aumenta su nivel de IG si se cuece demasiado.
  • Cómo lo compres. También es mayor el índice glucémico cuando el alimento está enlatado o procesado de alguna otra manera que cuando es fresco.