La culpa del infarto y el ictus está también en la médula ósea

La médula ósea tiene un papel importante en la aterosclerosis, el endurecimiento de las arterias por acumulación de placas, que está detrás de muchos problemas cardiovasculares. Un equipo de investigadores españoles ha puesto en evidencia el mecanismo por el que esta activación de la médula puede llevar a ictus o infartos.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La médula ósea podría estar implicada en los problemas de corazón
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La médula ósea activa las defensas cuando nota que hay daños en los vasos sanguíneos.

Acaba de mejorar mucho la comprensión de los mecanismos que llevan a que una persona padezca un accidente cardiovascular, como un ictus o un infarto. La médula ósea puede tener un papel más importante de lo que se creía, ya en las primeras fases, y refuerza la necesidad de prevenir con más antelación.

Según un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), liderado por el cardiólogo Valentín Fuster, la clave está en las células inflamatorias, que forman parte del sistema inmune, y que se crean en la médula ósea.

La médula ósea afecta a la aterosclerosis

La ateriosclerosis es el proceso por el que se van endureciendo nuestras arterias a base de acumular grasa, colesterol y otras sustancias en forma de placas en las paredes de estos conductos sanguíneos. Entre esas otras sustancias hay un acumulo de células inflamatorias.

Estas placas, llamadas placas de ateroma, son un riesgo silencioso que va acumulándose y que pueden acabar estrechando tanto las arterias que se acaben bloqueando y provocando un accidente cardiovascular. La ateroesclerosis no es exactamente lo mismo que la arterioesclerosis (que abarca otras causas de envejecimiento de las arterias), aunque se usan a menudo indistintamente.

Lo que han comprobado los investigadores es que la médula ósea participa en este bloqueo actuando en un círculo vicioso:

  • La médula ósea activa las defensas cuando nota que hay daños en los vasos sanguíneos. Si se acumula colesterol, las células inflamatorias lo retiran.
  • El problema es que algunas personas producen células inflamatorias en exceso. Hay demasiado colesterol y el sistema inmune se ve desbordado.
  • Estas células inflamatorias se acumulan en las arterias y las dañan. Ese daño, a su vez, inicia un proceso de inflamación de los tejidos que daña todavía más las arterias.

¿Qué personas producen exceso de células inflamatorias? Según el estudio, las personas con hipertensión, obesidad, exceso de glucosa (azúcar) en la sangre, tensión arterial alta, niveles altos de triglicéridos o niveles bajos del colesterol HDL (el bueno).

Qué aporta este hallazgo

No se trata de una gran sorpresa, puesto que estamos hablando de algunos de los factores de riesgo ya conocidos en cuanto a problemas cardiovasculares. El principal elemento de atención de este descubrimiento es que pone el foco en la necesidad de priorizar aún más la prevención.

La identificación precoz de la ateriosclerosis nos permitirá avanzar en el conocimiento de los mecanismos por los que se produce, lo cual abre la puerta a encontrar nuevos tratamientos que puedan prevenir la progresión de esta enfermedad tan letal”, ha explicado el doctor Boja Ibáñez, director investigador del CNIC.

  • La ateriosclerosis se ha calificado del “asesino silencioso” puesto que es la principal causa de mortalidad en el mundo y se va acumulando poco a poco.

Se sabía que la médula ósea actúa en las fases avanzadas de la progresión de la enfermedad. La sorpresa para los investigadores ha sido comprobar que los factores de riesgo influyen desde el principio en la actividad de la médula ósea. Por primera vez se demuestra la relación directa entre esos factores de riesgo y la activación de la médula ósea.

Una investigación pionera

La investigación ha estudiado la evolución de 745 personas, a las que se les ha analizado el estado de sus arterias a través de una imagen PET (tomografía por emisión de positrones).

Se hace necesario prevenir en edades tempranas para evitar problemas cardiovasculares de mayores

Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista científica European Heart Journal. Este estudio forma parte de un trabajo mucho más amplio y ambicioso, en el que se analizan a 4.200 trabajadores sanos durante casi veinte años y a los que se les observa mediante sistemas de medición y visión punteros.

Fruto de este trabajo, el mismo equipo anunció recientemente otro importante hallazgo: una ecografía en 3D puede servir para detectar personas en riesgo por una placa de ateroma.

El consejo: refuerza la prevención

Estos resultados ayudan a comprender mejor las fases iniciales de la enfermedad cardiovascular y refuerzan la idea de que el proceso empieza mucho antes de que aparezcan los síntomas”, ha declarado el doctor Fuster a La Vanguardia.

El aumento de actividad en la médula ósea desencadena un proceso inflamatorio que activa el proceso de aterosclerosis, desde sus fases más incipientes hasta la aparición de la placa”, ha resumido la cardióloga Ana Devesa, que es la primera redactora del estudio.

La investigación reafirma algunos puntos que ya se plateaban. Los estilos de vida saludables desde edades tempranas son la mejor manera de prevenir los problemas cardiovasculares en las edades más adultas: comida sana y ejercicio son los pilares.