Nuria Blasco

Periodista

Qué es la fibrilación auricular, sus síntomas y causas
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Hasta el 90% de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención de los factores de riesgo y un estilo de vida saludable, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Entre los principales factores de riesgo modificables que pueden provocar una enfermedad cardiovascular, se encuentran la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes, el tabaquismo y las arritmias como la fibrilación auricular.

Se estima en más de 1 millón los pacientes con fibrilación auricular en la población española, de los que más de 90.000 están sin diagnosticar, según datos del estudio OFRECE.

¿Qué es la fibrilación auricular?

Un corazón sano, en condiciones normales, tiene un ritmo cardíaco regular. La fibrilación auricular es una alteración del ritmo del corazón (también denominada arritmia): el ritmo normal del corazón deja de ser regular y constante y late de forma desigual y rápidamente. El corazón fibrila, como si temblara.

La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente a nivel global.

  • Mientras que los límites normales de la frecuencia cardíaca son de 60 a 100 latidos por minuto, en la fibrilación auricular la frecuencia cardíaca oscila entre 100 y 175 latidos por minuto.
  • Cuando esto sucede, la sangre puede acumularse y hacerse más espesa, formando coágulos en una de las cámaras del corazón. Estos coágulos de sangre pueden romperse y viajar a través del torrente sanguíneo al cerebro (o a veces a otra parte del cuerpo), donde tienen el potencial de causar un ictus.

Según datos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el número de nuevos casos anuales de ictus es de más de 134.000, y de ellos, el 20% están causados por la Fibrilación Auricular.

Los síntomas de la fibrilación auricular

No todas las personas que padecen fibrilación auricular tienen síntomas y algunas no saben de su enfermedad hasta que se descubre durante una exploración física.

Sin embargo, las personas que tienen síntomas de fibrilación auricular pueden experimentar:

  • Palpitaciones: sensación de un latido del corazón acelerado, incómodo e irregular.
  • Dolor y presión en el pecho.
  • Debilidad y fatiga extrema.
  • Menor capacidad para hacer ejercicio.
  • Aturdimiento y/o mareos o vértigos.
  • Dificultad para respirar.

Ante algunos de estos síntomas, el médico puede solicitar un electrocardiograma para determinar si se relacionan con la fibrilación auricular u otro trastorno del ritmo cardíaco.

Tipos de fibrilación auricular

En función de la duración de los episodios, la fibrilación auricular puede ser:

  • Ocasional o "fibrilación auricular paroxismal": Provoca síntomas que aparecen y desaparecen de forma espontánea y que generalmente duran de unos pocos minutos a horas aunque, en ocasiones, pueden durar hasta siete días. Los episodios pueden ocurrir repetidamente. Los síntomas pueden desaparecer por sí solos o se podría necesitar tratamiento.
  • Persistente: La arritmia dura más de 7 días y el ritmo cardíaco no vuelve a la normalidad por sí solo. Se necesitara tratamiento la toma de medicamentos o técnicas como la cardioversión (descarga eléctrica controlada) para restaurar el ritmo cardíaco.
  • Permanente o crónica: En este tipo de fibrilación auricular, el ritmo anormal del corazón es continuo y no puede restaurarse. Se necesitan medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca y prevenir coágulos sanguíneos.

Posibles causas de la fibrilación auricular

Las anomalías o daños en la estructura del corazón son la causa más frecuente de la fibrilación auricular.

Las posibles causas de este tipo de arritmia pueden asociarse a:

  • Presión arterial alta.
  • Haber sufrido un Infarto de Miocardio o haberse sometido a una cirugía cardíaca.
  • Enfermedad de las arterias coronarias o tener válvulas cardíacas anormales.
  • Predisposición genética o defectos cardíacos de nacimiento (congénitos).
  • Glándula tiroides hiperactiva u otros desequilibrios metabólicos.
  • Síndrome del seno enfermo (funcionamiento incorrecto del marcapasos natural del corazón).
  • Enfermedades pulmonares.
  • Infecciones virales.
  • Diabetes.
  • Estrés.
  • Apnea del sueño.
  • Obesidad.
  • Falta de ejercicio (sedentarismo).
  • Abuso de exposición a estimulantes, como medicamentos, cafeína, tabaco o alcohol.

Tratamiento para este tipo de arritmia

Generalmente, se controla el ritmo del corazón con antiarrítmicos.

  • Los hay de dos tipos: los que intentan devolver al corazón su ritmo normal y los que disminuyen la frecuencia cardíaca durante los episodios de arritmia.
  • Su uso está limitado y pueden tener efectos secundarios: frecuencia cardíaca demasiado lenta, fatiga, mareo y/o pérdidas de conocimiento.

Otro procedimiento es la cardioversión que busca corregir la arritmia y recuperar el ritmo normal del corazón.

  • Puede realizarse a través de medicamentos antiarrítmicos (cardioversión farmacológica) o, si estos no hacen efecto, mediante descargas eléctricas con un desfibrilador (cardioversión eléctrica).
  • Este procedimiento requiere de anestesia general y de la toma de fármacos anticoagulantes antes y después de su aplicación.

Según la gravedad, otra posibilidad es la ablación.

  • Se realiza introduciendo un catéter por la zona de la ingle hasta el corazón donde se genera una corriente eléctrica para crear pequeñas cicatrices en el corazón, bloquear las señales eléctricas anormales y restablecer el ritmo cardíaco normal. Se realiza con anestesia local y sedación.

En todo caso, e importante corregir las situaciones que provocan esta arritmia (hipertensión, insuficiencia cardíaca…) y controlar así los factores de riesgo.

Cómo prevenirlo

Tener un estilo de vida saludable reduce el riesgo de enfermedad cardíaca. Algunos hábitos de vida que se deberían seguir para prevenir la fibrilación auricular son:

  • Seguir una dieta saludable y equilibrada.
  • Evitar el sedentarismo y aumentar la actividad física.
  • Mantener un peso saludable.
  • Reducir el estrés, sobre todo el estrés intenso.
  • Evitar el tabaco y limitar el consumo de cafeína y alcohol.
  • Utilizar fármacos sin receta médica con precaución, ya que algunos contienen estimulantes que pueden provocar latidos rápidos del corazón.