Trabajar de noche puede poner en riesgo el corazón
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Se sabe que la hipertensión, la obesidad, el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, el estrés o la apnea del sueño aumentan el riesgo de problemas cardíacos.

Un estudio ha encontrado un nuevo factor de riesgo que puede poner en jaque el corazón: el trabajo nocturno.

La investigación publicada por la Sociedad Europea de Cardiología revela que las personas que trabajan en turnos de noche tienen más riesgo de desarrollar un ritmo cardíaco irregular y anormalmente rápido (fibrilación auricular) y de enfermedad cardíaca.

Trabajo nocturno y fibrilación auricular

Se trata del primer gran estudio en investigar los vínculos entre el trabajo nocturno y la fibrilación auricular y se ha realizado analizando datos de casi 300.000 personas.

Los investigadores comprobaron que cuanto más tiempo y con más frecuencia las personas trabajaban en turnos de noche, más aumentaban las probabilidades de desarrollar fibrilación auricular.

Por primera vez se ha tenido en cuenta si influía la predisposición genética a desarrollar esta afección cardíaca.

  • Se sabe que hay 166 variaciones genéticas que predisponen a sufrir fibrilación auricular, pero se comprobó que el riesgo entre los trabajadores nocturnos aumentaba igualmente aunque no tuvieran ninguna de esas variables genéticas.

Trabajar de noche también se asoció con más riesgo de enfermedad cardíaca, aunque no se relacionó con el ictus o la insuficiencia cardíaca (no hay que olvidar que la fibrilación auricular sí aumenta el riesgo de ambas).

el tipo de arritmia más común

La fibrilación auricular es el tipo de arritmia más común. La sufren un millón de españoles y se calcula que un 10% está sin diagnosticar.

Una arritmia es una alteración del ritmo normal del corazón. En el caso de la fibrilación auricular, el corazón late de forma irregular y rápido, en lugar de hacerlo de forma regular y constante.

En un episodio de fibrilación auricular, la frecuencia cardíaca del corazón oscila entre 100 y 175 latidos por minuto, y lo normal es que sea entre 60 y 100 latidos por minuto.

Esta arritmia aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.

Un vínculo real

El estudio al que nos referimos revisó los casos de 286.353 personas que tenían un empleo remunerado o trabajaban por cuenta propia.

  • La gran mayoría (283.657) no tenían fibrilación auricular al inicio del estudio.
  • Tampoco sufrían insuficiencia cardíaca ni habían tenido un ictus.
  • Se analizó también si tenían predisposición genética a sufrir fibrilación auricular y respondieron a cuestionarios detallados sobre su empleo.
  • Durante los más de 10 años que duró el estudio, 5.777 desarrollaron fibrilación auricular.

A la hora de analizar la causas de esa fibrilación auricular, los investigadores tuvieron en cuenta factores como la edad, el sexo, el nivel económico, el trabajo, el tabaco, el ejercicio, la dieta, el índice de masa corporal, la presión arterial, la duración del sueño y el cronotipo (si era una persona de "mañana" o más "vespertina").

Descubrieron que, al margen de los factores anteriores:

  • La personas que trabajaban en turnos de noche de forma habitual tenían un 12% más de riesgo de fibrilación auricular en comparación con las que solo trabajaban durante el día. También tenían un 22% más riesgo de enfermedad coronaria.
  • Entre los que llevaban ya 10 años trabajando de noche, el riesgo de fibrilación auricular era del 18%; y el de enfermedad coronaria de un 37%.
  • Y cuantos más años trabajando de noche, peor para el corazón. Las personas que trabajaron un promedio de tres a ocho turnos nocturnos al mes durante más de 10 años, tenían un riesgo de fibrilación auricular de un 22% en comparación con los trabajadores diurnos. El de enfermedad coronaria era de un 35%.

Las mujeres tienen más riesgo

El vínculo entre trabajo nocturno y el tipo de arritmia más común ha quedado más que demostrado en este estudio.

Pero también se encontraron otros hallazgos interesantes. Así lo explican los autores del estudio:

  • "Descubrimos que las mujeres eran más susceptibles a la fibrilación auricular que los hombres cuando trabajaban en turnos nocturnos durante más de diez años".
  • "Su riesgo aumentó significativamente en un 64% en comparación con los trabajadores diurnos".

El ejercicio compensa el riesgo

El trabajo no siempre se puede elegir. ¿Qué hacer si trabajamos de noche para evitar que el corazón se resienta?

Este estudio apunta al ejercicio como posible antídoto:

  • Se comprobó que el riesgo de fibrilación auricular era menor en aquellos trabajadores nocturnos que realizaban 150 minutos a la semana o más de actividad física de intensidad moderada, 75 minutos a la semana o más de intensidad vigorosa, o bien una combinación equivalente.

Así pues, si trabajas de noche tienes un gran aliado para no poner en jaque tu corazón: practicar más actividad física. Y si no lo haces solo te queda cambiar de turno.