Dra. Laura Cortés
Dra. Laura Cortés

Ginecóloga y obstetra de Women's Carmona Dexeus

Nuria Blasco

Periodista

 

 

Trabajar el suelo pélvico más rápido 
iStock by Getty Images

Sabemos que fortalecer el suelo pélvico tiene múltiples beneficios para nuestra salud íntima.

Y es que hay situaciones o trastornos en la mujer (menopausia, embarazo, estreñimiento, obesidad o deportes que requieran presión abdominal), en que los mecanismos de sostén del suelo pélvico pueden debilitarse provocando un descenso de los órganos pélvicos y en consecuencia, incontinencia urinaria, fecal u otros tipos de molestias a nivel pélvico.

Algunas de las maneras de mantener estos músculos fuertes son haciendo los ejercicios Kegel a diario, practicar abdominales hipopresivos frecuentemente… pero no siempre es fácil incorporar estas rutinas a nuestra vida cotidiana.

Actualmente, existen avances en tecnología médica que pueden ayudar a solucionar este problema de forma más rápida y realizando un acto tan sencillo como sentarse, como es el caso de la silla Emsella.

La Dra. Laura Cortés, especialista en obstetricia y ginecología de Women's Carmona Dexeus, nos cuenta como funciona este tratamiento.

cómo funciona la silla Emsella

Esta silla funciona mediante ondas electromagnéticas focalizadas de alta intensidad.

Estas ondas, llegan a planos profundos del suelo de la pelvis, la zona urogenital y la vejiga, consiguiendo inducir unas contracciones musculares suprafisiológicas, es decir, de mayor intensidad que si hiciéramos ejercicios del suelo de la pelvis, tipo kegel.

Estas ondas electromagnéticas también restauran el tono muscular en los músculos lisos involuntarios que se encuentran en todos los vasos sanguíneos; así como uretra, vejiga, vagina y cuerpo cavernoso del penis, restaurando las funciones fisiológicas de estos tejidos, así como su elasticidad y vascularización.

Qué problemas puede solucionar

Al conseguir mejorar el control neuromuscular se fortalece, por tanto, el tono de nuestros músculos. Gracias a ello, se mejoran problemas como:

  • la incontinencia urinaria de esfuerzo leve/moderada,
  • la laxitud vaginal,
  • el prolapso genital
  • y muchos de los dolores relacionados con las relaciones sexuales, como el vaginismo.

¿A quién iría dirigida la silla?

Esta silla estaría enfocada a todas aquellas pacientes en las que el suelo de la pelvis está especialmente expuesto a mucho estrés, tensión o esté debilitado.

Los momentos claves en que se recomienda su uso serían en el postparto, en pacientes con prolapso uterino y en pacientes con problemas de incontinencia urinaria, así como determinados problemas de salud sexual.

El caso de los hombres, principalmente se recomienda para mejorar problemas relacionados con la disfunción eréctil y en problemas urinarios vinculados a problemas en la próstata.

Qué se puede notar mientras se usa la silla

La terapia se realiza en una consulta, con ropa y en un ambiente relajado, donde la paciente se sienta sobre la silla.

  • Existen distintos programas en función de las necesidades de las pacientes. Son programas muy bien tolerados en los que durante el procedimiento se puede notar hormigueo y contracciones musculares del suelo pélvico.

Tras la sesión, se puede hacer una vida completamente normal. De hecho este tratamiento permite hacer tratamientos coadyuvantes, es decir, de manera consecutiva, como por ejemplo el láser ginecológico, para potenciar su efecto.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Se suelen recomendar 8 sesiones, programadas una o dos veces a la semana, en función de las características de la paciente.

  • Cada sesión suele durar 30 minutos y los resultados ya empiezan a notarse tras la primera sesión.

Recuperación más rápida que con los Kegel

En cuanto a tiempo de recuperación, la diferencia que hay con el uso de la silla comparado con los ejercicios Kegel tradicionales es bastante evidente.

Al conseguir contracciones suprafisiológicas de toda la musculatura del suelo de la pelvis, en el mismo periodo de tiempo, conseguimos mucha más efectividad.

Y al ser un tratamiento que no depende del esfuerzo de la paciente, también se consigue mucha más adherencia, ya que la persona no abandona como suele ocurrir con los ejercicios de Kegel, por lo que la recuperación de la paciente es mucho más rápida.

Otras opciones para recuperar el suelo pélvico

Existen varias técnicas y tratamientos para fortalecer los músculos de esta zona que, aunque quizá no dan resultados tan rápidos, sí son eficientes si se tiene constancia:

  • Los ejercicios Kegel son los más recomendados para recuperar un suelo pélvico debilitado, ya que la paciente los puede hacer estando en su casa. Se basan en contracciones y relajaciones de la musculatura pélvica y que deben hacerse durante varios minutos al día.
  • Las bolas chinas: se trata de un dispositivo de gimnasia pasiva que se introduce en la vagina para aumentar el tono muscular del suelo de la pelvis.
  • Otras opciones son los tratamientos de fisioterapia: como la masoterapia, la cinesiterapia, los hipopresivos, la electroestimulación, entre otros.
  • Otro tratamiento útil para mejorar la funcionalidad del suelo pélvico sería la radiofrecuencia.
  • Y, en función de las características y necesidades de la paciente, otra opción es complementar las sesiones realizadas con la silla Emsella con el láser ginecológico.

Constancia para una buena recuperación

Lo más importante de los tratamientos propuestos, más que cuál de ellos se utilice, es la adherencia al mismo, es decir, que la paciente lo cumpla.

Cualquiera de ellos, bien indicado y en manos expertas, puede conseguir buenos resultados en cuanto a la recuperación del suelo pélvico, aunque cada vez más, hay la tendencia a realizar abordajes multidisciplinares, solapando varios tratamientos para potenciar su efecto.