Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

-Vuelven virus de niños que no se havian visto este invierno
iStock by Getty Images

Este pasado otoño e invierno prácticamente no han existido las otras enfermedades respiratorias que no fueran la covid. Los otros virus no han circulado o han circulado muy poco.

La bajada de casos de covid esta primavera, gracias a la vacunación, sumada a la reciente relajación de medidas, ha abierto la puerta a esos otros virus.

Esta infección muy habitual en bebés aparece básicamente entre noviembre y febrero. Sin embargo, este año los pediatras están informando de un fuerte aumento en pleno verano.

Epidemia estival de bronquiolitis

Esta epidemia de bronquiolitis fuera de temporada ha sorprendido a los médicos. Eso no significa que sea más grave. Al contrario, era incluso esperable.

Este verano hay un pico importante de casos de bronquiolitis en España

De hecho, es exactamente lo que ha pasado en Australia meses atrás, durante el verano austral. Después de haber controlado el coronavirus, resurgieron los casos de bronquiolitis.

Otros países de ese hemisferio, como Brasil y Colombia, donde han mantenido niveles altos de contagios de coronavirus por la pandemia, las otras enfermedades respiratorias han seguido sin aparecer.

  • En España, según el Instituto de Salud Carlos III, que controla los datos, prácticamente no han existido registros de bronquiolitis en otoño.

Ahora se están registrando unos 30 o 40 casos graves por semana. No son cifras como en temporadas anteriores, pero sí francamente importantes”, ha explicado el doctor Carles Luaces, del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

La mayoría de casos leves

La bronquiolitis la sufren prácticamente todos los niños durante los dos primeros años de vida. Un 75% de los bebés ya la han pasado al cabo de un año.

La bronquiolitis la pueden provocar varios virus respiratorios. El más habitual es el virus sincitial, en un 85% de casos. También la causan algunos otros tipos, como los adenovirus y variantes del virus de la gripe.

Ninguno es especialmente peligroso. Solo un 2% de los casos necesitan hospitalización y mayoritariamente es para mantener al bebé en observación.

  • Son sobre todo bebés que se contagian en los primeros tres meses de vida. La mitad de ellos ingresan.
  • La mortalidad en todos los países desarrollados es muy baja.

Los síntomas son: tos, mocos y fiebre. Tenemos que estar más atentos si a los dos días añade pitos al respirar y mayor irritabilidad. Hay que consultar al pediatra.

¿llegará antes la gripe?

Cada año las olas epidémicas se suceden. La de la bronquiolitis viene seguida por otra de la gripe. Sería imaginable que vaya a pasar lo mismo y este año el virus gripal, que no ha circulado con el frío, llegue antes.

  • Los epidemiólogos no lo tienen tan claro. En Australia o Singapur no se ha visto un aumento de casos de gripe fuera de temporada.

Otras enfermedades como neumonías y otitis, infecciones habituales con los casos de constipados, o la meningitis también han desaparecido prácticamente entre los niños.

Los pediatras vigilan con qué fuerza regresan las infecciones respiratorias

La preocupación no es tanto cuándo volverán todas estas infecciones virales, sino en qué grado afectarán. Muchos niños se habrán pasado casi dos años sin estar expuestos a estos virus. Los más pequeños no habrán creado ningún tipo de inmunidad. ¿Se infectarán todos de golpe?

Cómo frena la pandemia otros virus

El porqué la pandemia del coronavirus frena a los otros virus respiratorios tiene dos posibles explicaciones diferentes. La suma de las dos explica el bajo número de casos.

  • Las medidas higiénicas tomadas para evitar la transmisión del coronavirus han ayudado a evitar también la transmisión de los otros virus.

Mantener las distancias, la mascarilla, el lavado continuo de manos y la ventilación son normas higiénicas útiles. Haríamos bien en continuar aplicándolas en lo posible incluso cuando haya pasado la pandemia. Bajarían muchos contagios.

  • Cuando un virus se vuelve mayoritario, dificulta la implantación de otros, incluso si no son del mismo tipo.

Los virus compiten entre sí. Si uno infecta a una persona complica en cierta medida que los otros puedan también abrirse paso.

Nuestro sistema inmune no responde solo al virus que ha contagiado primero, sino que las defensas no específicas para ese virus también se ponen en alerta y atajan antes la entrada de otros posibles virus e impiden que se multiplique.