doctora Isabel Vilaseca
Dra. Isabel Vilaseca

Otorrinolaringóloga del Hospital Clínic de Barcelona

Nuria Blasco

Periodista

Glotoplastia, la cirugía que permite feminizar la voz
iStock by Getty Images

Gracias a los avances de la tecnología es posible transformar una voz grave o masculina a una más aguda o femenina, con una intervención quirúrgica sin incisiones exteriores, llamada glotoplastia.

Con esta operación se consigue una laringe más pequeña y con mayor tensión para proyectar una voz con un tono más femenino, en un proceso que se complementa con terapias de logopedia.

  • Generalmente, este tipo de intervención se realiza en mujeres transexuales durante su tránsito de género, para que su voz conecte de forma coherente con su aspecto exterior y con su personalidad.

En el Hospital Clínic de Barcelona, centro de referencia para la feminización de la voz en Cataluña, realizan 20 intervenciones de este tipo al año, dentro de su programa de glotoplastias.

La Dra. Isabel Vilaseca, otorrinolaringóloga del Clínic, nos cuenta cómo funciona este programa.

El programa de glotoplastias

La voz de la mujer tiene unas cualidades específicas en cuanto a agudeza, timbre, modulación, intensidad, gestualidad… Por ello, resulta imprescindible trabajar todos los aspectos de manera coordinada con la ayuda de un equipo experto.

Este programa se adapta a la situación de cada paciente, e incluye todos los pasos necesarios con el fin de conseguir el mejor resultado vocal.

  • El programa se inicia con una visita médica especializada en la que se descartan patologías asociadas, que incluye entre otras cosas una anamnesis completa y la exploración de la vía aérea superior y de las cuerdas vocales mediante una laringoestroboscopia. La valoración inicial se completa con el registro de la voz y la evaluación del mecanismo fonatorio, para caracterizar la voz de la paciente en situaciones distintas y determinar la frecuencia fundamental (el tono)”, explica la Dra. Vilaseca.

Posteriormente, la paciente inicia un periodo de rehabilitación logopédica preoperatoria orientada a mejorar la técnica vocal y a implementar estrategias que favorezcan la percepción de una voz más femenina.

  • “Es muy importante trabajar el ritmo, aumentando las inflexiones vocales, reducir las cavidades de resonancia, introducir un cierto grado de susurro, ajustar incluso el vocabulario, etc. Si con ello no es suficiente para percibir una voz femenina, se plantea la cirugía”, afirma la otorrinolaringóloga.

¿Cómo se realiza esta cirugía?

La intervención quirúrgica se realiza bajo anestesia general y su duración total es de una hora y media aproximadamente.

  • “Consiste en una reducción de la longitud de las cuerdas vocales mediante una sutura de la parte anterior de las dos cuerdas (Glotoplastia de Wendler). La glotoplastia se acompaña de una reducción con láser de la parte lateral del músculo vocal para reducir masa".
  • “Con todo ello se consigue una laringe más pequeña y con mayor tensión, que hace que la voz suene más aguda”, describe la Dra. Vilaseca.

Las dos cirugías se hacen conjuntas sin necesidad de hacer incisiones, puesto que todo el procedimiento se hace por vía endoscópica, es decir, a través de la boca.

¿Cómo es la recuperación?

Al no haber incisiones externas, la recuperación suele ser muy rápida y favorable y la paciente puede darse de alta antes de 24 horas.

  • “Es muy importante seguir el tratamiento médico y realizar reposo vocal absoluto durante unos 10 días tras la intervención, para evitar que se abra la sutura y volvamos a la situación de partida”, explica la otorrinolaringóloga del Clínic.

A las dos semanas de la intervención, se inicia una rehabilitación logopédica postoperatoria que ayuda a que las cuerdas vocales vuelvan a funcionar de manera normal y vibren adecuadamente.

"La mayoría de pacientes tienen una voz bastante definitiva hacia los 3 meses , aunque en algunos casos puntuales puede ser algo más larga en base a cómo evolucione el proceso de cicatrización".

¿Puede surgir alguna complicación?

Aunque en la mayoría de casos no suele haber complicaciones, es común un cierto grado de disfonía los primeros meses que se corrige con la rehabilitación logopédica postoperatoria.

Con independencia de la recuperación, es esperable también una cierta reducción de la potencia de la voz debido a la disminución del tamaño de la laringe.

Es también muy importante evitar el uso de tabaco, puesto que el tabaco inflama y engrosa las cuerdas vocales y en el periodo postoperatorio puede dificultar la cicatrización. Aunque la contraindicación no es absoluta, es altamente recomendable dejar de fumar si se quieren conseguir unos resultados vocales que no empeoren con el paso del tiempo.

La importancia de esta intervención

El tono vocal es una seña de identidad ya que permite identificar a una persona como hombre o mujer.

Mientras que el engrosamiento de la voz que buscan los hombres transgénero puede lograrse generalmente mediante la terapia hormonal masculinizante, la terapia hormonal feminizante no tiene el mismo impacto en la voz de las mujeres transgénero.

“Las mujeres trans se sienten en parte delatadas cuando son identificadas como hombres (especialmente cuando hablan por teléfono y se pierden las referencias visuales). Todo ello les recuerda una situación que han dejado atrás y que para ellas es dolorosa y complicada de afrontar emocionalmente”, explica la Dra. Vilaseca.

“Hay otros casos en los que también puede realizarse la intervención de feminización como son pacientes que sufren algunas enfermedades muy poco frecuentes que se acompañan de trastornos hormonales que pueden generar una voz demasiado grave", añade.

¿Quiénes se la pueden realizar?

Cualquier paciente trans puede ser de entrada candidata a feminización de la voz una vez se haya realizado el tratamiento hormonal y se determine que tiene una voz grave.

No hay un momento específico durante el periodo de tránsito, ni un orden de intervenciones a seguir, ni tampoco un límite absoluto de edad, aunque los resultados suelen ser mejores en pacientes más jóvenes”, asegura la Dra. Vilaseca.

Más allá de las contraindicaciones de una anestesia general, es imprescindible descartar cualquier patología laríngea asociada antes de plantear la glotoplastia, puesto que su presencia podría limitar los resultados finales.

Si es necesario, se corregirá primero la patología asociada.