Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Trombosis venosa profunda: qué la causa y cómo se trata
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La trombosis venosa profunda se produce cuando se forma un coágulo de sangre (trombo) en una o varias venas profundas del cuerpo y lo habitual es que ocurra en las piernas.

Esta afectación puede llegar a ser grave porque en ocasiones un fragmento del trombo o coágulo puede desplazarse a través del torrente sanguíneo hasta una arteria de los pulmones y obstruirla, provocando una embolia pulmonar o tromboembolismo venoso (se bloquea el flujo de sangre al pulmón).

Las causas que puede haber detrás de una trombosis venosa profunda son varias. La Dra. Lourdes Reina, Secretaria del Capítulo de Flebología y Linfología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, lo explica.

Qué puede provocar una trombosis venosa profunda

Son diversas las causas que pueden aumentar el riesgo de sufrir una trombosis venosa profunda:

Largos periodos de reposo

Las personas que han pasado por una larga hospitalización que implica un encamamiento prolongado tienen más riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Es más frecuente en enfermos graves de cáncer o que están o han estado hospitalizados por patologías cardiopulmonares, intervenciones quirúrgicas o traumatismos graves.

Predisposición genética

Las enfermedades genéticas como la trombofilia o síndrome de hipercoagulabilidad aumentan el riesgo de trombosis venosa profunda y pueden llegar a afectar a un 20% de la población.

  • Si hay antecedentes personales o familiares de trombosis o embolia de pulmón conviene estar atento.

La edad avanzada

Los ancianos están más expuestos a este trastorno, ya que la falta de movilidad es mayor y sufren más patologías que lo favorecen. De todas maneras, una trombosis venosa profunda puede aparecer a cualquier edad.

El tabaco

Fumar favorece la formación de coágulos de sangre potencialmente mortales en las arterias (trombosis arterial) o en las venas (trombosis venosa).

Algunos fármacos

El tratamiento hormonal con anticonceptivos orales o vaginales o la terapia hormonal sustitutiva que se prescribe en la menopausia también aumenta el riesgo trombótico. Por eso estos fármacos se evitan en mujeres fumadoras o con riesgo cardiovascular.

  • Otros fármacos que han demostrado aumentar el riesgo de trombosis son el ibuprofeno, el diclofenaco y otros antiinflamatorios no esteroideos.

Cirugías

Entre las intervenciones, las que se asocian a un mayor riesgo son las de traumatología (prótesis de rodilla o de cadera), cáncer abdominal, urología, ginecología o neurocirugía.

Los factores que más aumentan el riesgo

Aunque todos los factores detallados anteriormente pueden aumentar el riesgo, en realidad la embolia de pulmonar suele afectar más a personas con enfermedades graves o que han sido sometidas a una intervención, encamamiento prolongado o que han sufrido un traumatismo.

Y las varices, ¿aumentan el riesgo de trombosis?

Tal y como asegura la Dra. Reina, hacer una asociación directa de las varices con la trombosis es un error. Las varices son un factor de riesgo de coágulos que tienen que combinarse con otros (por ejemplo un viaje muy largo de avión) para aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda.

Tratamiento de la trombosis venosa profunda

Según señala la Clínica Mayo, el tratamiento de la trombosis venosa profunda puede tener varios objetivos: evitar que el coágulo aumente de tamaño y viaje hasta el pulmón; disolverlo y que se formen nuevos coágulos.

  • Anticoagulantes. Estos fármacos diluyen la sangre. No disuelven los coágulos que ya existen pero evita que aumenten de tamaño o que se desarrollen otros. Pueden administrarse por vía intravenosa (heparina) o por vía oral
  • Trombolíticos. Son disolventes de coágulos. Suelen tomarse si se sufre trombosis venosa profunda grave (coágulos importantes) o embolia pulmonar y no funcionan otros fármacos. Se administran por vía intravenosa o a través de una sonda o catéter.
  • Filtros. En caso de no poder recibir anticoagulante, se puede introducir un filtro en la vena cava (la vena grande del abdomen). Eso evita que los coágulos se liberen y se alojen en los pulmones.
  • Medias de compresión. El uso de estas medias reduce el riesgo de que la sangre se acumule y coagule en las piernas.

Síntomas de la trombosis venosa profunda

Las siguientes señales pueden alertarte de que estás sufriendo un coágulo en las venas profundas de las piernas:

  • Se hincha una pierna. La inflamación afecta primero al pie y al tobillo, y puede ir subiendo.
  • Dolor variable dependiendo de la gravedad del trombo, aunque también puede ser asintomático.
  • Calor y enrojecimiento de la zona afectada.

Estos síntomas no suelen afectar a las dos piernas, únicamente es así cuando la trombosis se produce en venas del abdomen como la vena cava.

También puede afectar a un brazo en caso de trombosis venosa de la vena axilar.

Cuando además aparece tos, dificultad para respirar o dolor en el pecho puede significar que el trombo se ha desplazado al pulmón.

Trombosis venosa profunda y trombosis cerebral profunda

La trombosis venosa profunda se produce cuando se forma un coágulo de sangre en una o varias venas profundas del cuerpo, generalmente en las piernas, aumentando el riesgo de sufrir una embolia pulmonar si el coágulo se desprende.

Mientras que la trombosis cerebral profunda ocurre cuando se forma un coágulo en la venas cerebrales, lo que puede provocar un ictus pero es poco corriente. Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), el ictus por trombosis cerebral profunda representa menos del 0,5% del total de accidentes cerebrovasculares que se producen.

Es mucho más habitual el ictus que se produce cuando se tapona una arteria, y también es más grave.