Vista cansada (presbicia): cuáles son los síntomas y cómo se trata

Si has empezado a alejar un poco el libro o la revista para leer mejor, o te duele la cabeza al final del día, la vista cansada o presbicia puede estar detrás. Con la edad este problema de visión es habitual, pero ahora, las gafas ya no son la única opción para revertirlo.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Presbicia o vista cansada: cuáles son los síntomas y cómo se trata
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Los primeros síntomas de vista cansada suelen aparecer hacia los 40-45 años.

“La presbicia o vista cansada es la pérdida gradual de la capacidad de los ojos para enfocar objetos cercanos y es algo que nos sucede a todos”, nos cuenta la doctora Laura Mariñas, especialista en oftalmología general y cirugía de cataratas de la Clínica Rementería.

Las cifras de incidencia así lo demuestran: según los especialistas, el 95% de las personas mayores de 50 años sufren presbicia o vista cansada, y los primeros síntomas suelen aparecer hacia los 40-45 años. “Por lo general, continúa empeorando hasta que, alrededor de los 65 años, se estabiliza”, matiza la especialista.

Los Síntomas de la vista cansada

La dificultad para enfocar que genera la presbicia provoca visión borrosa de cerca (por lo que puedes leer mejor un texto si lo alejas un poco) y necesidad de más luz para ver bien.

La vista cansada puede provocar, también, que sientas picor en los ojos, fatiga ocular o dolor de cabeza cuando llevas un rato realizando tareas en las que tienes que enfocar distancias cortas.

Si te ocurre, acude a tu oftalmólogo para revisar tu visión y valorar las posibles soluciones, que en la actualidad son numerosas.

Por qué la presbicia no se puede evitar

“La presbicia ocurre cuando el cristalino (la lente natural del ojo que nos ayuda a enfocar) pierde su elasticidad, se endurece y se vuelve cada vez menos flexible”, aclara la doctora Mariñas. Y esto es algo que ocurre a medida que pasan los años.

Pero la vista cansada es, también, una cuestión muscular. A la hora de enfocar objetos cercanos, el músculo ciliar, situado en el interior del ojo, juega un papel fundamental: “provoca una relajación de unas fibras que sujetan el cristalino cada vez que se contrae. Eso logra que la lente sea menos convexa y aumente la capacidad de enfocar objetos cercanos”, añade la especialista.

Pues bien, con el tiempo el músculo ciliar también pierde elasticidad. Y, además, “necesita aún más fuerza para mover un cristalino que cada vez tiene un mayor volumen y rigidez”, matiza.

El tabaco y el alcohol aceleran el envejecimiento ocular y nos hacen ver peor

Aunque este deterioro es consecuencia del proceso de envejecimiento del ojo y no se puede prevenir, los oftalmólogos han alertado últimamente de que se están encontrando cada vez más casos de vista cansada en personas de menos de 40 años, unos 10 años más jóvenes de lo que era habitual hasta ahora.

Y aseguran que la causa de este adelanto está en una excesiva exposición a las pantallas de dispositivos electrónicos, como móviles, ordenadores o tabletas.

qué hacer para que la vista cansada llegue más tarde

Así, unos buenos hábitos son fundamentales para retrasar la aparición del trastorno. La doctora Mariñas recomienda sobre todo los siguientes:

  • Utiliza luz natural cuando leas un libro, el periódico o una revista porque la luz artificial hace que los ojos se cansen más.
  • Frente al ordenador, no te acerques en exceso a la pantalla; procura que el grado de contraste no sea elevado y que la luz ambiente tampoco sea alta. Y, sobre todo, no permanezcas mucho rato con la mirada fija.
  • Al mirar la televisión, ten una luz encendida para no forzar los ojos.
  • Utiliza gafas de sol con la protección adecuada, ya que la radiación ultravioleta acelera los mecanismos de envejecimiento, especialmente sobre el cristalino y la retina.
  • Sigue una dieta rica en vitaminas y minerales, en especial A, B, C (en pimientos y cítricos), E (lechuga, guisantes, semillas de girasol, nueces o germen de trigo), zinc (en apio, espárragos, borrajas, higos, patatas y berenjenas), antocianidinas (arándanos, frambuesas, cerezas, berenjenas, ciruelas y manzana) y en omega 3 (también los omega 6 de los frutos secos y el maíz).

Gimnasia visual para enfocar mejor

“Ejercitar los músculos de los ojos es tan importante como ejercitar el resto del cuerpo. Si además logramos rebajar el esfuerzo visual excesivo y continuo que supone la presbicia, no solo estaremos cuidando nuestra visión, también evitaremos enfermedades oculares más graves”, remarca la oftalmóloga.

Puedes lograrlo con sencillos ejercicios visuales como los que nos recomienda la experta:

  • Dibuja círculos con los ojos, primero en un sentido y luego en otro, procurando que sean lo más redondos posible.
  • Centra la mirada en tu mano y, tras unos segundos, mira a lo lejos (lo ideal es hacerlo en el exterior para que la distancia sea mayor).

En el trabajo, haz descansos cada 15 minutos y fija la mirada lo más lejos posible durante 5 o 10 segundos

  • Desplaza un dedo lentamente de derecha a izquierda mientras lo sigues con los ojos (sin mover la cabeza) hasta perderlo de vista.
  • Dibuja el número 8 en el suelo con tu mirada para practicar el control del movimiento de tus ojos.

el Tratamiento de la presbicia

“La vista cansada puede tratarse mediante el uso de gafas, lentes de contacto o cirugía”, expone la oftalmóloga.

“Las gafas progresivas son de las más usadas –nos cuenta– y tienen aumentos múltiples para corregir la visión lejana, intermedia y cercana”. Eso sí, se necesita un breve periodo de adaptación para acostumbrarse a ellas: “hay que coordinar el movimiento de cabeza y ojos: desplazarlos a la vez con suavidad y buscar directamente el objeto; bajar la cabeza al descender escaleras para verlas desde la parte central de la lente…”, aconseja la doctora Mariñas.

Las lentes de contacto son otra opción, “siempre y cuando la persona no presente ninguna patología ocular que le impida adaptarse a ellas o tolerarla bien”, matiza.

Por último, operar la vista cansada también se puede valorar, siempre “en función de la edad y los defectos de graduación del paciente. La cirugía puede ser mediante láser corneal o implante de lente intraocular”, concluye la especialista.