Comer carne se asocia con más riesgo de cáncer

Un gran estudio revela que las dietas bajas en carne o, directamente, no comer carne se relaciona con menos riesgo de cáncer. Los casos de cáncer de próstata, colon o mama, tres de los más comunes, se reducirían disminuyendo el consumo de carne.

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Cody Z. Watling
Cody Z. Watling

Investigador de la Universidad de Oxford

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Comer carne se asocia con más riesgo de cáncer
iStock by Getty Images

El consumo de carne se vincula con mayor riesgo de cáncer y hay estudios que asocian la ingesta de carne con tumores como el de colon. Sin embargo, no hay tanta evidencia científica sobre el consumo de carne roja y procesada con una mayor incidencia de cáncer en general.

Un gran estudio británico dirigido por el investigador Cody Watling de la Universidad de Oxford ha demostrado que las dietas bajas en carne, o no comer nada de carne, se asocia con un menor riesgo de tumores.

Gran estudio

Para analizar el vínculo entre carne y el cáncer, el equipo de la Universidad de Oxford analizó datos de casi medio millón de personas del Biobank del Reino Unido (un gran banco de datos de salud británico) entre 2006 y 2010.

Los participantes, que tenían entre 40 y 70 años, informaron con qué frecuencia comían carne y pescado y los investigadores calcularon la incidencia de nuevos cánceres que se desarrollaron durante un período promedio de 11 años utilizando registros de salud. También tuvieron en cuenta los casos de diabetes y otros factores relacionados con el estilo de vida que podían influir en los resultados del estudio.

  • El 52% de los participantes comió carne más de cinco veces por semana.
  • El 44% consumió este alimento cinco o menos veces por semana.
  • Un 2% comió pescado pero no carne.
  • Y otro 2% era vegetariano o vegano.

Durante el período del estudio, un 12% de los participantes desarrolló cáncer.

Menos riesgo de tumores

Al analizar los resultados, los investigadores observaron que el riesgo general de cáncer era un 2% más bajo entre los que comían carne cinco veces o menos por semana, un 10% más bajo entre los que comían pescado pero no carne y un 14% más bajo entre los vegetarianos y veganos, en comparación con los que comían carne más de cinco veces por semana.

  • Al comparar la incidencia de cánceres específicos con la dieta de los participantes, los autores encontraron que quienes comían carne cinco veces o menos por semana tenían un 9% menos de riesgo de cáncer colorrectal, en comparación con quienes comían carne más de cinco veces por semana.
  • También observaron que el riesgo de cáncer de próstata era un 20 % más bajo entre los hombres que comían pescado pero no carne y un 31 % más bajo entre los hombres que seguían una dieta vegetariana, en comparación con los que comían carne más de cinco veces por semana.
  • Las mujeres posmenopáusicas que seguían una dieta vegetariana tenían un 18% menos de riesgo de cáncer de mama que las que comían carne más de cinco veces por semana. Sin embargo, los hallazgos sugieren que esto se debió a que las mujeres vegetarianas tendían a tener un índice de masa corporal (IMC) más bajo que las mujeres que comían carne.

"En conclusión, este estudio encontró que ser poco consumidor de carne, pescado o vegetariano se asoció con un menor riesgo de todos los tipos de cáncer, lo que puede ser el resultado de factores dietéticos y/o diferencias no dietéticas en el estilo de vida, como fumar", apuntan los investigadores.

Y si nos fijamos en los datos, el riesgo de carne empieza a bajar en cuanto reducimos las raciones semanales de carne sin necesidad de abandonarla del todo.

Carne y riesgo de cáncer

Las razones por las cuales la carne puede aumentar el riesgo de cáncer son varias.

  • Los conservantes de la carne. Cuando las proteínas de la carne se combinan con los nitratos o nitritos que se usan para su conservación y un pH ácido como el del estómago, pueden aparecer unos compuestos llamados nitrosaminas. Se ha demostrado en experimentos realizados con animales que las nitrosaminas son cancerígenas. El riesgo de que se generen nitrosaminas es mayor en las carnes procesadas porque llevan más conservantes.
  • Las grasas saturadas que abundan en la carne también pueden influir en el aumento del riesgo de cáncer. Un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachusetts sugiere una posible explicación: las grasas impedirían que las células inmunitarias que patrullan el intestino detecten tumores incipientes.
  • Cuando la carne alcanza altas temperaturas se generan compuestos como las aminas aromáticas heterocíclicas que son carcinógenos, sobre todo si la llama de fuego toca el alimento. Por eso es muy importante no comer las partes de la carne que han quedado quemadas.