Por Pablo Cubí, periodista

Los últimos avances en tratamientos contra la leucemia
iStock by Getty Images

Igual que ya nadie considera el cáncer como una única enfermedad, tampoco la leucemia es un único cáncer de la sangre.

Muy simplificado, el problema son los glóbulos blancos: células que forman parte de nuestras defensas y viajan por la sangre.

La médula ósea comienza a producir glóbulos blancos alterados, que se acumulan y no dejan espacio a los glóbulos blancos normales, ni realizar bien su función.

Hay una diversidad muy grande. Desde casos extraordinariamente graves, que se puede llevar un enfermo en semanas, a otros que avanzan tan lentos que prácticamente se queda en enfermedad crónica”, explica el doctor Elías Campo, director de investigación del Hospital Clínic de Barcelona.

Cómo se trata hoy la leucemia

Esta diversidad de casos y pronósticos explica también que el tipo de tratamiento pueda ser muy distinto.

La buena noticia es que existe hoy todo un arsenal de tratamientos para intentar frenar cada tipo de leucemia. En el caso de no funcionar un método, hay otras posibilidades.

La leucemia puede avanzar tan lenta que no requiere tratamiento

Podemos plantear dos tipos de opciones:

  • Solo seguimiento. “En algunos casos el tratamiento es no hacer nada”, apunta el doctor Campo. El motivo es que la evolución de la enfermedad va a ser tan lenta que no hay riesgo de que acorte la vida.

Sería el caso del tipo de leucemia más habitual, la leucemia linfática crónica o linfocítica crónica (es lo mismo).

  • Tratamiento con quimioterapia. Fármacos que son productos químicos destinados a destruir estas células. Van desde una medicación suave a otros cada vez más potentes para los casos más agresivos.

Hoy hay tratamientos muy efectivos y que se han de administrar sopesando bien, ya que también el tratamiento mismo supone riesgos para el paciente por sus efectos secundarios”, advierte el doctor Campo.

Los tratamientos más novedosos

El avance que ya está muy extendido y que complementa la quimioterapia es la inmunoterapia. “Consiste en rediseñar nuestro sistema inmunológico para que ataque con nuevas células esas células que nos dañan”, explica el doctor.

  • Esas células diseñadas en laboratorio son los llamados anticuerpos monoclonales.

Se pone un gen en un anticuerpo para “programarlo”, que detecte la célula maligna y la ataque.

Esta terapia ha sido especialmente efectiva con la leucemia en niños, donde esta combinación de quimioterapia e inmunoterapia curamos el 60% de casos”, añade.

  • Dentro de los anticuerpos monoclonales, el último avance es precisamente del Hospital Clínic: la terapia de células CAR-T.

Este tratamiento está específicamente pensado para un tipo de leucemia, la leucemia linfoblástica, que no responden a otros tratamientos.

Las investigaciones que vienen

En estos momentos ya hay tres aspectos en la investigación de la leucemia que los medios tratan poco y que van a cobrar importancia:

  • La mejora in vitro: hemos avanzado en el estudio de las investigaciones en laboratorio, porque los ensayos con animales han dado errores.

Los linfocitos de un ratón y un humano son muy diferentes y una terapia que ha ido bien en los animales vemos que no funciona en humanos”, explica la doctora en biología Biola Javierre, investigadora de la fundación Josep Carreras.

  • Investigación ómica: se trata de una nueva disciplina que abarca la investigación individual de toda la célula. Ver qué proteínas hay y cómo se interrelacionan.

Ya estudiábamos las partes de la célula con un microscopio. La diferencia es que ahora también podemos estudiar cada proteína individualmente y en detalle”, añade Javierre.

Se estudia la interrelación entre células y el papel de las proteínas

  • Transcriptómica espacial: las células no están aisladas, sino que se relacionan con otras formando estructuras, tejidos y órganos. Esta interrelación es lo que estudia esta técnica y que permite empezar a entender el “lenguaje” de la célula con su entorno.

Así hemos descubierto que la célula cancerígena tiene una proteína que engaña y dice a los anticuerpos ‘yo no soy peligrosa’. Y podemos crear anticuerpos que no hagan caso a esa proteína y sí ataquen”, ejemplifica la investigadora.

Los otros retos pendientes

Se avanza en la leucemia. Sin embargo, queda también mucho por descubrir.

  • La diversidad es tal que empieza en el mismo tumor. Nos encontramos leucemias donde actúan células cancerosas distintas. Eliminamos de un tipo, pero quedan otras”, advierte el doctor Campo.

Eso explica por qué algunas leucemias reaparecen tras el tratamiento.

  • Tampoco entendemos bien cómo se producen las mutaciones, las razones por las que se producen las células tumorales.

Hemos secuenciado el ADN, el genoma, pero aún no entendemos muchas cosas de él.

El 98% del genoma no se estudia, se califica de genoma basura, porque son duplicaciones, elementos que no parece tener utilidad y es ahí donde podríamos encontrar las razones de esas mutaciones”, apunta el doctor.

En ese sentido están apareciendo nuevas técnicas para leer el genoma y el epigenoma (alteraciones químicas alrededor del genoma que permiten su correcta actividad) y que podrán darnos nueva información.

Tags relacionados