aspiradora. Regula el tubo de la aspiradora

1 / 7 Regula el tubo de la aspiradora

Si utilizas la aspiradora en casa debes mantener una postura erguida y no doblar la espalda. La mayoría de los modelos tienen un tubo extensible con varias posiciones que es importante que ajustes a tu altura.

Desliza el cepillo de la aspiradora en un área próxima a tus pies.

  • Si intentas alcanzar mucho tramo de suelo en una sola pasada, esto te obligará a inclinar más el cuerpo.
lavadora. ¿Cómo es tu lavadora?

2 / 7 ¿Cómo es tu lavadora?

La espalda agradece más los modelos de carga superior, que no son los más comunes en las casas. Si la que tienes es de carga frontal, recuerda que no conviene que dobles el torso hacia delante al introducir o sacar la ropa.

Deja el cesto con las prendas en el suelo, delante de la lavadora, y desciende flexionando las rodillas y quedándote en cuclillas; o si te resulta cansado, doblando una pierna y apoyando la rodilla de la otra en el suelo.

  • Este movimiento lo puedes poner en práctica también para agacharte al llenar el lavavajillas, poner algo en el horno, coger algo del suelo o de cajones inferiores...
barrer. Barrer con la espalda recta

3 / 7 Barrer con la espalda recta

Ocurre aquí lo mismo que al pasar la aspiradora, hay que procurar no inclinar demasiado el cuerpo.

  • La clave para evitarlo es coger el palo de la escoba de forma que puedas mantener la espalda recta en todo momento (el mismo consejo sirve para la fregona). Es básico que adquieras uno que sea adecuado a tu altura, hay diferentes medidas.
  • Utilizas un recogedor con palo, en lugar de uno que solo tenga la pala y evitarás tener que agacharte.

 

planchar. Para planchar, eleva un pie

4 / 7 Para planchar, eleva un pie

Ante todo, regula la altura de la tabla de planchar para que puedas tener, una vez más, la espalda recta. Lo recomendable es que te quede aproximadamente a la altura del ombligo.

  • Después, coloca un pequeño taburete debajo de la tabla y pon encima de este uno de los pies. Ve cambiando de pie cada cierto tiempo.
puntillas. Evita ponerte de puntillas

5 / 7 Evita ponerte de puntillas

Si tienes que coger algo de un armario alto, dejar un libro en la estantería, colgar un cuadro, limpiar los cristales... ¿qué sueles hacer? Seguramente, ponerte de puntillas y estirar los brazos hasta alcanzarlo.

  • De esta forma estás forzando una postura poco natural no solo de tu espalda, sino también de brazos y hombros, terreno abonado para una contractura o un tirón.
  • Sube a una banqueta: un taburete seguro es un gran complemento en casa. Súbete y procura utilizar siempre que puedas las dos manos.
sofa. El momento sofá

6 / 7 El momento sofá

Si te tumbas en el sofá y giras la cabeza para ver la tele estás perjudicando tus cervicales. Pero si lo que haces es girar a medias el torso o ponerte de lado, obligas a la espalda a adoptar una curvatura poco natural.

  • Lo mejor es estar sentado, con la espalda recta y bien apoyada en el respaldo del sofá.
  • Si quieres estirar las piernas usa un reposapiés que sea de la misma altura que el asiento del sofá.
  • La tele te debe quedar de frente para no girar ni el cuerpo ni el cuello.
compra. Cargar la compra

7 / 7 Cargar la compra

Evita cargar demasiado peso y repártelo entre los dos brazos (no más de 2 kg en cada mano). Si vas a comprar bastante, llévate un carro... pero ¿qué modelo tienes?

  • Los más recomendables son los que se llevan delante y se empujan (hazlo sin inclinarte).  Los modelos habituales que van detrás obligan a hacer un esfuerzo con el brazo y el hombro para tirar de él y a tener el cuerpo medio ladeado. Una postura que también puede favorecer las lumbalgias y las contracturas.

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ALEJA LOS SÍNTOMAS DEL LUMBAGO

¿Quién no ha sentido alguna vez ese dolor agudo, y en ocasiones paralizante, a la altura de los riñones? Ocho de cada 10 personas sufrirá dolor lumbar en algún momento de su vida, según la Sociedad Española de Reumatología. Y el 18,6% de la población, de forma crónica.

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Adoptar posturas incorrectas, tanto en el trabajo como en las actividades cotidianas, así como realizar esfuerzos como levantar pesos suelen ser las causas más habituales de la lumbalgia. Pero existen también otros factores de riesgo, como obesidad, sedentarismo y, aunque no lo creas, incluso fumar.

La buena noticia es que en la mayoría de los casos este tipo de dolor se puede prevenir adoptando unos hábitos saludables.

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Pero seguro que en casa adoptas posturas o haces movimientos sin darte cuenta que pueden provocar dolor lumbar. Y te conviene corregirlos, porque se trata de gestos que repites muchas veces y a diario, sobre todo al hacer las tareas del hogar.

CORRIGE TU posturas

Las personas que sufren a menudo lumbalgia podrían contar pronto con un artilugio que les ayude a adoptar hábitos posturales saludables para conseguir una mejor rehabilitación y prevenir el dolor.

El dispositivo mejorará la rehabilitación en lumbalgias

Investigadores de la Universidad de Jaén han diseñado un dispositivo compuesto por unos pequeños sensores, inalámbricos y resistentes al agua, que se colocan en la columna del paciente mediante un adhesivo no tóxico.

Los sensores envían información sobre la inclinación de cada vértebra en tiempo real y vía bluetooth al móvil. Y el teléfono avisa a la persona cuando adopta una postura incorrecta y le ofrece pautas para corregirla.