Diana Llorens

Periodista

Baja oxigenación en sangre enfermo coronavirus
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La hipoxemia silenciosa es una situación en la que la persona no siente que le falta el aire pero en realidad tiene un nivel bajo de oxígeno en sangre. Eso pasa en algunas personas que tienen Covid-19 grave. Los científicos parecen haber descubierto la causa

Algunas personas con Covid-19 presentan una falta de oxígeno en la sangre, aunque no manifiestan tener sensación de falta de aire (lo que se conoce como disnea) ni una aceleración de la respiración.

Esta característica de la Covid-19 ha despertado el interés de la comunidad científica. Dos estudios parecen haber encontrado una explicación, uno es de la Universidad de Sevilla y el otro, más reciente, de la Universidad de Alberta en Canadá.

¿Qué es la hipoxemia silenciosa?

También conocida como hipoxia feliz, la hipoxemia silenciosa se da en pacientes que tienen una neumonía grave a causa del nuevo coronavirus y presentan una gran disminución de los niveles de oxígeno en sangre (hipoxemia).

El origen de esta disminución del oxígeno en sangre es desconocido y los pacientes no sienten que les falte el aire ni tienen una respiración más rápida de lo normal, que son síntomas característicos de la hipoxemia con los que el organismo busca captar más oxígeno.

  • Tal y como se ha observado desde el inicio de la pandemia, estos pacientes pueden descompensarse de forma rápida y caer en un estado crítico que puede acabar causando su muerte.

¿Por qué hay un bajo nivel de oxígeno en sangre?

Notar falta de aire o respirar de forma acelerada para conseguir un mayor nivel de oxígeno es un mecanismo reflejo de nuestro cuerpo que depende de los cuerpos carotideos, unos pequeños órganos situados a los lados de cuello, junto a la arteria carótida.

  • Estos cuerpos carotideos detectan la bajada de oxígeno en sangre y envían la señal a nuestro cerebro para estimular la respiración.

Investigadores del Instituto de Biomedicina de Sevilla – IBiS/Hospitales Universitarios Virgen del Rocío y Macarena/CSIC/Universidad de Sevilla han publicado recientemente un estudio en la revista Function en el que explican que la infección de este órgano por el virus de la Covid-19 podría ser la causa de la hipoxemia silenciosa.

  • Han observado que en el cuerpo carotídeo hay una alta presencia de la enzima ECA2, que es la que utiliza el nuevo coronavirus como puerta de entrada a nuestras células.
  • La hipótesis de los investigadores es que la infección del cuerpo carotídeo por el virus de la Covid-19 en las etapas tempranas de la enfermedad podría alterar su capacidad para detectar el nivel de oxígeno en sangre.

De confirmarse esta teoría, los autores consideran que estaría justificado el uso de activadores del cuerpo carotídeo independientes del mecanismo sensor de oxígeno como estimulantes respiratorios en pacientes de Covid-19.

El virus infectaría los glóbulos rojos inmaduros

Investigadores de la Universidad de Alberta tienen otra teoría. Tras analizar la sangre de 128 pacientes con Covid-19 descubrieron que, a medida que la enfermedad se agravaba, había más glóbulos rojos inmaduros en la sangre.

En algunos casos, los glóbulos rojos inmaduros constituían hasta el 60% del total de las células de la sangre.

En un individuo sano, los glóbulos rojos inmaduros circulando en sangre constituyen menos de un 1% o ninguno en absoluto porque están en la médula ósea.

Según los investigadores, esto indica que el virus está afectando a estas células y para compensarlo el cuerpo produce más para proporcionar suficiente oxígeno al cuerpo. Aquí aparecen dos problemas:

  • El primero es que los glóbulos rojos inmaduros no transportan oxígeno, solo lo hacen los glóbulos rojos maduros.
  • El segundo es que los glóbulos rojos inmaduros son muy susceptibles al virus de la Covid-19. A medida que el virus los ataca y los destruye, el cuerpo no puede reemplazarlos por glóbulos rojos maduros que solo viven 120 días, y la capacidad de transportar oxígeno por la sangre disminuye.

A la pregunta de cómo es posible que el virus infecte los glóbulos rojos inmaduros, parece que estos tendrían receptores ACE2 que facilitarían la entrada en estas células.

¿Cómo se mide la saturación de oxígeno?

La saturación de oxígeno es una constante que se suele controlar en los enfermos ingresados por enfermedades respiratorias como la neumonía y sirve para determinar su gravedad.

El nivel de oxígeno en la sangre se puede medir en una muestra de sangre extraída de una arteria (una prueba que se conoce como gasometría arterial).

El nivel de oxígeno en sangre normal suele estar entre los 75 y los 100 milímetros de mercurio (mmHg). Por debajo de 60 mmHg, normalmente se considera que la persona necesita oxigeno complementario, por ejemplo, por medio de un respirador. Las personas con Covid-19 e hipoxemia silenciosa pueden tener unos niveles de oxígeno en sangre por debajo de 50 mmHg.

El nivel de oxígeno también se puede determinar mediante una pulsioximetría, que mide la saturación de oxígeno en la sangre.

En este caso, se utiliza un pulsioxímetro u oxímetro de pulso, un pequeño aparato que se coloca en la punta del dedo a modo de pinza.

El pulsioxímetro emite una luz polarizada que al pasar por el dedo (una de las zonas de nuestro cuerpo con una mayor microcirculación) muestra la cantidad de hemoglobina saturada (una proteína de la sangre que transporta el oxígeno) con oxígeno que hay.

Existen modelos de pulsioxímetro domésticos para que uno mismo se mida la saturación en casa, aunque es preferible que un médico interprete los resultados. Hay que tener en cuenta que los problemas de circulación o algo tan simple como llevar las uñas pintadas pueden dar falsos niveles de saturación.

  • Una saturación normal de oxígeno en la sangre es de alrededor del 95 por ciento.
  • Una saturación inferior al 90 por ciento se considera baja.

La Dra. Susan Judas nos explica en el siguiente vídeo cómo funciona un pulsioxímetro.