Por Diana Llorens

hidroxicloroquina

En los últimos meses hemos oído hablar mucho sobre la hidroxicloroquina. Se presentó como una gran esperanza en la lucha contra el coronavirus, pero en las últimas semanas los estudios indican que no sería tan efectivo como se esperaba y puede tener efectos secundarios en algunas personas.

Por ello la OMS ha decidido suspender los ensayos y revisar todos los datos.

¿Qué son la hidroxicloroquina y la cloroquina?

La cloroquina y su versión derivada y mejor tolerada, la hidroxicloroquina, son fármacos que se utilizan desde hace tiempo contra la malaria y en enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide.

Son fármacos que ya se han utilizado con éxito para otras enfermedades

  • Generalmente son fármacos seguros cuando se utilizan para las indicaciones aprobadas y en las dosis conocidas bajo prescripción médica.
  • Sin embargo, como todos los fármacos, pueden tener efectos secundarios y resultar tóxicos fuera del uso prescrito y sin control médico, por lo que no se deben autoadministrar bajo ningún concepto.

Hidroxicloroquina y cloroquina en la COVID-19

La falta de vacunas o medicamentos para luchar contra el nuevo coronavirus que causa la COVID-19 ha llevado a probar fármacos que ya se conocían para otras enfermedades.

La hidroxicloroquina es uno de los que más interés a suscitado desde el principio de la pandemia, pues los estudios realizados en un coronavirus parecido, el del SARS, indicaban que podría inhibir la infección por el virus.

Un primer estudio realizado en Francia apuntó a que la hidroxicloroquina podría ayudar en tratamiento de la COVID-19. Sin embargo, se trataba de un estudio en muy pocos pacientes y con un diseño defectuoso.

El estudio más grande llevado a cabo hasta el momento, publicado recientemente en la prestigiosa revista The Lancet, ha rebajado de forma drástica las expectativas puestas en estos fármacos.

Los pacientes que se trataron con estos fármacos tuvieron problemas cardiacos

  • En el estudio se observaron 96.000 pacientes con OCVID-19 de 671 hospitales de todo el mundo y se observó que la cloroquina y la hidroxicloroquina no solo no mejoraron el estado de los pacientes, sino que causaron problemas cardiacos y aumentaron el riesgo de muerte.

Las personas que tomaron hidroxicloroquina o cloroquina solas o en combinación con un antibiótico (azitromicina) tuvieron más propensión a desarrollar un ritmo cardiaco irregular o arritmia y tuvieron una mayor tasa de mortalidad que los que no lo tomaron.

  • Además de los ensayos sobre el uso de la hidroxicloroquina y la cloroquina para el tratamiento de la COVID-19, también se está estudiando su uso para la prevención de la infección, aunque hasta el momento no existe evidencia científica al respecto.

Los doctores Bonaventura Clotet y Oriol Mitjà, de la Fundación de Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas (FLS), han llevado a cabo un estudio en 3.000 voluntarios para analizar el efecto profiláctico de la hidroxicloroquina, cuyos resultados se conocerán en breve.

LA OMS SUSPENDE LOS ENSAYOS CON HIDROXICLOROQUINA

A raíz de los resultados observados en el estudio publicado en The Lancet, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido detener temporalmente los ensayos clínicos con hidroxicloroquina que se estaban llevando a cabo en el marco del programa Solidarity Trial para encontrar un tratamiento efectivo contra la COVID-19.

  • Según han indicado, revisarán los datos disponibles hasta el momento para evaluar los posibles riesgos y beneficios de este medicamento antes de seguir con los ensayos.

Riesgo de la hidroxicloroquina y la cloroquina

Además de los efectos negativos apuntados en el estudio de The Lancet, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) advirtió hace un mes sobre los posibles efectos adversos de la cloroquina y la hidroxicloroquina:

  • Se advirtió de los trastornos en el ritmo cardíaco que pueden ocasionar, especialmente en dosis altas y en combinación con otros medicamentos que también puedan ocasionar trastornos cardiacos (como la azitromicina).
  • También alertaron sobre el riesgo de trastornos neuropsiquiátricos graves, especialmente al inicio del tratamiento.

Consecuencias del uso incontrolado

El presidente de Estados Unidos, Donal Trump, anunció hace unos días y pese a la falta de evidencia clínica, que ha empezado a tomar hidroxicloroquina de forma preventiva.

A parte del riesgo para la salud que hemos visto y que apuntan los últimos estudios, el furor generado por estos medicamentos ha llevado a que algunos enfermos de lupus o patologías en las que la cloroquina y la hidroxicloroquina son necesarias vean comprometidos sus suministros en algunos lugares y, por ejemplo, la AEMPS haya tenido que controlar su distribución.

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