Por Soledad López, periodista especializada en salud

La logopedia es clave en la recuperación de la secuelas de la Covid
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El alta hospitalaria para un paciente de Covid-19 que ha estado en la UCI es solo el comienzo de su recuperación. Y en esa recuperación juegan un papel muy importante diferentes profesionales de la salud que apenas están presentes en la Santidad Pública.

Es el caso de los fisioterapuetas, que son claves para la recuperación de las secuelas pulmonares.

Y también de los logopedas, que resultan esenciales para tratar las secuelas de la disfagia (dificultad para tragar) y que provocan problemas de voz.

La disfagia como secuela de la UCI

Durante la primera ola de la pandemia, el 75% de los contagiados que fueron hospitalizados necesitaron ventilación mecánica, según revela un estudio publicado en The New England Journal of Medicine.

Y una vez trasladados a planta, la intubación les provocó, en general, problemas asociados al lenguaje, el habla o la nutrición.

Ya antes de la pandemia, en 2014, una investigación aseguraba que las intubaciones de más de 48 horas provocaban el 67,5 % de las disfagias orofaríngeas (debilitamiento de la musculatura de la zona), lo que afecta a la respiración y la deglución y provoca problemas al tragar alimentos.

El Dr. Alfonso Igualada, director del grado de Logopedia de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) afirma que la "severidad de los problemas se hace mayor cuanto más tiempo pase el paciente con ventilación artificial", una situación que vivieron cientos de personas durante los meses más duros de la crisis sanitaria.

Así lo demostró un estudio del Hospital de Mataró (Barcelona), con un análisis de 300 pacientes durante el último año, que concluyó que un 55 % sufrió disfagia durante su estancia hospitalaria en las unidades de emergencia.

El papel del logopeda en la disfagia

La dificultad para tragar que provoca la disfagia en pacientes que han estado intubados debe tratarse porque de lo contrario hay un alto riesgo de desnutrición e infecciones respiratorias. En este sentido, el trabajo del logopeda es clave.

“Los logopedas valoramos en primer lugar si el paciente está en condiciones de tragar correctamente e iniciar una dieta oral y, a partir de esa valoración, vemos si precisa algún tipo de adaptación para acceder a la alimentación oral (triturados) o rehabilitación para poder recuperar su función para tragar", explica Francisco Javier Bueno Herrera, secretario y vocal del Colegio Profesional de Logopedas de Galicia.

"Al margen de ello, también intervenimos en lo referente a las dificultades en la voz, ya que muchos de estos pacientes también presentan problemas tras el paso por la UCI para mantener una voz y para poder comunicarse; así como otro tipo de daños neurológicos derivados del virus como pueden ser los problemas en la función del lenguaje", añade Bueno Herrera.

Y es importante iniciar el tratamiento logopédico cuanto antes. Cuanto más tarde el paciente en solucionar los problemas para tragar, más tiempo va a depender de una sonda para alimentarse.

"Van a estar peor nutridos e hidratados y pueden tener complicaciones respiratorias como una neumonía si, como consecuencia de la disfagia, parte del alimento pasa a las vías respiratorias", aclara el secretario y vocal del Colegio Profesional de Logopedas de Galicia.

Alteraciones en la voz por exceso de tos

Pero no solo la intubación puede provocar una secuela que haga necesaria la figura de un logopeda. El Consejo General de Colegios de Logopedas advierte que incluso los enfermos de Covid-19 que no han pasado por el hospital pueden presentar alteraciones en la voz por varios motivos:

  • El sobreesfuerzo que provoca la tos.
  • La dificultad para respirar.
  • El uso de inhaladores.

Por este motivo, la entidad que agrupa a estos profesionales insiste en que es muy importante obtener un buen diagnóstico del estado y la funcionalidad de los pliegues vocales y realizar un tratamiento si es necesario.

Faltan logopedas en la sanidad pública

La pandemia ha puesto sobre la mesa la importancia de esta figura en la recuperación de una importante secuela de la Covid: la disfagia.

Tanto es así que los logopedas reclaman la presencia de su figura desde la UCI de los hospitales, donde la intervención del logopeda sería clave para prevenir la disfagia. Y ya en planta, su figura se hace necesaria para iniciar cuanto antes la rehabilitación de estos enfermos.

Lamentablemente la realidad actual es muy distinta. "Muchos hospitales no cuentan con logopedas o, si los tienen, no se pueden dedicar a este tipo de pacientes porque están destinados a pacientes ambulatorios", explica Bueno Herrera.

"Incluso muchos profesionales sanitarios desconocen que los logopedas podemos trabajar en disfagia, así que ni siquiera nos derivan a los pacientes, que en muchos casos se quedan sin tratamiento", subraya Diana Gándara, vicepresidenta del Colegio Profesional de Logopedas de Galicia.

"Sería fundamental que todos estos pacientes conociesen cuáles son las secuelas post Covid-19 y el relevante papel que los logopedas podemos jugar en su rehabilitación", asegura Gándara.

Por ello, una vez más, lo logopedas reivindican su integración de manera plena en el Sistema Sanitario Público y en todos sus niveles para poder aportar sus servicios.

"Esta profesión ya no es una desconocida", subraya el Dr. Alfonso Igualada, director del grado de la UOC. Hay mucha evidencia científica acerca de su utilidad en muchas afecciones. Ahora falta que se integre en el sistema sanitario con el reconocimiento que merece.