Fumar cigarrillos electrónicos favorece que se tengan más síntomas de Covid

Vapear aumenta entre un 8% y un 6% el riesgo de que aparezcan los síntomas más comunes del coronavirus como dolor de cabeza o pérdida de olfato, según datos de un estudio de la Clínica Mayo.

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Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Fumar cigarrillos electrónicos favorece que se tengan más síntomas de Covid
iStock by Getty Images

Dolores de cabeza, molestias y dolores musculares, dolor y opresión en el pecho, náuseas y vómitos, diarrea y pérdida del sentido del olfato o del gusto.

  • Estos son los síntomas que tienen más riesgo de experimentar, cuando dan positivo en coronavirus, las personas que usan cigarrillos electrónicos en comparación con las que no.

Lo ha comprobado un equipo de investigadores de la Clínica Mayo en Rochester (EE. UU.), en un estudio que acaba de publicarse en el Journal of Primary Care & Community Health.

  • “Hemos comparado más de 280 pacientes positivos de Covid que vapean con 1.445 personas, también positivas, de la misma edad y sexo, que no lo hacen. Y todos estos síntomas comunes de Covid se informaron con más frecuencia entre las personas que vapean”, remarca el doctor David. D. McFadden, autor principal del estudio.

Pero eso no es todo: si además de vapear los afectados fuman cigarrillos convencionales, las opciones de acabar en urgencias aumentan. Este grupo de participantes también se quejaba de más dificultades para respirar.

Mayor incidencia en los síntomas comunes

Los investigadores han analizado la sintomatología de los pacientes con Covid que acudieron a la Clínica Mayo entre marzo de 2020 (al inicio de la pandemia) y febrero de 2021.

Si comparamos las cifras síntoma a síntoma, vemos que la diferencia en cuanto a la incidencia entre los que vapean y los que ni vapean ni fuman es de entre un 8% y un 6% más de riesgo de sufrirlos si se consumen cigarrillos electrónicos.

  • El dolor de cabeza es el síntoma más común, y también en el que hay más diferencia en cuanto al porcentaje de afectación. Lo padecen un 41% de los no fumadores, frente a un 49% de los que usan cigarrillos electrónicos.
  • Le sigue el dolor muscular, con un 32% de los no fumadores y un 39% de quienes vapean.

Casi la mitad de los que vapean sufren dolor de cabeza, frente a un 41% de los no fumadores

  • La pérdida del sentido del gusto y del olfato se sitúan muy cerca de la anterior cifra: en concreto, la sufren el 30% de las personas que no vapean frente al 37% de quienes sí lo hacen.
  • Los escalofríos son otro de los síntomas frecuentes: lo padecen un 19% de los no fumadores y un 25% de los que consumen cigarrillos electrónicos.
  • Sentir náuseas, vómitos o dolor abdominal, sufrir diarrea o notar dolor u opresión en el pecho es común entre el 10% de quienes no vapean frente al 16% de fumadores de este tipo.
  • Por último, los mareos no severos se dan en un 9% de los no fumadores en comparación con el 16% de los que utilizan cigarrillos electrónicos.

El papel de vapear tras pasar la infección

Los autores del informe señalan que, en futuras investigaciones, queda pendiente analizar el impacto que los cigarrillos electrónicos podrían tener con respecto a los síntomas cuando el coronavirus ya no se detecta en el organismo.

  • No hay que olvidar que, tal y como informa el Ministerio de Sanidad en un documento reciente, que el 10% de los afectados acaba desarrollando una Covid persistente.
  • En ella, los síntomas de la infección perduran durante semanas o incluso meses, pese a dar negativo en los test de detección del SARS-CoV-2.

Una evidencia más de los efectos de fumar

La relación entre el tabaco y los síntomas y gravedad del coronavirus ha sido objeto de estudio desde el inicio de la pandemia. No es de extrañar, teniendo en cuenta que la Covid-19 es una infección de tipo respiratorio.

  • Durante los primeros meses de la pandemia, incluso, se extendió el bulo de que el tabaco podía tener cierto efecto protector frente al coronavirus. Algo que numerosos y rigurosos estudios han desmentido rotundamente.

Así, se sabe que, al expulsar el humo del tabaco, el virus puede transmitirse mejor. Pero eso no es todo: el tabaco facilita que el SARS-CoV-2 entre más fácilmente en las células.

  • Además, en caso de infección, el pronóstico de las personas que fuman puede ser peor debido a que su sistema cardiovascular está más dañado, tal y como apunta un informe de la UOC.

Todo ello pone de relieve, una vez más, los efectos nocivos que el tabaco de cualquier tipo puede tener en nuestra salud.

Por eso, ahora que el año acaba de comenzar, dejar de fumar puede ser un estupendo propósito para este 2022 si eres de los que aún no lo has dejado.