Por Diana Llorens

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La larga estancia en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los pacientes con COVID-19 está provocando un efecto colateral indeseado: disfagia o dificultad para tragar, algo que puede empeorar su recuperación si no se detecta y trata a tiempo.

¿Qué causa la disfagia?

Los casos de disfagia que se están observando en pacientes por COVID-19 no son un síntoma de la enfermedad en sí, sino que se derivan del largo periodo de ingreso en la UCI y de las características concretas del tratamiento de esta enfermedad.

  • Los pacientes que tienen que estar en la UCI, sea por la causa que sea, tienen una mayor predisposición a sufrir lo que se conoce como debilidad adquirida en la UCI, asegura la Dra. Itziar Martínez de Lagrán, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición y Metabolismo de la Sociedad Española de Medicina Intensiva.
  • El hecho de pasar mucho tiempo en cama hace que tengan pérdida de la masa muscular, lo que provoca debilidad”, comenta la Dra. Martínez de Lagrán.
  • En el caso de los pacientes con COVID-19, el ingreso en la UCI suele ser largo, de 2 o 3 semanas, lo que hace que la debilidad sea mayor.

Los tratamientos para la COVID-19 lo provocan

A la larga estancia en la UCI en los enfermos con COVID-19 se suma otro factor: el tratamiento que reciben, que también aumenta las probabilidades de desarrollar dificultades para tragar:

  • Uno de los principales tratamientos que se da a dosis altas a estos pacientes son los corticoides, un medicamento que provoca consumo muscular.
  • Otro de los medicamentos que se está utilizando es la hidroxicloroquina que, según indica la doctora,potencia la debilidad que producen los corticoides.
  • Muchos de los pacientes con COVID-19 ingresados en la UCI tienen una insuficiencia respiratoria grave, lo que hace que se tengan que sedar e intubar para ayudarles a respirar. La sedación profunda favorece la debilidad muscular. En algunos casos también se aplican relajantes musculares para evitar que los pacientes se muevan.

“Todos estos factores que tienen que ver con el tratamiento hacen que haya una debilidad muscular muy importante”, señala la doctora. Y el órgano deglutorio, el que necesitamos para tragar, es todo músculo.

“En general, la disfagia asociada a la UCI se recupera en un porcentaje muy alto, comenta la doctora. Algunos pacientes tendrán que hacer ejercicios para recuperar la musculatura y adecuar las texturas.

Complicaciones de la dificultad para tragar

Uno de los riesgos más importantes de la disfagia es:

  • La broncoaspiración, es decir, que algún trocito de alimento o líquido entre en las vías respiratorias.
  • Esto puede provocar una infección respiratoria o una neumonía.

“Que un paciente que ya está frágil por un ingreso prolongado tenga una neumonía hace que la probabilidad de que se tenga que volver a intubar sea alta, afirma la doctora. Esto empeora su pronóstico.

La disfagia en pacientes de UCI puede favorecer una neumonía

Además,la disfagia hace que comas y bebas menos de lo que necesitas. Por lo que existe riesgo de desnutrición y de deshidratación, asegura la Dra. Martínez de Lagrán. Por ello, es fundamental diagnosticarla a tiempo, antes de que el paciente sea dado de alta de la UCI.

Cómo se diagnostica la disfagia

Actualmente existen dos técnicas para diagnosticar la disfagia:

  • Una de ellas consiste en introducir un pequeño instrumento a través de la nariz que llega hasta la garganta para observar cómo se tragan alimentos con diferentes texturas. En la UCI, esta técnica ofrece la ventaja de que es el especialista el que se traslada para realizar la prueba y no hay que mover al paciente.

Se trabaja en un test rápido para detectarla a tiempo

  • Otra técnica consiste en administrar sustancias con diferentes texturas y cantidades a las que se añade un contraste. En una sala de radiología se observa si la sustancia va hacia el pulmón o hacia el esófago. Esta técnica tiene los inconvenientes de se utilizan rayos X, aunque de forma controlada, y que hay que mover al paciente de la UCI.

También existen tests para hacer a pie de cama, pero de momento ninguno de ellos está aprobado para su uso en pacientes críticos.

La Dra. Martínez de Lagrán está trabajando en un estudio para“realizar un test a pie de cama que sea sencillo, fácil, barato y sin necesidad de especialistas ni de mover al paciente”.

Es importante detectar deforma rápida los problemas de deglución para evitar sus consecuencias en la recuperación de los pacientes.

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