Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La aspirina podría aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca
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La aspirina es uno de los fármacos más consumidos en el mundo. Tanto es así que se relativizan sus riesgos y se toma muy a menudo sin prescripción médica.

Sin embargo, un estudio presentado en la Sociedad Española de Cardiología alerta que las personas que, por ejemplo, fuman o son obesas deben tener especial cuidado al tomar este medicamento, sobre todo si lo hacen con frecuencia.

Sufrir al menos un factor de riesgo cardiovascular, ya sea el tabaquismo o la hipertensión, y tomar aspirina aumenta un 26% el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.

"Este es el primer estudio que demuestra que entre las personas con al menos un factor de riesgo de insuficiencia cardíaca, las que toman aspirina tienen más probabilidades de desarrollar posteriormente la afección que las que no toman el medicamento", señala el Dr. Blerim Mujaj, de la Universidad de Friburgo en Alemania y primer autor del estudio.

Aspirina, el primer AINE

La aspirina es un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE). Fue el primer AINE que se descubrió y tiene más de 100 años de historia.

La aspirina (ácido acetilsalicílico) contiene salicilato, que se obtiene de la corteza del sauce. Su uso se remonta al año 400 a. C., en la época de Hipócrates, cuando se masticaba corteza de sauce para aliviar la inflamación y la fiebre.

Anualmente se consumen alrededor de 35.000 toneladas de aspirina, lo que lo convierte en uno de los fármacos más populares.

  • Se usa normalmente como analgésico para aliviar dolores de cabeza, dolores menstruales, resfriados y gripe o esguinces.
  • Su acción antipirética es útil para reducir la fiebre. También es antiinflamatorio.
  • Se puede usar como anticoagulante. Las personas con alto riesgo de formación de coágulos de sangre, derrames cerebrales y ataques cardíacos pueden usar aspirina a largo plazo en dosis bajas, siempre que lo recomiende su médico.

Factores de riesgo de insuficiencia cardíaca

La influencia de la aspirina en la insuficiencia cardíaca es controvertida y no está del todo clara.

Por eso los investigadores se propusieron estudiar si el uso de aspirina podría aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad en personas con mayor predisposición.

Para ello, analizaron los casos de 30.827 personas. Tenían 40 años o más (la edad promedio fue de 67), no sufrían insuficiencia cardíaca al inicio del estudio pero sí tenían uno o más de los siguientes factores de riesgo:

  • Tabaquismo, obesidad, presión arterial alta, colesterol alto, diabetes y enfermedad cardiovascular.

Los participantes se clasificaron en dos grandes grupos en función de si tomaban o no aspirina.

Al inicio del estudio, un total de 7.698 participantes (25%) tomaban aspirina.

Durante el seguimiento de 5,3 años que se les realizó, 1.330 participantes desarrollaron insuficiencia cardíaca.

El efecto de la aspirina

Al analizar los resultados, los investigadores comprobaron que el consumo de aspirina se asoció de forma independiente con un aumento del 26% en el riesgo de un nuevo diagnóstico de insuficiencia cardíaca.

Llegaron a esta conclusión después de descartar que el trastorno no hubiera aparecido por otros factores como la edad, el índice de masa corporal, el tabaco, el alcohol, la presión arterial alta, el colesterol o la glucosa en sangre.

Para verificar aún más los resultados, repitieron el análisis después de excluir a los pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular.

  • Y en 22.690 participantes (74%) libres de enfermedad cardiovascular, el uso de aspirina se asoció con un 27% más de riesgo de insuficiencia cardíaca.

"Este ha sido el primer gran estudio en investigar la relación entre el uso de aspirina y la insuficiencia cardíaca en personas con y sin enfermedad cardíaca y al menos un factor de riesgo", señala el investigador.

"La aspirina se usa comúnmente; en nuestro estudio, uno de cada cuatro participantes estaba tomando el medicamento. En esta población, el uso de aspirina se asoció con un incidente de insuficiencia cardíaca, independientemente de otros factores de riesgo", prosigue.

Con estos datos, el consejo está claro: "la aspirina se debe recetar con precaución en personas con insuficiencia cardíaca o con factores de riesgo para la afección", concluye.

Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardiaca es la última consecuencia de muchas enfermedades cardiacas.

  • El corazón no es capaz de bombear suficiente sangre y está asociada a una elevada mortalidad.
  • Al no llegar suficiente sangre a todos los tejidos, la persona se siente cansada y tiene dificultad para respirar ante el mínimo esfuerzo.

La hipertensión o la enfermedad de las arterias coronarias son dos ejemplos que aumentan el riesgo de insuficiencia cardíaca.

Pero hay otros trastornos y malos hábitos que también desgastan el corazón. El tabaco, el alcohol, la obesidad, el colesterol o la diabetes son algunos de ellos.