Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Diseñan un parche en la piel que podría avisar de infartos e ictus
iStock by Getty Images

Un infarto o un ictus detectado a tiempo es sinónimo de supervivencia. Y si pudiéramos adelantarnos a ellos, probablemente los fallecimientos por este tipo de eventos, que son la primera causa de muerte en el mundo, se reducirían drásticamente.

Ingenieros de la Universidad de San Diego han desarrollado un dispositivo capaz de advertir con antelación de un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.

Se trata de un parche de ultrasonido, suave y elástico, que se puede usar sobre la piel para controlar el flujo sanguíneo a través de las principales arterias y venas del cuerpo. Este dispositivo podría facilitar la detección de problemas como obstrucciones en las arterias.

Monitorear el flujo sanguíneo

La cantidad de sangre y la velocidad a la que fluye por los vasos sanguíneos proporciona a los médicos información muy valiosa para diagnosticar diversos trastornos cardiovasculares que podrían acabar provocando un ictus o un infarto:

  • Coágulos de sangre.
  • Problemas de las válvulas cardiacas.
  • Mala circulación en las extremidades.
  • Obstrucciones en las arterias.

Pues bien, el parche de ultrasonido desarrollado por investigadores de la Universidad de San Diego puede monitorear continuamente el flujo sanguíneo, la presión arterial y la función cardiaca en tiempo real, lo que podría facilitar la identificación temprana de problemas cardiovasculares.

Ver lo que ocurre en tejidos profundos

Lo especial de este parche es que puede detectar y medir señales cardiovasculares a una profundidad de hasta 14 centímetros dentro del cuerpo. Y lo hace de forma no invasiva y con gran precisión. Basta con ponérselo en el cuello o el pecho.

"Este tipo de dispositivo portátil puede brindar una imagen más completa y precisa de lo que sucede en tejidos profundos y órganos críticos como el corazón y el cerebro, todo desde la superficie de la piel", explica Sheng Xu, profesor de nanoingeniería de la Universidad de San Diego.

Sin duda, se trata de un gran avance porque detectar señales a un nivel tan profundo es muy difícil para los dispositivos electrónicos, aunque son en realidad las que dan información de lo que ocurre en los órganos centrales.

El dispositivo que ha diseñado el equipo de ingenieros liderado por Sheng Xu es capaz de hacerlo y con ello detectar señales vitales muy por debajo de la piel. Una tecnología que sin duda puede ser de gran ayuda para los médicos.

Además, el haz de ultrasonido del parche puede inclinarse en diferentes ángulos y dirigirse a puntos del cuerpo que no están debajo del parche. Otra gran innovación porque los sensores portátiles que existen solo monitorean las áreas que están justo debajo de ellos.

El equipo de San Diego ha publicado los detalles de su hallazgo en Nature Biomedical Engineering.

Cómo funciona el parche

Tal y como explican desde la Universidad de San Diego, el parche está compuesto por una fina lámina de polímero flexible que se adhiere a la piel, e incrustado en el parche hay una serie de transductores de ultrasonido.

  • Cuando la electricidad fluye a través de los transductores, estos vibran y emiten ondas de ultrasonido que viajan a través de la piel y penetran profundamente en el cuerpo.
  • Cuando las ondas de ultrasonido penetran a través de un vaso sanguíneo principal, detectan el movimiento de los glóbulos rojos que fluyen hacia dentro, lo que se utiliza para crear un registro visual del flujo sanguíneo.
  • Este mismo mecanismo también se puede utilizar para crear imágenes en movimiento de las paredes del corazón.

Adelantarse al infarto

El flujo sanguíneo no es algo que se mida en una visita al médico. Normalmente se evalúa cuando ya hay problemas cardiovasculares o el paciente tiene un alto riesgo.

Además, el examen del flujo sanguíneo estándar que se realiza a día de hoy puede llevar tiempo y trabajo.

  • Un técnico presiona una sonda de ultrasonido de mano contra la piel del paciente y la mueve de una zona a otra hasta que está directamente encima de un vaso sanguíneo principal.
  • Parece fácil pero los resultados pueden variar de una prueba a otra o según quien realice la prueba.

Pues bien, según el equipo de ingenieros de San Diego, el parche desarrollado es fácil de usar y muy preciso, lo que podría resolver estos problemas.

Basta con pegarlo a la piel y leer las señales. No depende del técnico que haga la prueba ni supone un trabajo adicional para el médico. Es más, "en el futuro los pacientes podrían usar algo como esto para realizar una monitorización continua en el hogar", concluye Sai Zhou, coautor del estudio.