Los factores de riesgo de infarto no son iguales en mujeres que en hombres

Un gran estudio revela que los factores de riesgo conocidos de infarto no afectan por igual a hombres que a mujeres. Por ejemplo, la depresión se asocia a más riesgo de infarto en ellas que en ellos y a nivel médico se debería tener en cuenta.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los factores de riesgo de infarto en la mujer son diferentes que en los hombres
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En el estudio han visto que hay diferencias por sexos y, por tanto, debería haber planes preventivos de infarto específicos para cada sexo.

Conocer los factores de riesgo de una enfermedad es clave para su prevención. En el caso del infarto, hace tiempo que se sabe cuáles son esos factores de riesgo, pero se parte de la base que afectan por igual a hombres que a mujeres. Así pues, una mujer con hipertensión y un hombre con hipertensión tendrían exactamente el mismo riesgo de infarto. Sin embargo, un gran estudio de la Universidad de Yale acaba de demostrar que esto no es así.

Los investigadores han identificado por primera vez qué factores de riesgo tienen más probabilidades de desencadenar un ataque cardíaco o un infarto agudo de miocardio en hombres y mujeres de 55 años o menos.

En su estudio han visto que hay diferencias por sexos y, por tanto, debería haber planes preventivos de infarto específicos para cada sexo.

  • Aunque tradicionalmente el infarto se asocia más al hombre, esta enfermedad es la primera causa de muerte en mujeres, muy por delante de enfermedades como el cáncer de mama que sí cuenta con planes de cribado.

Además, los infartos en mujeres jóvenes han aumentado mucho en los últimos años, probablemente porque la prevención no es la adecuada.

Los 7 factores de riesgo de infarto

Los investigadores analizaron datos de más de dos mil pacientes con infarto de miocardio y los compararon con un grupo control del mismo tamaño.

Descubrieron que hay 7 factores de riesgo, muchos potencialmente modificables, que en conjunto representan la mayoría del riesgo total de infarto en mujeres (83,9%) y hombres (85,1%) por debajo de los 55 años. Son los siguientes:

  1. Fumar.
  2. Diabetes.
  3. Depresión.
  4. Colesterol.
  5. Hipertensión o presión arterial alta.
  6. Antecedentes familiares de infarto.
  7. Ingresos económicos bajos.

Hasta aquí nada nuevo, pero al analizar los datos vieron que estos factores no afectaban a hombres y mujeres por igual.

Diferencias en mujeres y hombres

En las mujeres, el riesgo más alto de infarto se asoció, por orden de gravedad, a los siguientes factores:

  1. Diabetes.
  2. Fumar
  3. Depresión.
  4. Hipertensión o presión arterial alta.
  5. Ingresos familiares bajos.

En hombres por debajo de los 55 años, los factores que más se asociaron al riesgo de infarto fueron:

  1. Fumar.
  2. Antecedentes familiares de infarto.

Crear conciencia entre los médicos

El estudio revela que factores como la depresión o la pobreza tienen mucho más impacto en la mujer.

A pesar de ello, cuando a una mujer es diagnosticada de depresión no se considera que tenga más riesgo de infarto, por tanto no se realiza prevención en este sentido.

“Este estudio habla de la importancia de estudiar específicamente a las mujeres jóvenes que sufren ataques cardíacos, un grupo que en gran medida se ha descuidado en muchos estudios y, sin embargo, es tan grande como el número de mujeres jóvenes diagnosticadas con cáncer de mama”, señala el Dr. Harlan M. Krumholz, profesor de medicina en Yale y autor principal del artículo.

Otro estudio del Hospital Universitario de Zurich ha demostrado que los factores de riesgo no tradicionales de infarto como el estrés, la fatiga o el insomnio están detrás del aumento de los infartos entre las mujeres jóvenes incluso más que la hipertensión.

Crear conciencia entre los médicos y los pacientes jóvenes es el objetivo de este estudio y de otros que demuestran que el infarto tiene sus características propias en la mujer, tanto en lo que se refiere a los factores de riesgo como a los síntomas.

Unas diferencias que deben tenerse en cuenta si se quiere realizar una correcta prevención del infarto en todos los grupos de población.