¿Por qué el infarto es diferente en la mujer? Un gen tiene la culpa

La actividad excesiva de un gen concreto podría ser el responsable del infarto en la mujer. El descubrimiento abre la puerta a realizar pruebas que analicen biomarcadores genéticos para conocer el riesgo de infarto en mujeres.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Por qué el infarto es diferente en las mujeres? Un gen tiene la culpa
iStock by Getty Images

Investigadores de la Universidad de Florida sugieren que el infarto es diferente en mujeres que en hombres por un gen concreto. Saberlo puede ayudar a mejorar el diagnóstico.

Los infartos en la mujer suelen pasar más desapercibidos que en los hombres. La razón es que las pruebas de diagnóstico para el corazón se diseñaron tomando como referencia el infarto en un hombre. Se suponía que los infartos en ambos sexos eran iguales, pero no es así.

Por eso las mujeres suelen sufrir síntomas de infarto fuera de lo que se considera normal, experimentan retrasos en el diagnóstico y el tratamiento e incluso tienen ataques cardiacos no diagnosticados.

Una situación realmente grave porque la enfermedad cardiaca es la primera causa de muerte en la mujer y esa dificultad en el diagnóstico sin duda no ayuda a reducir la mortalidad por esta causa.

Pero, ¿por qué el infarto es diferente en mujeres que en hombres? Investigadores de la Universidad de Florida sugieren que el culpable es un gen concreto.

El gen del infarto FEMENINO

El gen responsable de que el infarto presente características diferentes en hombres y mujeres es el RAP1GAP2.

Se sospecha que algunos marcadores de ADN en este gen controlan la actividad de las plaquetas, las células sanguíneas que ayudan a que la sangre se coagule.

Por tanto, una actividad excesiva de este gen aumentaría el riesgo de infarto ya que el exceso de plaquetas podría bloquear el flujo de sangre y oxígeno al corazón, señala la Dra. Jennifer Dungan de la Universidad de Florida.

Según el estudio de la Dra. Dungan, cuyos resultados se han publicado en American Heart Journal Plus, este gen podría funcionar de forma diferente en hombres que en mujeres.

En ellas, este gen podría estar más activo y eso se relacionaría directamente con los síntomas de la enfermedad, los ataques cardíacos y la muerte por infarto en mujeres.

El equipo de Dungan tiene previsto analizar los datos de 17.000 mujeres posmenopáusicas para confirmar el vínculo el gen RAP1GAP2 y las enfermedades del corazón en mujeres.

Comprobar la existencia de esos biomarcadores genéticos mediante pruebas de diagnóstico podría ser una forma más precisa y fiable de evaluar el riesgo de infarto en una mujer y ayudaría a reducir las muertes por esta causa.

Síntomas de infarto en una mujer

Muchas mujeres que sufren un infarto confunden los síntomas con problemas digestivos, respiratorios o trastornos de ansiedad.

Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, las mujeres tardan de media 237 minutos en llegar a urgencias desde el inicio del dolor, mientras que los hombres tardan solo 98 minutos. En el infarto, el tiempo es vida porque la mitad de las muertes se producen en las 3 o 4 primeras horas tras la aparición de los síntomas.

En una mujer, un infarto suele provocar los siguientes síntomas:

  • Dolor agudo en el pecho que se irradia a la espalda, hombros, cuello y mandíbula. En el hombre el dolor se irradia al brazo.
  • Dificultad para respirar. A veces es la única señal de infarto.
  • Presión sobre el pecho acompañada de ardor en la parte alta del abdomen.
  • Sudor excesivo, repentino y frío.
  • Estómago revuelto, náuseas o vómitos.
  • Ansiedad asociada a presión en el pecho.

Causas de infarto en la mujer

Los factores de riesgo de infarto son bien conocidos: fumar, diabetes, depresión, colesterol, hipertensión y antecedentes de infarto.

Sin embargo, no afectan por igual a hombres que a mujeres. Según un estudio de la Universidad de Yale, en los hombres, fumar y tener antecedentes familiares de infarto son los dos principales factores de riesgo; sin embargo, en las mujeres la depresión también es un factor determinante.

Así, una mujer diagnosticada de depresión tiene un elevado riesgo de infarto, pero es algo que no se suele tener en cuenta y no se realiza la prevención adecuada.

Por suerte, cada vez son más las investigaciones que profundizan en las diferencias que existen entre el infarto masculino y el femenino con el fin de mejorar el diagnóstico y el tratamiento.

Este nuevo estudio de la Universidad de Florida abre la puerta a diseñar pruebas que analicen biomarcadores genéticos que permitan analizar el riesgo de infarto en una mujer.